La Bestia de Gevaudan: Creando tempestades "Kintsukuroi", su paso por Europa y el underground chileno Lunes, 23 de Diciembre de 2019 El recorrido de La Bestia de Gevaudan se ha forjado a puro pulso. El proyecto que nació como una aventura personal de Diego Yañez Aguilera ya cuenta con un EP y tres discos de estudio que tienen como núcleo las atmósferas del post rock y el post metal para llevar al oyente a un viaje interestelar sin precedentes. “Kintsukuroi” es su producción más reciente y cuenta con la participación de destacados nombres de una comunidad que depende solamente de sus integrantes para sobrevivir y crear tempestades desde las cavernas del underground. Por Pablo Cerda Justo cuando la noche cae sobre la ciudad y muchos se mueven a sus hogares después del trabajo, un sonido intenso empieza a surgir desde las profundidades de una casa ubicada en el corazón de Santiago de Chile. Una foto de Chris Cornell recibe en la puerta y por sus pasillos se escuchan los acordes de ‘IRG’, ‘Antimateria’ o ‘Caracal’. Es la Bestia de Gevaudan en su estado natural. Al entrar en su guarida se pueden ver muchos cables, pedales, secuenciadores, amplificadores y hasta un pequeño maletín con parches de Bikini Kill y Sleep. El humor entre el vocalista, guitarrista y programador Diego Yañez, el baterista Alonso Bustamante y el nuevo bajista Matías Salazar es el mejor, se hacen bromas y acomodan sus instrumentos para seguir haciendo vibrar las paredes con sus intensas y expansivas creaciones. A pesar de que “Kintsukuroi” (2019) es el foco de atención por estos días, la conversación toma distintos caminos que llevan a conocer en profundidad a una de las joyas del underground chileno. - Hablemos de “Kintsukuroi”. ¿Cómo nace el concepto que da vida a este nuevo trabajo de La Bestia de Gevaudan? - Diego Yañez: El disco se gestó en una etapa de vida distinta a la de “Feral” (2015), un registro más furioso. La tranquilidad que vivo ahora me hizo llegar al concepto del “Kintsukuroi”, arte japonés que se preocupa de reparar lo que está roto con elementos como oro o plata para generar un objeto distinto, de hecho, la idea es que éste cuente una historia. A modo personal y filosófico, creo que las cosas que te rompen terminan construyéndote. La composición de las canciones pasó por diversas etapas, debe haber seis o siete que hicimos y no tocamos más. Llegó un punto en que no queríamos hacer un “Feral II” y nos obligamos a trabajar de otra forma, lo que derivó en cosas que se sintieron forzadas. - Alonso Bustamante: Además, lo hicimos pensando en más gente y en incluir cellos y violines. Las canciones se estaban extendiendo y había partes que eran buenas, pero las redujimos y terminamos el disco incluso antes de partir a Europa. Teníamos diez cortes listos y cuando volvimos a tocarlas, ya no nos representaban. Sufrieron muchas modificaciones en el directo, cambió la manera de tocarlas y la intención. Tras el regreso a Chile, cortamos lo que más nos acomodaba y quedó lo que se escucha en el álbum. - DY: ‘Némesis’, la canción final, se siente más natural. Había muchas ideas buenas, pero eran un poco pretenciosas. - ¿Y explotar esa veta pretenciosa no les llama la atención? - AB: Puede ser, pero tiene que darse progresivamente y no como algo preconcebido. A Diego se le ocurrían partes de violín, cello y piano, pero al momento de escucharlas y tocarlas, no encontrábamos la conexión. - ¿Cómo lo hacían cuando tenían que llevar esas ideas al directo? - DY: Con samplers. Alcanzamos a tocarlas una o dos veces. No las descartamos para mantenernos en la zona de confort, porque al final estas canciones sí son distintas a lo que hicimos en “Feral”, pero alcanzamos un punto medio en el que estamos más exploratorios y eso necesita meditación. Tiene que ver con el equipamiento y con otra manera de configurar las cosas, aspectos que no contemplamos en ese momento. Hay un factor económico también a la hora de reproducir y concretar lo que estás pensando. - AB: Cuando lo llevamos al en vivo, fuimos probando lo que funciona y lo que no. Además, con todas las bandas que vimos y compartimos en Europa, fuimos ganando experiencia y cerramos el disco. Sacar una canción me toma tiempo y la única forma en que la siento terminada es ensayándola y tocándola frente al público. Nunca he tocado una canción igual y creo que nunca lo voy a hacer. Siempre