Refused: Frecuencias de un adiós Entrevista con el vocalista Dennis Lyxzén Miércoles, 26 de Noviembre de 2025 Publicado originalmente en revista Rockaxis #268, octubre de 2025. En tiempos donde ‘New noise’ pasó de ser un himno marginal a la banda sonora de una rabia politizada, hoy resuena como grito histórico de un estilo que incendia su propio establishment. En conversación con Dennis Lyxzén, la voz que convirtió al hardcore en un manifiesto global, exploramos el final de Refused, el eco inagotable de “The Shape of Punk to Come” y la certeza de que despedirse también puede ser otra forma de permanecer. Karin Ramírez «Es mejor quemarse que apagarse lentamente» no es solo una de las frases más recordadas en la historia de la música, es un eco que atraviesa generaciones. Su fuerza no radica únicamente en la carga simbólica de invocar los orígenes, sino en erigirse como un mantra sobre el arte de despedirse. Enseña que no siempre hay que exprimir hasta la última chispa, que a veces la grandeza reside en saber irse a tiempo. Por su parte, la nostalgia se vuelve verdugo, enemigo, trampa de tiempo. Pero para los veteranos de Suecia, la capacidad de saber decir adiós parece ser parte de una declaración de guerra. Ya en 1998, la primera bomba estalló sin previo aviso, dejando cicatrices que aún se reflejan en la piel. La ruta de la despedida parece trazada en clave shape of punk. Y para Dennis Lyxzén, lejos de extinguirse, todavía promete horizontes encandilantes. «Ha sido fantástico. Ha sido un muy buen año hasta ahora. Mucha gente no está feliz de que nos separemos, pero sí de poder vernos una vez más. Así que ha sido un año muy bueno hasta ahora. Nos hemos divertido mucho». The deadly rhythm: Sonidos suspendidos en el tiempo El frío de aquel 2024 aún se cuela en la piel, casi como si se tratara de una historia que no se quiere contar, memorias que no se quieren evocar cuando se intenta sostener lo que ya no funciona, pero a veces basta una sola palabra para quebrar todo vínculo. Esto es aplicable a relaciones, trabajos y tantas esferas más. En el caso de Refused, la música funciona como aglutinante ante el inminente desgaste del tiempo, por lo que al final bastó aprender a organizar el tiempo para abrir una nueva página y escribir el presente desde el fulgor de un pasado que aún arde. «Hay muchas razones por las que decidimos separarnos. Lo principal es que David no quiere hacerlo más, y él y yo empezamos la banda juntos y siempre existió este acuerdo de que, si uno de nosotros no quería seguir, entonces era momento de parar. Él tiene muchas razones para querer terminar, y yo también tengo algunas para pensar que es un buen momento. No hay drama, no hay malos sentimientos ni malas vibras. Simplemente a veces es momento de hacer algo diferente». Entre silencios tímidos y observaciones que buscan complicidad, Dennis se permite narrar el centro de la reflexión que puso a Refused en lo que fue la conversación más compleja, porque este adiós no suena a un regreso, suena a aprender a irse cuando la llama aún sigue flameando. «Siempre quise salir de gira todo el tiempo, y David no. Discutíamos por eso, pero decidimos que la amistad era más importante que la banda. Estoy seguro que cuando lleguemos a Sudamérica, casi al final, habrá un poco de tristeza también. Y seguro que en los últimos shows en Suecia habrá muchos sentimientos encontrados». La historia no concluye aquí; más bien se abre en territorios inéditos, escrita con nuevas partituras y atravesada por subjetividades distintas. «Además, todos somos muy creativos, somos artistas, y durante la pandemia empezamos a escribir nueva música, pero nada de lo que nos gustaba sonaba a Refused. Así que pensamos que, si queremos seguir adelante, debemos hacerlo sin Refused, crear sin el peso del legado de Refused». En ese gesto se adivina una despedida que no es clausura, sino apertura hacia lo desconocido, una declaración de que la creación no muere: simplemente muta, respira y busca nuevas formas de existir. Abrazar la experiencia es también apropiarse de una construcción de identidad. El cuerpo desafía, ordena y duele; y aun para quienes crecimos con “This Just Must Be the Truth” (1994), el tiempo deja su huella. Para Dennis, la historia se narra en la misma clave: «para mí también Refused es muy físico, muy desafiante en vivo. No quiero hacer Refused si no puedo dar el 100%. Hoy todavía puedo, pero en