Mark E. Smith: Totalmente Prendido Jueves, 25 de Enero de 2018 Mark E. Smith siempre lo supo: The Fall -los poderosos The Fall (The Mighty Fall)- era su trabajo de tiempo completo. Puede ser tu abuelita en los bongos y yo cantando, y va a ser The Fall, dijo una vez, aludiendo al permanente desfile de integrantes, tal vez la única constante en una de las historias más longevas y prolíficas de la música británica. Mordaz, cáustico y obstinado desde el día uno, Mark Edward Smith no la tuvo nunca fácil. Nacido en Manchester, el 5 de marzo de 1957, fue un joven de clase obrera que, por falta de dinero, sólo pudo asistir dos meses a la Universidad y tuvo que buscar empleo en los muelles de Salford, como encargado de envíos. El germen de The Fall nacería ahí mismo, en los textos que escribiría en su tiempo libre.En 1976, cuando los Buzzcocks decidieron organizar el mítico show de los Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall de Manchester, para llevar la buena nueva a la ciudad (en el mismo recinto donde un hippie dolido le gritó Judas a Dylan, diez años antes), Mark E. Smith fue uno de los asistentes, al igual que los futuros miembros de Joy Division, Morrissey o Mick Hucknall. Se trata de una escena inmortalizada en el memorable film 24 Hour Party People. Así, la misma noche que los Sex Pistols pretendían desatar la anarquía en Manchester, la rebelión contra el mismo punk, el post-punk, comenzaba a dar sus primeras patadas.Mark, junto a sus compañeros de departamento, Una Baines (su novia), Martin Bramah y Tony Friel, deciden formar un experimento para musicalizar sus cuentos. El nombre del proyecto, The Fall, está tomado de la novela de Albert Camus, La Caída. Ya este hecho fundamental la inspiración en la literatura- delineaba el encuadre, marcando un distanciamiento de los discursos y pontificaciones del punk. Mark buscaba contar sus cuentos fantásticos, lúgubres y bizarros, inspirados en su adicción a la ciencia ficción y el horror. Pero su rebelión, no sólo sería temática, sino también sónica. A sus compañeros, les inculcaría el amor por el garage, las compilaciones Nuggets, Captain Beefheart y la mecánica drone de los alemanes Can. Reacio a la ampulosidad de lo progresivo y la insipidez de lo hippie, solía invitar a los pacientes del psiquiátrico colindante -ubicado atrás de su departamento- a tomar una taza de té y escuchar a los Stooges. Para él, Tangerine Dream y Pink Floyd eran símbolo de las terapias new age. Aunque Mark partió tocando la guitarra, pronto llegaría el primer cambio en la formación: Martin Bramah dejaría el rol vocal en el cual estaba situado por una cuestión visual- para cederlo al impaciente e hiperactivo narrador. Junto a Una en los teclados, Friel en el bajo, y un primer baterista de nombre Dave, se presentaban en vivo donde fuera necesario. Nunca tocaron gratis, para nadie ni en ningún lugar, pues ese era un lujo que no podían permitirse, ya que no eran estudiantes de arte, como sus amigos los Buzzcocks, a quienes telonearon en muchas oportunidades. The Fall no era un pasatiempo para Mark. En el año 1978 graban los singles Bingo Masters Break-Out e Its The New Thing, como también sus dos primeras Peel Sessions. El legendario DJ John Peel, reconocido fan de la banda hasta el día de su muerte, en el año 2004, los invitaría a un total de 24 programas el último de ellos grabado poco antes de su fallecimiento- convirtiendo a los de Manchester en la banda con más sesiones Peel en toda la historia. En 1979, registran sus dos primeros discos: Live At The Witch Trials y Dragnet. Separados por tan sólo ocho meses, ambos ya revelan atisbos de la incontinencia y verborrea de Mark, así como de su peculiar obstinación: para el debut, Una Baines ya no estaría en las filas, y sería reemplazada por Yvonne Pawlett. Así mismo, Tony Friel dejaría el puesto de bajista a Marc Riley. Poco después del debut, Bramah saldría de la banda para formar junto a Una el proyecto The Blue Orchids, y Marc Riley cambiaría las cuatro cuerdas por la guitarra. Es en Dragnet que llegarían los emblemáticos Craig Scanlon a la segunda guitarra y Steve Hanley al bajo, parte de la formación que grabaría las obras más elogiadas de estos mutantes de la disonancia. Fue, además, el primer disco producido por Grant Showbiz (The Smiths, Billy Bragg) e inició la costumbre de grabar en un estudio cualquiera, carente de onda, con un sonido desprolijo y desatado. Acá, los cuentos cargados de paranoia (A Figure Walks) y visiones apocalípticas (Before The Moon Falls) comparten lugar con manifestos anti mainstream, como Dice Man: dicen que la música debe ser divertida, como leer una historia de amor. Pero yo quiero leer historias de horror. Grotesque (After The Gramme), en 1980, trajo consigo más cambios en la formación, dando la bienvenida a Paul Hanley, el hermano menor de Steve, por entonces de tan sólo 15 años. En éste disco, el track New Face In Hell sería una referencia absoluta para Conduit For Sale! de Pavement, una de las tantas bandas que, tal como Sonic Youth, Happy Mondays, Suede, Franz Ferdinand, LCD Soundsystem o Sleaford Mods, le deberían la vida a Mark y alguna de las tantas mutaciones sonoras del ensamble. Siempre los mismos, siempre distintos, como dijo el gran John Peel, la revolución de The Fall se haría carne en sus discípulos, tal como ocurrió con la Velvet Underground en los años 60. A menudo, estos deudores gozarían de mayor éxito comercial, despertando la rabia del irascible Mark. Von Sudenfed, formado junto a los Mouse On Mars, fue su respuesta a los LCD.Para 1982, el simplemente demoledor Hex Enduction Hour traería el regreso de Karl Burns, el baterista del debut, no para