hay un sentimiento distinto porque quieres plasmar lo que aprendes día a día. Un logro familiar La banda ha cambiado de formación en este último tiempo. Camilo Muñoz, quien primero estaba a cargo de las visuales y los sintetizadores, y el bajista Eduardo Román dejaron la agrupación. Ahora es Matías Salazar quien se preocupa de las cuatro cuerdas desde mayo del 2019, completando una configuración más orgánica de bajo, guitarra y batería, idea que ya venían trabajando en un momento que los marcó a fuego: el concierto junto a Neurosis en el 2017. Si bien, no quieren ser conocidos solo por eso, sí admiten que fue una instancia importante. - ¿Sienten que el concierto de Neurosis marcó un antes y un después para ustedes? - DY: A nivel personal, sí. Pero no queremos ser solo “la banda que teloneó a Neurosis”, porque somos mucho más que eso. Fue importante tocar con un grupo que escuchas desde los 14 años y notar que son personas igual que uno. Además, fue un honor haber sido aprobado por ellos. - ¿Cómo se dio eso? - DY: La productora Red House nos contactó para saber nuestra opinión, pero primero se tenían que dar dos cosas: que se agendara el resto de las fechas en Latinoamérica y que ellos nos dieran el visto bueno. - AB: En ese concierto nos dimos cuenta de que no sonamos como Neurosis, no somos su “copia chilena”. Podemos tocar con ellos, su música puede estar arraigada en nosotros, pero no somos su réplica y eso fue importante para mí. Compartimos una actitud. - ¿Tuvieron la posibilidad de conocerlos? - AB: Sí, cuando llegaron estaban cansados por el viaje, pero después del show era como si te conocieran de toda la vida. Te ofrecían cerveza, firmaron los discos y se sacaron fotos con todos. Es muy motivante conocer ese tipo de músicos. Efectivamente, hay un antes y un después en la manera en que vemos las cosas y en saber que podemos mantener nuestra autenticidad. - Juan Pablo Cañoles: El concierto con Neurosis fue un hito porque les dio la posibilidad de mostrarse ante más auditores. Al principio llegó el público que solo iba a ver a la banda internacional y se encontró con un acto nacional que les voló la cabeza sonando fuerte y claro. La gente partió tímidamente y terminaron ovacionando a La Bestia de Gevaudan. Fue un logro familiar. Es un empujón para bandas que en Chile no tienen tanta difusión. Es súper necesario que se abran más puertas. Juan Pablo Cañoles es un personaje importante en la historia de la banda. El sonidista los acompaña en los shows, además de grabar, mezclar y masterizar el disco entre septiembre del 2018 y febrero del 2019 en Plexstudios. El ha estado desde los inicios y aporta la visión de equipo necesaria para comprender que el trabajo de los muchachos trasciende las conexiones musicales para llegar a lo personal. Después de lo de Neurosis, La Bestia de Gevaudan tuvo la posibilidad de grabar con otros exponentes importantes del post-rock como los estadounidenses Rosetta, y de embarcarse en una aventura europea que comenzó en el Dunk!Fest 2018 en Bélgica. - ¿Cómo lograron irse a tocar al extranjero? - GY: Hay un sonidista y booker llamado Felipe Ferrada, él llevó a Baikonur, la primera banda chilena que estuvo en el Dunk!Fest. Ese festival es netamente post-rock: si no tienes un delay o un reverb, no existes (ríe). Felipe nos preguntó: «Si esto sale, ¿van?», y la respuesta fue que sí. Pasamos por el proceso de audición con el organizador y quedamos. Aprovechando la estadía en Europa, empezamos a enviar correos como locos para ir a más lugares. Hicimos contactos y tocamos lo más que pudimos. - ¿Fue una buena gira? - GY: Sí, conocimos mucha gente y vimos gratis a bandas como Sleep mediante un fotógrafo chileno que hizo los contactos. Las entradas estaban agotadas y no teníamos dinero, así que le enviamos un correo al tour manager para ver si podíamos conseguir algo. - AB: Como Scott Kelly, baterista de Neurosis, toca en Sleep, pusimos en el correo que fuimos sus teloneros en Chile y les preguntamos si había alguna forma de comprar entradas. - GY: Resultó que el tour manager era Damon Kelly, el hijo de Scott, y nos respondió que estaríamos en la lista de invitados. - Matías Salazar: Yo recibí buenos comentarios de la tocata que los chicos dieron en Nottingham, Inglaterra. Un amigo que estaba viviendo ahí en ese momento los fue a ver junto a sus compañeros de universidad