unos años más quizás no. Por eso creo que es buen momento para despedirse y hacer algo distinto». Pero cuando el peso de la experiencia se eleva y el aprendizaje se convierte en fortaleza, este adiós deja de ser pérdida y se transforma en un acto de coraje, motivación y en un impulso de valentía. «Cuando haces un año de despedida no alcanzas a ir a todos lados. Y dije: tenemos que ir a Sudamérica. Nunca hemos estado y esta puede ser la oportunidad. Así que empujé mucho para que viniéramos. Estoy súper emocionado de tocar allí antes de separarnos. Este verano fuimos por primera vez a Rumania, y ahora Chile será un lugar donde tocaremos por primera y última vez. Eso me rompe el corazón». «Es bueno que la gente todavía esté entusiasmada con la banda y con lo que hacemos. La última vez que nos separamos, en 1998, fue horrible, muy triste. Esta vez, en cambio, nos estamos despidiendo disfrutando, divirtiéndonos juntos. Es maravilloso poder hacerlo de una forma que se siente como una celebración y no como un funeral». De este modo, Dennis deja claro que la despedida tiene más bien sabor a comenzar otra vez, de forma calmada, pero nunca perder la motivación: «siempre quiero ir hacia adelante, incluso a veces en vivo pienso en lo próximo que haré. Pero este último año he tratado de estar en el momento, de disfrutar tocar y que la gente cante con nosotros. Y aunque la relación se termine, seguiremos tocando música juntos porque seguimos siendo muy buenos amigos». The Refused party program: Memorias, trayectorias y futuros posibles Si las despedidas llegan enmarcadas por la celebración de tres décadas de trayectoria, las memorias se vuelven estaciones inevitables, hitos donde detenerse a escuchar los latidos que aún marcan el pulso de una historia que está por encontrar su final. La conversación se abre atravesando horarios tan dispares, como si el tiempo mismo se plegara para dar lugar al recuerdo, motivo por el cual la historia reclama contarse desde sus primeros latidos, esos que nacieron en un pequeño show perdido en los márgenes de la memoria. «Recuerdo muy bien nuestro primer show, fue en 1992. Yo tocaba antes en otra banda, Step Forward. Un amigo me llamó para que tocáramos con ellos, y le dije que Step Forward se había disuelto, que ahora tenía una nueva banda llamada Refused. Tomamos un bus por tres horas al norte, escribí las letras en el bus porque no estaban listas, y el show fue un caos. Caótico, pero divertido. Y 33 años después, aquí estamos». Esa historia que comienza tímida, entre anhelos y frustraciones, acabaría por dar con un sonido que hoy se reconoce como identidad inscrita en una discografía que funciona como sustrato argumental de una línea de pensamiento político que encuentra en la crítica, nuevas formas de producción de conocimiento, al más puro estilo refractario de lo que alguna vez escribió Foucault. “The Shape of Punk to Come” fue esa obra adelantada a su tiempo. Una decisión visionaria, incomprendida en su propio contexto político y cultural. «Cuando grabamos el disco, lo sacamos en Europa en febrero del 98 y giramos seis o siete meses. Nadie lo entendió, nos decían pretenciosos, no les gustó y nos separamos en octubre. Pensamos que había sido un fracaso. Pero un año después explotó, lo pasaban en MTV y todos hablaban del disco. Para entonces ya nos habíamos separado y yo estaba con otra banda. Nos pareció muy loco». Esa ruptura prematura, que con el tiempo se transformaría en mito, no surgió en el vacío, sino que inicia en la tensión entre la música y la política, en el desencanto con una escena que no siempre respondía al pulso de sus inquietudes, sino que reducía la pertenencia a un establishment acrítico y profundamente superficial. Allí comenzó a incubarse la rebeldía que daría forma al manifiesto sonoro de “The Shape of Punk to Come”, en palabras de Dennis. «Habíamos girado mucho y musicalmente estábamos muy unidos. Pero un punto clave fue nuestra gira por EE.UU. en 1996. Estaba muy metido en el hardcore y la política, y allí el hardcore era muy distinto: muchos tipos duros, nada de política. Eso nos desilusionó y nos llevó a escribir ese disco, casi como un “fuck you” al sistema y a la escena». Desde esta perspectiva, pensar en un adiós se convierte en esa noticia difícil de digerir, en esa reflexión incómoda que se resiste a dejarnos en paz. ¿Por qué despedirse ahora, en tiempos en que el escenario político