Kevin Johansen: ''La música atraviesa culturas, razas y países'' El músico prepara un nuevo regreso a Chile, presentando su reciente álbum Martes, 18 de Noviembre de 2025 Con más de tres décadas construyendo un universo musical propio —donde conviven el humor, la ternura, la reflexión y una libertad artística poco común— Kevin Johansen regresa a Chile para presentar su más reciente trabajo, "Quiero Mejor". El cantautor nacido en Alaska y criado entre Argentina y Estados Unidos vuelve a los escenarios chilenos con una propuesta que combina nuevas canciones, revisiones de su catálogo y la inconfundible complicidad creativa que mantiene desde hace años con el ilustrador Liniers. En esta conversación, Johansen habla con honestidad y calidez sobre su forma de entender la música, el proceso detrás de "Quiero Mejor", las colaboraciones que dieron vida al álbum y su vínculo afectivo con Chile. También reflexiona sobre el amor, la identidad, los géneros musicales y el valor de las pequeñas cosas que sostienen la vida cotidiana. A continuación, presentamos la entrevista completa con un artista que, fiel a su estilo, sigue apostando por crear sin etiquetas y por "querer mejor" en cada etapa de su camino. - Kevin, gracias por esta conversación. Para comenzar, ¿cómo describirías hoy lo que significa para ti ser músico? - Es un estilo de vida. Ser músico es escuchar cosas en tu cabeza y en tu corazón, tratar de traducirlas lo mejor posible y hacerlas entretenidas y emocionantes para uno, con la esperanza de encontrar el milagro de un público al que eso le llegue. Que la gente también se emocione con aquello con lo que uno se emocionó o con lo que uno encontró. Eso para mí es ser músico. - ¿Sientes que ha cambiado tu forma de escribir con los años? - Seguro. Uno se hace más amigo de la síntesis y de no sobrepensar las cosas, porque a veces pensamos de más y una idea sencilla puede ser más efectiva que una idea compleja. Al mismo tiempo hay que dejarse sorprender, porque quizá encuentras algo rarísimo y resulta ser tu próxima 'Bohemian Rhapsody', un tema de nueve minutos que no esperabas. Siempre digo en broma: uno conoce sus limitaciones, pero por suerte mis limitaciones no me conocen a mí. Hay que sorprenderse. Creo que el acto creativo siempre tiene un elemento de sorpresa e incluso un toque de impaciencia, como los Beatles, que saltaban rápidamente de una idea a otra para sorprenderse a sí mismos. - Tu estilo se caracteriza por la mezcla natural de inglés y español debido a tus raíces. ¿Fue algo planeado o simplemente surgió cuando comenzaste a componer música? - No, de hecho cuando empecé a componer me daba un poco de vergüenza. Cuando era adolescente o post-adolescente aquí en Buenos Aires, me daba vergüenza mostrar mis canciones en inglés. Luego, cuando llegué a Nueva York con 25 años, el dueño de CBGB —donde grabé mucha música entre mis 25 y 30 y tantos— me dijo que debía componer en inglés y en español sin importarme nada. Que incluso podía escribir un tango en inglés, que lo importante era ser libre. Él me impulsó a tener mucha libertad creativa en un momento clave de mi vida. Y ahí empecé a relajarme con el inglés y el español, y a componer en lo que fuera. A veces, cuando tengo una buena idea en inglés, la traduzco. Por ejemplo, en este último disco, "Quiero Mejor", hay una canción que se llama 'El Vals de la Luna', que nació en inglés como 'Waltz me to the Moon'. En español quedó "vamos a la luna" y salió 'El Vals de la Luna'. Fue una traducción muy fiel, aunque no suelo hacerlo. Simplemente se dio así. - Has usado la palabra "des-generado" para describirte. ¿Qué significa para ti en este momento? - Creo que lo han usado también para artistas actuales como Ca7riel y Paco. "Des-generado" es amar los géneros, amar la música toda, es saber que uno es un eterno estudiante y aprende escuchando una buena cumbia, un reguetón, una canción de autor, una cueca, o investigando el folclore. Los géneros son primos hermanos entre sí, a veces primos lejanos. El reguetón es hijo del dancehall jamaiquino. Y uno va aprendiendo cómo se relacionan entre sí. Como buen des-generado, a veces mezclas: un poco de cumbia con bossa nova, una milonga con bachata, porque funciona. Descubres que todos los géneros están conectados y que venimos de una mezcla increíble. - Quisiera que hablemos un poco de tu disco "Quiero Mejor", ya que es el que presentarás en Chile. ¿Cuál fue el punto de partida o la inspiración principal de este álbum? - "Quiero Mejor" es un álbum post-pandémico. Es el querer más, no: el querer mejor. Y después sí, querer "más mejor". Tiene que ver con que las cosas buenas de la vida no son materiales. Caminar con un amigo, compartir una cerveza con