Oneohtrix Point Never Tranquilizer Lunes, 29 de Diciembre de 2025 2025. Warp Records Undécimo disco del estadounidense Daniel Lopatin (n. 1982) a través de su proyecto Oneohtrix Point Never. El álbum se extiende por una hora dividida en quince piezas en las que persiste su intrigante estilo de composición, aunque ahora parece intensificado mediante el barroco comportamiento de aún más múltiples texturas. Reuniendo muestras de archivos propios o rescatados de otras fuentes, llega a repetir, ralentizar o apurar estas pequeñas melodías o ruidos, mutando incluso su duración o timbre. Todas las posibilidades estallan en esta música electrónica salvaje, abundante en bellos detalles y que se percibe copiosamente refrescante. El disco abre con ‘For Residue’, una cortina inmediatamente catártica que encuentra apoyo en ‘Bumpy’, réplica de un paisaje prístino que se quiebra y reagrupa continuamente hasta encontrar lo selvático de ‘Lifeword’. Una primera tríada elocuentemente inarticulada que se prolonga en el ambient o new age experimental de ‘Measuring Ruins’, otro artificio sintético que ‘Modern Lust’ rearma como un techno minimalista que luego se transforma imperceptiblemente en uno maximalista. Las teclas melancólicas de ‘Fear of Symmetry’ son las nuevas repeticiones de este juglar robótico que también canta en la gloriosa abstracción de ‘Vestigel’, que abre y cierra puertas en el alto éter. Después de la elegante atmósfera futurista de ‘Cherry Blue’, aparece la ternura electrónica de ‘Bell Scanner’ y el plano aéreo de D.I.S., en la que se transcribe el vuelo alucinante producido probablemente en un sueño. Una plácida jornada que ratifica ‘Tranquilizer’, pista que da nombre al álbum, dotada de tiempos lentos y fracciones psicodélicas que exhiben el objetivo epicúreo o hedonista del disco, el que es su virtud o condena, según se estime. Una sensualidad auditiva o placer sensorial descollante que persiste en ‘Storm Snow’, de sonidos cristalizados en un bosque rítmico que es, a su vez, ligero y aireado. La parte final del disco comienza con la lentitud sintetizada de ‘Petro’ y las repeticiones de la espesamente bailable ‘Rodl Glide’, una cadencia que se interrumpe en su medianía hacia una superficie digital abrupta y escamosa. Los minutos de ‘Waterfalls’, con sus regeneraciones de éxtasis en clave jazz, cierran un álbum en el nivel de otros sorprendentes discos de Oneohtrix Point Never, tales como “Returnal” o “R Plus Seven”, y que, debido a su fortaleza inmaterial y a la asombrosa cantidad de recursos creativos exhibidos, será seguramente recordado. Todo es peregrino y raro y lleno de accidentes que maravillan. Carlos Navarro A. Tranquilizer de Oneohtrix Point Never Tags #Oneohtrix Point Never #Tranquilizer #Daniel Lopatin Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Vanguardia Noticias ''Far and Wide'': The Pineapple Thief retorna con su decimosexto álbum Sábado, 15 de Agosto de 2026 Vanguardia Noticias ''Live at Yoshi's'': sello de Steve Vai rescata grabaciones en vivo de Allan Holdsworth Sábado, 15 de Agosto de 2026 Vanguardia Discos Loren Connors & Alessandra Novaga Viernes, 14 de Agosto de 2026 Vanguardia Noticias Emisiones//Imposibles lanza su primera publicación en formato físico Viernes, 14 de Agosto de 2026 Vanguardia Entrevistas Los diferentes caminos de Diles que no me Maten Jueves, 13 de Agosto de 2026 Vanguardia Noticias Sistemas Inestables lanzará ''Vestigium'' en vivo Jueves, 13 de Agosto de 2026 Vanguardia Noticias ''Music Is Invisible (Pentimento Volume Three)'': agendan disco póstumo de Jon Hassell Jueves, 13 de Agosto de 2026 Vanguardia Noticias David Cross regresa a Chile para revivir los clásicos de King Crimson Jueves, 13 de Agosto de 2026