se ve amenazado por la arremetida de los conservadurismos? ¿Por qué decir adiós cuando lo que más necesitamos son más “frecuencias de liberación” y menos despolitización anestesiante de algoritmos sonoros de quince segundos? «Sí, en términos políticos, es mal momento para separarse. Pero no podemos basar nuestra vida en la política mundial. Coincido en que la música política es importante porque conecta a la gente, les recuerda que no están solos. Ese es el poder del arte». Con el corazón en la mano, abrazamos este adiós con la hondura que merece. Uno de los pilares estructurales del hardcore se despide, pero no sin antes haber trazado caminos que hoy se erigen en canon. En esa apertura, el hardcore se expande y se transforma, alcanzando la madurez de ser leído y celebrado desde su punto más álgido. Refused nos deja, pero no sin antes entregarnos la certeza de que la posta queda en buenas manos: «escucho mucho punk y hardcore nuevo. La escena nunca ha sido tan interesante ni diversa. High Vis es probablemente de mis bandas favoritas ahora. Me gusta Turnstile, Soul Glo, Bootlicker. Me encanta lo que se ha convertido el hardcore. Sigo tocando en bandas, sacando discos punk. En 2025 el hardcore es libre, experimental, sin juicios. Me fascina». Refused are fucking dead: Saldando la deuda con Latinoamérica Si la narrativa nos invita a pensar en clave de reivindicación política de un país que aún guarda la sangre de quienes no volverán, Dennis sabe perfectamente que Chile es uno de esos territorios que se reconocen por la historia que late en sus entrañas. Pisar suelo latinoamericano aparece como una idea extasiante, un anhelo, un objetivo. Pero pensar en Chile también significa evocar las trayectorias de quienes debieron comenzar sus vidas en latitudes lejanas, porque en casa no hubo protección. Él mismo lo reconoce con emoción: «tengo muchos amigos chilenos acá en Suecia, muchos de ellos escaparon por lo del 73, y además una de mis bandas favoritas es chilena, Föllakzoid. Los he visto en vivo dos veces, me encantan. Así que sí, tengo una conexión especial con Chile». Entre la premura de una gira de despedida y la obsesión de un coleccionista, Dennis marca su propio objetivo al pisar Sudamérica: rastrear la memoria de un continente a través del hardcore, del punk y el noise que suena tan fuerte en su cabeza. En apenas cuatro días, Brasil, Argentina y Chile se vuelven territorios urgentes donde buscar historia, política y sonido. «Será una visita muy rápida, pero mi misión es conseguir discos de hardcore y punk de cada país. Colecciono vinilos, así que quiero llevarme lo más importante de la historia musical de Chile, Argentina y Brasil. Me interesa mucho descubrir el hardcore latinoamericano, con su propio sabor y contexto político distinto al de Europa o Estados Unidos». Refused se despide en un momento donde su legado político y musical se siente más vigente que nunca. Con “The Shape of Punk to Come” escribieron un manifiesto sonoro que aún hoy late como declaración de principios, un recordatorio de que la música puede ser arma, refugio y comunidad. Esa obra, que al principio fue incomprendida, hoy se reconoce como uno de los discos más influyentes de las últimas décadas. Su gira final no es solo un adiós, sino una celebración de lo que construyeron en más de 30 años de trayectoria. Con cada presentación, Refused reafirma que su impacto trasciende la música: se instala en el modo en que generaciones enteras conciben la relación entre arte y resistencia. Tags #Refused #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Nuevos Sonidos Chilenos: Josestilez, El Fruto del Ruido, Producto Chileno y más Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Dub Is the Way: Alex Serra y Totidub vienen a Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Tenemos Explosivos y Estoy Bien agendan fecha en La Cúpula Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias Pedropiedra llevará ''La Tómbola'' al sur de Chile Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias ''Common People'': Lanzarán libro sobre Pulp Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Clásicos Def Leppard Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias John 5 viene a Chile en plan solista Jueves, 02 de Julio de 2026 Rock Noticias The Mars Volta anuncia ''Lucro Sucio; Unfinished Business'', su primer álbum en vivo en más de veinte años Jueves, 02 de Julio de 2026