alguien querido. Eso no tiene precio, salvo el precio de la cerveza. Pero el valor real está en lo humano. Hay una frase que me gusta mucho: "hay gente que sabe el precio de todo y el valor de nada". "Quiero Mejor" habla de darnos cuenta de lo que realmente vale en la vida. Las cosas valiosas no son materiales, y eso está muy presente en el disco. - ¿Hay alguna canción de "Quiero Mejor" que provenga de una experiencia muy personal o emocional? - Sí, todas, realmente todas. A veces son fantasías o inventos, pero siempre tienen un origen en algo amoroso que te ocurrió, en una frustración, en una pelea o incluso en una discusión contigo mismo. Hay mucho de lo personal, pero luego el proceso creativo lo lleva a otro lugar: busca que quien escucha pueda sentirse identificado y decir "ah, algo parecido me pasó". 'El Vals de la Luna', por ejemplo, habla del recuerdo de un amor que sigue estando presente. Ese flechazo, ese momento único. 'Quiero Mejor', que canto con Las Migas —quienes acaban de ganar un Grammy Latino— habla de querer mejor, no querer más; de calidad por sobre cantidad. También canto 'Puntos Equidistantes' con Natalia Lafourcade, que trata del amor más allá de la distancia, del deseo de teletransportarse a un punto equidistante con un gran amor. Incluí además 'Amada Amante', la única versión del disco, una canción de Roberto Carlos que habla del amor generoso, del amor que no pide nada a cambio. Hay mucho de post pandemia, de volver a encontrarse con uno mismo, con la libertad, con la pareja, con la familia, con las amistades. Esa búsqueda está muy presente en "Quiero Mejor". - En la producción percibimos sonidos nuevos y colaboraciones muy interesantes. ¿Cuál fue la que más te sorprendió y por qué? - Ya mencioné dos: con Natalia Lafourcade, que es amiga de la casa y siempre me sorprende con la plenitud de su voz y su generosidad. También con Las Migas, donde encontramos esa forma de hacer una rumbita, un poco al estilo de 'Desde que te Perdí', dentro de "Quiero Mejor". Y luego está Nito Mestre, una persona que confirma esa frase de que la humildad es cosa de los grandes. Él cantó con Charly García en Sui Generis, marcó una época, tiene una voz emblemática. Le mostré la canción 'Era Ahora', que habla de una época musical que ya pasó, de tener una banda que fue "la banda del momento" pero que ya quedó atrás, y de no quedarse en la nostalgia sino vivir el presente. Nito entendió la letra perfectamente. Su interpretación me sorprendió por su suavidad y porque su voz, tan vulnerable, tiene muchísimo poder. Fue muy especial trabajar con él. - Hablemos un poco de tu colaboración con Liniers, algo que llama mucho la atención. Han compartido muchos años. ¿Cuándo sentiste por primera vez que esta combinación de música y dibujo funcionaba realmente en vivo? - Desde el primer momento. Me di cuenta de que Liniers disfruta el escenario, y eso no es tan común. Hay músicos excelentes que sufren el escenario, que tienen pánico escénico o son muy introvertidos. Yo tampoco soy un gran extrovertido, pero uno trabaja eso. El escenario es un buen lugar para demostrar tus dotes de anfitrión: contener al público, abrazarlo. Es parecido a organizar una reunión en tu casa, asegurarte de que todos estén a gusto, y luego relajarte. Con Liniers todo eso se dio naturalmente, es un disfrute. Siempre digo en broma que es refrescante tocar con alguien que no es músico, porque los músicos somos insoportables. Trabajar con él es un placer, y siempre encontramos nuevas excusas para hacer cosas juntos. - ¿Crees que el arte visual de Liniers aporta a tus canciones? - Sí, totalmente. Él también es un gran des-generado del dibujo, no es alguien que se queda quieto ni se limita a un personaje o a una sola forma de ver las cosas. Puede ser muy gracioso, pero también puede emocionarte profundamente o hacerte llorar con un dibujo. Aporta una gran variedad emocional al espectáculo, su universo visual amplifica las canciones y les da otras capas de sensibilidad. - En el escenario siempre hay espacio para la improvisación. ¿Ha ocurrido alguna situación inesperada que les haya hecho detenerse o reír durante el show? - Siempre. Como buenos amigos, nos traicionamos y sorprendemos mutuamente. A veces lo sorprendo con una canción que no esperaba dibujar o con una canción improvisada del momento y le digo: "A ver, ¿qué propones con esto?". Y él también tiene la capacidad de inventar algo nuevo con el dibujo que yo no me esperaba, o de reírse de mí, cosa que hace a fondo y con frecuencia. Pero siempre decimos que primero hay que reírse de uno mismo para poder reírse del otro. - Llegas nuevamente a Chile. ¿Qué esperas del público chileno en este regreso? - Sólo conectar. El público