y alucinaron. - GY: En ese momento estábamos con Eduardo y él nos ayudó a movernos por Francia y Bélgica, en donde solo se hablaba francés. Estuvimos un mes y tocamos seis veces, lo que igual es poco, pero estuvo muy bueno. En Suiza tocamos en un lugar muy pequeño, una antigua fábrica de oro transformada en disquería. Habían como 15 personas y el precio era “paga lo que quieras”, e igual recibimos dinero. Tocamos con Aerosol Jesus en Brighton y luego Oliver Melville acabó colaborando en nuestro disco. La órbita chilena Los integrantes de La Bestia de Gevaudan rechazan de plano las etiquetas, pero saben que estas ayudan a encauzar al oyente en sus gustos y permiten darle una brújula para llegar a bandas afines. En ese contexto, las buenas migas que formaron en territorio internacional y nacional han generado una comunión de sonidos que no siempre están en la superficie. Organizaron la venida de Rosetta junto a los brasileños Laberinto y giraron con ellos por Santiago, Valparaíso, Concepción y Chillán, personajes como Eric Quach de Thisquietarmy, Oliver Melville de Aerosol Jesus y Mike Armine de Rosetta colaboran en sus discos y hasta levantaron su propio festival con lo más variado de la escena subterránea local. - ¿Creen que hay una “escena” en la que encajan? - AB: De a poco se ha ido creando algo parecido. Más que tocar la misma música, las escenas se forman con bandas que se apoyan entre sí. Aquí se forman circuitos, que no es lo mismo. A veces se ha intentado generar instancias más integrales, pero la convocatoria no siempre es la mejor. Cuando hicimos el Festival de Ruidos Alternativos Feral, bandas como Torkana, Errante, Antar, Descargo y Maleficio, Goecia y otros ayudaron en todo lo necesario para sacarlo adelante. - GY: Esa fue una instancia en la que intentamos hacer algo vanguardista que nos ayudara a todos y funcionó bastante bien. - Se sabe que el camino de banda independiente es muy duro en nuestro país. ¿A qué apuntan en el futuro? - GY: Siento que hemos ganado un poco de visibilidad, pero no se compara a todo lo que hay en el underground. Existen muchas otras bandas que están sonando allá afuera y por temas de difusión no se dan a conocer. Hay algo que está surgiendo fuera de los estilos típicos e incluso del post-rock, que en Chile ya va en su tercera oleada. Hoy en día sería iluso pensar solo en quedarse acá cuando puedes contactarte vía Internet con otras partes del mundo. Existe la posibilidad de codearse con la gente que admiras y eso no te lo regala nadie, hay que buscarlo. Estamos apuntando para afuera porque esto no es un escena local, es global. - MS: Hace poco vi que Brian Cook, bajista de Russian Circles, publicó una lista con las bandas que estaba escuchando y no conozco a ninguna, así que espero con ansias tener el momento de sentarme a estudiarlas. Sería genial que en el futuro alguien que admiro incluyera una canción de La Bestia de Gevaudan en su lista, ¿por qué no? Para hacer eso hay que trabajar duro, enviar miles de correos y llamar a todo el mundo, es una labor de hormiga que va más allá de parar una fecha y que alguien te vea. - GY: La música que hacemos no es un medio para ser famosos y luego no prestarles atención a los demás. Para nosotros, el arte es el fin y, como tal, puede llevarnos a donde sea. Esperamos que eso nunca nos cambie como personas porque, si los personajes que admiramos no se creen el cuento, nosotros no tenemos justificación para perder la humildad. Encuentra este contenido en nuestra revista. Tags #La Bestia de Gevaudan Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Vanguardia Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Entrevistas Vapors of Morphine: honrando a quienes ya no están Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias ''Wave Weave - Sono Obi'': Alva Noto editará EP con la música que creó para una exposición textil japonesa Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Kevin Drumm Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias David Byrne lanza colaboración con Natalia Lafourcade Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Roger Eno prepara EP ''Without Wind / Without Air: Rarities'' Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Nine Inch Noize Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Tricky revela detalles de su primer disco en seis años Lunes, 27 de Abril de 2026