Adelaida: ¿Cómo ser parte del "Superclub"? Su nuevo álbum, una carrera que sigue avanzando y más según sus artífices Lunes, 31 de Agosto de 2026 Publicado originalmente en revista Rockaxis #278, agosto de 2026. El grupo conversó con Rockaxis sobre su más reciente álbum, sus 16 años de carrera y lo que está ocurriendo con el rock nacional. Bastián Fernández Fotos: Cristian Traslaviña Entre tanta lluvia, frío y viento es inevitable buscar un refugio. Un lugar cálido para juntar energías y resistir el paso del invierno. “Superclub”, el sexto álbum de Adelaida, es la invitación de la banda por crear comunidad entre murallas de guitarras, fuzz, paisajes distorsionados y la certeza de que los recuerdos, muchas veces, tienen el calor necesario para superar cualquier situación, incluso esas que atormentan y parecen no tener salida. Desde un departamento en pleno centro de Santiago, Jurel Sónico y Anke Steinhöfel aparecen en pantalla. El día anterior a esta conversación presentaron su nuevo material en el mítico Bar de René, a estas alturas, su casa en la capital. Cuentan –felices– que lo llenaron y que solo tocaron ellos en un show de larga duración. La sonrisa de sus rostros fue por el recibimiento del público, el que ya conocía su nuevo material. Una prueba de que sus fieles parroquianos siempre estarán en sus liturgias. La publicación de “Superclub” fue, en palabras de ellos mismos, una anti acción de marketing: solamente lo publicaron. En redes sociales fueron jugando con el dato de que estaban grabando nuevo material, pero sin fecha, ni grandes pistas. El clásico moderno «se vienen cositas». Sentían que esa era la manera correcta para que estas canciones salieran al mundo y tomaran su propia vida. Apostaron por lo orgánico, confiar en su audiencia y buscar emular lo que sentían en los noventas, cuando los álbumes se escuchaban de principio a fin. La composición del LP fue entre viajes, ensayos y juntas estratégicas en diferentes zonas del país. Están repartidos entre Santiago y Concepción, por lo que muchas veces Chillán fue el punto de encuentro para poder trabajar las canciones. La distancia, lejos de ser un problema, fue un aliado para trabajar las ideas con calma. Escuchar, reflexionar para luego aplicar todo de manera ordenada al verse las caras. Destacan que todo fue 100% desde su autogestión: guitarras grabadas en casa, mezcla y producción por parte de Jurel Sónico y baterías grabadas con Felipe Barbosa en Santiago. Uno de los grandes cambios está en sus letras. A diferencia de otros trabajos, el mensaje es menos críptico, más directo y sin tapujos. Jurel Sónico confiesa que era momento de mostrarse y exponerse sin tanta protección. Las melodías también lo llevaban a eso: no disfrazar su sentir. «Antes era un poco más metafórico, cambiando drásticamente de verbos y cosas así para que no se entendiera tanto, siguiendo un poco la onda de Álvaro Henríquez. Ahora lo hicimos en otro sentido y está bien a veces decir las cosas sin tanto poema, se hace más fácil de comprender», explica. Al revisar los créditos aparece el nombre de Chris Koltay, hombre de perillas que ha trabajado junto a Jack White, The War On Drugs, Deerhunter y Shigeto. Un personaje que apareció en la vida de Adelaida casi una década atrás. «Hace unos años se hizo el House of Vans y tocó la banda canadiense Metz, y les escribí por si podíamos telonearlos. Me dijeron que no, pero que igual nos juntáramos, tenían ganas de ir a La Piojera. Dentro del grupo estaba Chris, él venía como ingeniero. Adelaida tocaba ese día y los pusimos en lista. A él le gustó caleta y quedamos en contacto. Cuando vio que estábamos trabajando nos respondió historias y ahí cerramos el trato para hacer el master», afirma el músico. Su sexto álbum es una apuesta por volver al origen de la banda: sonido crudo, directo y potente, pero con las lecciones aprendidas en el camino. Una especie de tributo a su misma historia, pero no mirando desde el retrovisor, siempre pensando en el futuro que se avecina. «He tenido la suerte de, a través de los años, tocar con músicos increíbles y cada uno ha aportado. Es bacán también tener una discografía súper amplia, entonces ha sido rico mirar para atrás en ese sentido. Con esta formación ya hemos hecho dos discos. Me siento muy agradecido. La palabra que resume todo es aprendizaje», explica un emocionado Jurel Sónico. ¿Qué significa Superclub? Jurel Sónico: Es un lugar un poco irónico, vienen a ser nuestro Hotel California. Como la canción, el significado tiene que ver con que es fácil entrar, pero difícil salir. Es una lucha interior. A veces no quieres pertenecer porque es un círculo vicioso. Tiene un rollo súper personal y sanador. Para nosotros la música es terapia. Dentro de su universo discográfico, ¿qué refleja de ustedes como músicos este álbum? JS: Es contemporáneo a lo que estamos haciendo. Me pasó, por ejemplo, una vez con “Animita”, el disco anterior, que los temas estaban listos en 2018, pero