chileno es como estar en casa para mí. Siempre estoy agradecido a la música chilena que me dio mi madre desde pequeño: Víctor Jara, Violeta Parra, cassettes de Quilapayún, Inti-Illimani, Los Jaivas. Tengo mucha música chilena presente desde la infancia, es un lugar que siento muy cercano y conecto muy bien con su público. "Quiero Mejor" es una especie de side project mío —digo que me hago el Damon Albarn con Gorillaz— y el Feng Shui Project es como mi mini Gorillaz. Es una manera linda de conectar también con el grupo nuevo con el que estoy tocando. Para ellos será su primera vez en Chile, así que espero que disfruten la música, la comida y la calidez de la gente. - ¿Notas diferencias entre las reacciones del público latino y las del público europeo o norteamericano, considerando que has visitado muchos lugares? - Sí, siempre es diferente. No puedo definir todas las diferencias, pero cuando vas a Inglaterra, a Zúrich, a Múnich o a París, y luego encuentras al público latinoamericano, es otra energía. En Europa muchas veces están los argentinos, chilenos, uruguayos, colombianos o mexicanos que llevan a su amigo extranjero para mostrarle "nuestra música". Yo, con este nombre tan gringo, siempre bromeo diciendo que fallé en el marketing y que debería haberme llamado Django Johansson o algo así. En el sur de Europa —España, Portugal, Italia— también me siento muy en casa, pero el público latinoamericano tiene una calidez especial. Cuando voy a Chile siento que estoy en casa, siento que la gente me interpreta, sabe que soy un artista diferente, un "gringo raro", "argengringo": madre argentina, nacido en Alaska. En Chile también hay un aire de "marcianos incomprendidos", así que nos entendemos bastante bien. - ¿Hay alguna canción que, a gusto personal, siempre debe estar en tus presentaciones, y alguna otra que todavía te dé cierta emoción o temor cantar? - Sí. Por ejemplo, cantar una canción de Violeta Parra, como 'El Albertío’', tiene una gran responsabilidad. Mi madre siempre me repetía una frase de Violeta: "Discreto, fino y sencillo son joyas resplandecientes con las que el hombre que es hombre se luce decentemente". Intentar cantar 'Te Recuerdo, Amanda' de Víctor Jara sería un sueño para mí. En algún momento me atreveré. El público chileno lo agradecería enormemente. - ¿Tienes preparada alguna sorpresa o momento especial para esta visita? - Sí, por supuesto. Siempre hay elementos sorpresa, aunque no puedo contarlos. "Quiero Mejor" tiene sus sorpresas y voy con una gran banda, un cuarteto. Algunos de ellos conocerán Chile por primera vez. Será hermoso llegar a Viña, a Santiago y también a Frutillar, al Teatro del Lago, que es un lugar precioso. - Si pudieras regalar al público chileno una canción inédita ahora mismo, ¿qué mensaje darías antes de interpretarla? - No lo sé. Creo que trabajo mucho con la empatía y siento que la música atraviesa culturas, razas y países. A veces nos ponemos estas banderas o rivalidades estériles entre vecinos. Tengo una canción que se llama 'Vecino', que escribí pensando en la rivalidad entre Uruguay y Argentina, pero podría aplicarse perfectamente a Chile y Argentina, o Perú y Chile. Todas esas rivalidades absurdas que nos creamos. 'Vecino' habla de ver al otro en uno y a uno en el otro, de celebrar las diferencias y no padecerlas. Creo que eso es algo que debemos aprender. También hablo mucho de lo maravilloso que es el lenguaje chileno, el slang, porque realmente es único. Cuando celebramos las diferencias, es cuando crecemos. - Para cerrar la entrevista: ¿qué significa para ti "querer mejor" en la vida cotidiana? - Es calidad por encima de cantidad. Es valor por encima de precio. Un café con un amigo, mirarse a los ojos, celebrar las diferencias del otro y no sufrirlas. Eso es querer mejor. Matias Arteaga S. Tags #Kevin Johansen Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Nuevos Sonidos Chilenos: Josestilez, El Fruto del Ruido, Producto Chileno y más Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Dub Is the Way: Alex Serra y Totidub vienen a Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Tenemos Explosivos y Estoy Bien agendan fecha en La Cúpula Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Pedropiedra llevará ''La Tómbola'' al sur de Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias ''Common People'': Lanzarán libro sobre Pulp Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Clásicos Def Leppard Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias John 5 viene a Chile en plan solista Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias The Mars Volta anuncia ''Lucro Sucio; Unfinished Business'', su primer álbum en vivo en más de veinte años Jueves, 02 de Julio de 2026