reemplazar al joven Hanley, sino que para sumarse a una sección rítmica atronadora de dos cabezas. El canto de las cuatro baquetas en The Classical, sería el vamos para un despliegue de ruido, fricción y verborrea sin precedentes. Se trató de una reacción corrosiva ante actos new romantic como Duran Duran o Spandau Ballet, con disparos como demasiados románticos por aquí. ¡Yo mato a los románticos, a los actores, mátenlos, mátenlos!... ¿dónde están esos negros por obligación? Es una actitud sin concesiones, y sin intenciones de detenerse ante nada, cuyo más grandioso ejemplo es el maravilloso corte Winter, el cual quedó por siempre cercenado por el cambio de lado en el long play, separado en dos mitades.En el tour por Norteamérica, Mark conocería a Brix, su futura esposa y guitarrista principal, con la cual -desde su aparición en el excelente Perverted By Language- se iniciaría la etapa más popular de la banda, con placas como The Wonderful And Frightening World Of The Fall, This Nations Saving Grace con su tributo a Damo Suzuki, I am Damo Suzuki-, Bend Sinister, The Frenz Experiment con una exitosa versión de Victoria de los Kinks- o I am Kurious, Oranj, una obra que musicalizaría un espectáculo de danza moderna, coreografiado por Michael Clark. Tras el divorcio de ambos, The Fall editaría Extricate, con Bramah de regreso e inaugurando los años noventa con un sonido más bailable y accesible, algo evidente en Telephone Thing, el single principal, una forma de Mark para ajustar cuentas con los Happy Mondays. La electrónica estaría más presente en placas como el descatalogado Levitate y The Marshall Suite, ambas surgidas de una época de abuso constante de sustancias, y un nivel de turbulencia interna insoportable, que llevaría a Mark a despedir a toda la banda y comenzar desde cero en You Are A Missing Winner (2001). La última formación conocida de The Fall -el cuarteto formado por MES, Peter Greenway, David Spurr y Keiron Meiling- editó en julio de 2017 el álbum número 32 de esta maquinaria imparable. Es una sorprendente cantidad de material, sin contar las numerosas recopilaciones y las toneladas de regitros en vivo que existen, así como las colaboraciones de Mark con actos como Elastica, Inspiral Carpets, Edwyn Collins, o Gorillaz.Con un ritmo de producción casi anual, en los 40 años de vida discográfica de The Fall, Mark E. Smith fue una fuente de inspiración para incontables actos muchos disímiles entre sí, como Suede o LCD Soundsystem- y su negro sentido del humor, sus arrebatos y obstinación lo hacían dueño de un extraño magnetismo. Hay muchas anécdotas que recalcan su personalidad desafiante y avasalladora como la vez que despidió a un técnico en sonido por ordenar una ensalada, o cuando le lanzó una botella de cerveza a los Mumford And Sons durante una prueba de sonido, por encontrarlos horribles- pero también otras que muestran su lado más humano, una faceta que emergía rara vez, y que el bajista de Suede, Mat Osman, recordó a raíz de su muerte:En sus tiempos, nos pidieron telonear a The Fall en un par de fechas. Estábamos muy emocionados, ya que eramos grandes fans de la banda. Nos dijeron que él podía ser bastante rudo con los teloneros, pero fue grandioso. Tuvimos mucho tiempo, fue amigable, nos ayudaba y nos dijo que le dijéramos altiro cualquier problema camino a casa escuchábamos una entrevista donde le preguntaban si le gustaba alguna de las bandas que decían estar influidas por él. ¿Cómo quién?, dijo Mark. Bueno, como Suede. Nunca he oído hablar de ellos.Su autobiografía: Renegade: The Gospel According To Mark E. Smith, editada en 2008, el documental The Wonderful And Frightening World of Mark E. Smith, producido por la BBC en el año 2005 mostrando la última sesión junto a John Peel, grabada el 4 de agosto de 2004- y las memorias de Brix Smith, The Rise, The Fall and The Rise (2016), son documentos esenciales para entender el mito de este gigante cuya vida estuvo consagrada a producir alguna de la música más subversiva e inconfomista jamás conocida. Fiel a su visión, sin rendirle honores a nadie, Mark vivió de acuerdo a sus propios preceptos. Su salud, debilitada con prontitud a los 60 años, no pudo ahogar nunca su carácter empecinado. El hombre cuya discografía se expandía, aquel que estaba totalmente prendido, el que dijo que la vida era una lucha, pero que uno no quería escucharlo, ya en 1979 tenía todo absolutamente claro:Cuando esté muerto y me haya idoMis vibraciones seguirán viviendoEn los surcos de los vinilos a través de los añosLa gente bailará al ritmo de mis ondas¡Rockealo! ¡Rockealo!Que así sea.Gracias, Mark, por mostrarnos el maravilloso y escalofriante mundo de The Fall.Para vuestro regocijo, en esta playlist especial de Rockaxis les dejamos una selección de los mejores versículos del extenso y abrasivo evangelio según Mark. Nuno Veloso Tags # Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Vanguardia Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Entrevistas Vapors of Morphine: honrando a quienes ya no están Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias ''Wave Weave - Sono Obi'': Alva Noto editará EP con la música que creó para una exposición textil japonesa Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Kevin Drumm Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias David Byrne lanza colaboración con Natalia Lafourcade Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Roger Eno prepara EP ''Without Wind / Without Air: Rarities'' Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Nine Inch Noize Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Tricky revela detalles de su primer disco en seis años Lunes, 27 de Abril de 2026