St. Vincent: La figura del grito como resistencia y reestructuración Exclusiva con Annie Clark Viernes, 07 de Febrero de 2025 Publicado originalmente en revista Rockaxis #254, agosto de 2024. Tras el exitoso lanzamiento de su último disco “All Born Screaming”, conversamos con St. Vincent acerca de pintura, amistades, influencias, pero sobre todo, de la profundidad de las emociones como decisiones claves en el giro más vulnerable de su carrera. Karin Ramírez Si nos tomamos un tiempo para repensar la carrera de Annie Clark, entenderíamos de lleno que su existencia es un punto de fuga, como conceptualiza Guilles Deleuze. Una mujer que desde niña cimentó una personalidad misteriosa, pero refractaria; silenciosa, pero llamativa. Instintivamente creativa. Annie es hermana de una familia de ocho hermanos, detalle que pareciese no tener mayor relevancia. No obstante, en una especie de cardumen ubicado en los suburbios de Texas, pareciese que las guitarras se transformaron en su mayor compañía y escudo ante un contexto altamente conservador. Así fue como la música siempre corrió por sus venas, declarando ya a sus tempranos nueve años un profundo fanatismo por Nirvana, el que eclosionó en 2014 cuando Dave Grohl y Krist Novoselic le pidieron participar como invitada en la ceremonia de inclusión de la banda en el Rock & Roll Hall of Fame, interpretando ‘Lithium’. Sueño cumplido. En esa adolescencia marcada por la música se encuentra el embrión del desarrollo incipiente de lo que sería en un futuro St. Vincent. Un botón de muestra podría ser la fotografía central del single ‘Teenage talk’ (2015), que se roba todos los sitios de reproducción y donde se ve a una Annie adolescente con micrófono en mano y una vestimenta sencilla –blusa blanca y jeans azules–, destacando siempre sus delicados rasgos faciales, los que también combinan con su propuesta artística. «Sabía que si me quedaba en casa las cosas no iban a funcionar», fueron las palabras con las que sentenció en una entrevista realizada para la promoción del exitoso “Masseduction” (2017), un álbum que explota lo sexual desde la dimensión más pop, con una portada provocativa que toma guiños del pop art del reconocido artista Andy Warhol (también reconocido por llevar una vida sexual un tanto bohemia). Cada detalle de aquella era estuvo tan perfectamente pensado que parecía un trabajo de relojería. Incluso, para el lanzamiento de “MassEducation” en 2018 –una versión en piano del disco de estudio–, si lo re-pensamos desde una perspectiva crítica, aporta una disrupción al orden sexo-genérico establecido y poco cuestionado a la época, invitando a sus seguidores a reeducarse a través de sus experiencias, porque sus canciones siempre han sido tan simbólicas como personales. La necesidad de hacer un repaso por la carrera de Annie Clark, es comprender a la mujer tras la artista St. Vincent. Entender a la mujer de género fluido, de mente rápida y misteriosa, pero de narrativas profundas, encarnadas y siempre en primera persona. Esa mujer descrita por David Byrne como «tan cariñosa como sigilosa; tan afable como misteriosa», solo nos habla a través de sus canciones por medio de distintos alter ego en cada álbum, performatizando y caracterizando una personalidad que es vivida en cada viaje discográfico y que en esta nueva era 2024 con “All Born Screaming”, se despoja de esos disfraces para solo ser Annie Clark. ¿Devela este viaje experiencial quién es realmente St. Vincent? El grito más primitivo Tras el revuelo del encarcelamiento de su padre, con la híper-exposición de los medios, el escrutinio público, la opinión de las masas sobre un tema que solo conocen por titulares, y la estigmatización que recayó sobre ella por actos que ella no cometió, fue que el centro de gravedad del disco “Daddy’s Home” (2021) representa ese “problema” paterno que varias y varios cargamos como una pesada mochila sobre nuestros hombros. Una melena frondosa, largas botas y un estilo que nos rememora los albores de los años sesenta es la estética que define el personaje que dio vida al último personaje performatizado por Annie Clark. Una mujer directa, capaz de cuestionar en términos sistémicos la condición humana, los entramados del tejido social, pero siempre como argumento central, la excarcelación de su padre. Casi a tres años de aquel lanzamiento, “All Born Screaming” llega como la carta más sincera de Annie Clark. En esta era, St. Vincent nos presenta lo más profundo que hay dentro de sí misma, porque acá no hay pelucas, no hay looks rimbombantes, solo es la mujer de lisa melena oscura, maquillaje limpio y lentes de sol muy oscuros. Con un fuerte «¡todos nacen gritando!» comienza Annie rompiendo el hielo al intentar hablar en español en esta entrevista, pero vuelve a su lengua materna para explicar el sentido de su nuevo disco: «Para mi significa todo. Si el bebe nace gritando, es el mejor sonido en el mundo, porque eso significa vida. Pero también gritamos en protesta a la vida, nacemos peleando ante la condición humana y seguimos luchando. Por lo mismo, para mí, lo más importante es la totalidad, porque todos estamos juntos en esto». A lo largo de su carrera, St. Vincent siempre se ha caracterizado por escribir desde una perspectiva nostálgica de la existencia, un tanto oscura, siempre experiencial, en ocasiones abstracta, pero cada una de sus narrativas guardan aquello que nunca se cuenta, ese dolor que se guarda como misterio y que muchas veces te cambia la vida, pero que en el fondo sabe que es compartido. En esa totalidad, «estamos todos tratando de arreglarnos, haciendo lo mejor que podemos, aprendiendo a vivir en este mundo tan caótico, violento, pero que aún así es hermoso», dice. Pero pese a lo personal que puede resultar, este álbum ya está siendo una experiencia compartida, porque St. Vincent ya está girando con este nuevo disco y en diversos espacios en los que ha debido presentarse emerge una especie de sensibilidad alienígena que es compartida y es colectiva. «’Reckless’ es una canción muy intensa, me refiero a que cuando la toco en vivo, no hay nada menos intenso que esa canción, porque es entrar en lo más profundo desde el inicio, porque es habitar en el infierno, en la pérdida, en el dolor». Lo que propone esta nueva era de St. Vincent es una mirada profunda, personal, pero de sentimientos compartidos. Por lo mismo, el All Born Screaming Tour es un show completo y que termina con una mirada al infinito, «en el cielo, representando una especie de mantra extático», en palabras de la artista. La inspiración como herramienta de eterna ciclicidad Para nadie ha sido una sorpresa que Annie Clark ha crecido bajo un manto privilegiado de influencias musicales, comenzando por Nirvana, una de sus bandas favoritas que le permitió afinar su oído y también su perspectiva crítica, en términos de reflexividad socio-política, sexo-genérica y contextual. Pero también ha sido influenciada desde niña por artistas de la talla de David Bowie, Kate Bush, Bob Dylan, Tom Waits, entre otros tantos. Sin embargo, el amplio espectro de inspiración que construye el concepto St. Vincent es lo suficientemente amplio como diverso, y es posible proyectarlo en cada decisión que ha tomado en su carrera. Pero, en el caso puntual de “All Born Screaming” la vulnerabilidad se representa en el arte del disco. Un fondo oscuro, fuego sobre los brazos de Annie y vestimentas en blanco y negro, es la imagen que representa la iconografía de esta nueva era. Si hay que definir en tres palabras la carátula de este disco, sin duda que serían sencillez, valentía y dolor. Pero, ¿dónde comienza esta historia? «Fui al Museo Nacional del Prado (España) en búsqueda de algo de inspiración, y caminé hacia una galería con todas las pinturas oscuras de Goya. Fue una energía que aún me cuesta describir, pero sabía que necesitaba traer esa imaginería a este nuevo disco». El bloqueo es siempre un arma de doble filo, ya que por un lado te deja en un estado de inacción y sin cartas de proposición, mientras que por otro te obliga a salir de la zona de confort y reconectar con nuevas estrategias. Y fue esto de lo que se tiñó gran parte de lo último de St. Vincent, a romper ese lugar de eterna comodidad, el espacio de representación narrativa y de composición sonora, para situarse en un lugar de emplazamiento visual, de interpretación subjetiva y silenciosa. «Cuando me detuve a mirar ‘Saturno devorando a su hijo’, fue una imagen realmente compleja. Fue mirar a los ojos a la locura, al dolor, a la desesperación; y es de eso de lo que se nutre gran parte de lo que quise transmitir en este disco y en la carátula de este álbum, esa representación de vulnerabilidad e intimidad». En este entramado de inspiración que compone el concepto artístico de St. Vincent, también es importante posicionarla como un foco importante de inspiración para otras nuevas artistas, proyectos artísticos y nuevas bandas. Sin embargo, la historia de las mujeres en la música ha sido una historia marcada por la lucha y por la resistencia, puesto que es una constante recordar a hombres como los verdaderos guitar heroes. Pero, ¿qué pasa con las mujeres? Annie contesta: «necesitamos aprender a mirar a nuestro alrededor, pienso que los hombres tildados de guitar heroes no debería