terminó saliendo en 2020. Imagínate, dos años después ya los temas ni me gustaban. La relación también estaba decaída, quizás también por eso ya no las sentía tanto. Este álbum es un reflejo del ahora. Creo que nunca más quiero volver a hacer eso de dejar que espere mucho un disco cuando la música está pasando ahora. Esta formación, al ser cuatro, también me da más posibilidad de cantar más tranquilo, porque tengo a otro guitarrista que me está haciendo la segunda. ¿Por qué sacar un álbum sin previo aviso? Anke Steinhöfel: Quisimos dar solo la sospecha de que íbamos a sacar el disco y en conversaciones nos dijimos; «saquémoslo entero». Vi que una de mis artistas favoritas, Hayley Williams, llegó y publicó su álbum de 17 canciones. Le fue increíble y ahora gira por todo el mundo. Pensé que eso nos podría funcionar también. JS: Ir subiendo la previa fue una buena forma de hacer ese marketing desde antes. Cuando anunciamos de un día a otro la fecha igual había gente esperando. Optamos por el 30 de junio porque es luna llena. Retrovisor Con 16 años de carrera, Adelaida inició como el proyecto solista de Jurel Sónico, una búsqueda por hacer canciones más pop, pero siempre en clave rock y con la mirada en los noventas. Un tiempo sonoro que está tatuado en su ADN y cada acorde que sale de su uñeta. Al poco tiempo, se percató que no debía hacerlo solo y comenzó a reclutar músicos que lo acompañaran en su búsqueda artística. Explica que, por ejemplo, siempre estuvo en su cabeza contar con una bajista, no solo por cumplir la fantasía de emular a referentes como Sonic Youth, sino que cuando compone, lo hace pensando en voces más agudas. «Puedo hacer falsetes, pero no es lo mismo», detalla. En la interna, la banda pasa por un buen momento y se sincera con lo que ha acontecido durante los años: «uno aprende de los errores, a lidiar con la frustración, a cómo manejar las cosas. Hay situaciones en las que un líder de banda tiene que cargar el carro y llevar un grupo no es fácil. No existe mucha retribución. En los ensayos alguien tiene que hacer de director, ir ordenando. En los ensayos hacemos mucho eso. Hacer el trabajo pasándola bien. Confiando en el otro. Es un proyecto que debe funcionar en bloque y eso se nota para afuera». La formación ahora es un cuarteto compuesto por Jurel Sónico (guitarra y voz), Anke Steinhöfel (bajo y voz), Joaquín Roa (guitarra) y Tomás Pérez (batería), lo que permite más libertad para todos y sonar más crudos, intensos y en una versión más cercana al garage rock. «Tomás viene más del punk, entonces tiene esa escuela que es un poco más del click, apegado y ordenado, lo que afecta para bien el sonido del grupo», detallan. ¿Cómo vivir de la música? Para los miembros de Adelaida la clave está en diversificar: tener varios proyectos, laburar en otras áreas y saltar al vacío. Es un trabajo que requiere de tiempo, rigurosidad y paciencia para poder construir un rumbo. En el caso de la banda agradecen contar con fieles seguidores que no fallan. Dicen orgullosos que todo ha sido orgánico, nunca se vieron en la necesidad de pagar seguidores y valoran el respeto que existe de sus compañeros de generación y también de quienes que han tomado el apostolado de la música. En ese ir y venir de reflexiones aparece lo inevitable: ¿cómo ven el mundo de la denominada nueva escena?, a lo reflexionan: «es un lindo momento para la música chilena. Candelabro agotó entradas para el Teatro Caupolicán. Eso no se veía como hace 10 años. Es admirable. He visto a niños posteando sobre Fulano, es bacán esos puntos de encuentro y valorar lo nacional». ¿Qué viene para ustedes en lo que queda de año? JS: El 21 de agosto tenemos la fecha con Paracaidistas en la SCD. Será nuestro único show en Santiago durante agosto. También tenemos nuestro tour, el que se financió gracias a los Fondos de Cultura, eso nos hace ir más tranquilos porque ya está pagado, así que la entrada puede ser más barata. Estamos contentos con el recibimiento del álbum. Tags #Adelaida #2026 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Entrevistas Adelaida: ¿Cómo ser parte del ''Superclub'''' Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Noticias Concurso: Paul Gilbert regresa a Santiago este 4 de septiembre Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Articulos Ghost: El ritual llega a su último acto Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Noticias Zak Starkey estaría de vuelta en The Who Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Noticias Con inspiración de Sylvia Plath: Karla Grunewaldt lanza nuevo single Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Noticias Publicarán primer disco en vivo de Scott Weiland Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Discos Interpol Lunes, 31 de Agosto de 2026 Rock Noticias Con la presencia de Leo Sujatovich: El Diluvio y los Pasajeros celebra los 50 años de ''El Jardín de los presentes'' de Invisible Lunes, 31 de Agosto de 2026