siquiera ser tema de conversación. Por supuesto que yo toco guitarra, pero también Olivia Rodrigo toca muy bien la guitarra, Emily de The Last Dinner Party, y probablemente hay muchas mujeres alrededor del mundo rockeando y haciendo popular el rock más que antes. Entonces, estoy segura que no es un problema, en lo absoluto». La amistad: conexión afectiva y proceso creativo Pese al misterio que ronda tras la figura de Annie Clark, las amistades han sido fundamentales a lo largo de su carrera. Un gran ejemplo de ello fue la realización de The Nowhere Inn (2020), un largometraje que buscaba ser un registro audiovisual de sus shows, algunas entrevistas a razón de las giras y más. Sin embargo, la decisión clave pasó por trabajar a la cabeza con Carrie Brownstein, su mejor amiga y la persona indicada para llevar a cabo este proyecto. Por lo cual, lo que comenzó netamente como un ejercicio de registro, terminó siendo un documental que juega con la comedia, la misteriosa personalidad de Annie, el juego del look y maquillaje siempre limpio en escena y las locuras que llevan al límite su creatividad. Bajo este marco, es que “All Burn Screaming” no dista mucho de ello, porque la amistad también es, en parte, la familia que elegimos, como también lo son las relaciones afectivas que profundizamos con quienes admiramos. Es por esto que St. Vincent trabajó con Dave Grohl para la batería de ‘Flea’, uno de los temas medulares de su último trabajo, donde también destaca la participación de otros notables como Josh Freese, Rachel Eckroth, Mark Guiliana, Justin Meldal-Johnsen, Stella Mogzawa y David Ralicke. Pero hay una colaboración en específico que se roba el corazón de Annie, pero que ha pasado desapercibida por los medios: la participación de la galesa Cat Le Bon, quién lleva una silenciosa, pero poderosa carrera de complejas narrativas y nostálgicas partituras que ha llegado a influenciar las guitarras de bandas como Idles, Kevin Robert Morby, entre otros. El impacto de Cat Le Bon en la carrera de St. Vincent es fundamental, no solo como música, compositora y productora, sino también como amiga. «¡Cate es mi persona favorito en el mundo!», nos responde con un exasperado y accidentado español, enorgulleciéndose con la pregunta, por lo que se explaya con confianza: «este proceso fue muy personal, y ella es mi artista viva favorita. Pero, ante todo, ella es mi mejor amiga y pienso que llegó en el proceso en el cual estaba muy frustrada y con mucha energía, entonces pudo colocar mi cabeza en su centro y decirme que todas las cosas estarían bien». El apoyo brindado no solo se dio desde lo musical, sino más bien desde lo personal, por lo que agrega que la complicidad es algo que las potencia como almas creativas. «Ella es todo lo que no soy: ella es paciente y yo no, quiero que pase todo en el momento y al mismo tiempo. Entonces, ella realmente me ha ayudado a estar bien segura con mis canciones, me ha salvado de muchas. Ella es maravillosa». Y también hay otro nombre que destaca como uno de los grandes colaboradores: David Byrne. El influyente músico británico ha sido un pilar fundamental en su carrera, pudiendo contar con su apoyo, experiencia y trayectoria, unión que se reflejó en 2012 en el álbum “Love This Giant”. «¡David es el mejor! Ha sido la persona que más ha cambiado mi vida. Si lo pienso profundamente, no hay nadie más que haya influido en la forma que tengo de ver las cosas como lo hizo él, y con esto me refiero a la performance de la música, el baile, él realmente me cambió musicalmente, pero también me cambió la vida. Lo quiero mucho como artista y también como un buen amigo», nos comenta con especial alegría. ¿El fin de los universos narrativos? Algo que ha caracterizado a los últimos tres lanzamientos de St. Vincent es la facilidad de construir universos narrativos, donde autora y fanáticos hacían un pacto ficcional cada vez que sucumbían ante sus canciones. Una verosimilitud que funciona como una promesa «de que podríamos ser cualquier cosa», parafraseando a Phoebe Bridgers. El personaje rupturista de “Masseduction” (que yace luego devastada y en posición fetal en la carátula de versión piano titulada “MassEducation”) y la mujer de perfecta melena rubia que declama sin titubear los problemas con su padre –como máxima de la crueldad de la máquina sistémica y la frialdad del tejido social–, pero siempre perfecta y sexy, de “Daddy’s Home”, serían los últimos personajes creados por la mente de Annie Clark, quien sentía completa comodidad en la posibilidad de representar una personalidad distinta en cada era musical a razón de cada lanzamiento. Los rumores no pararon cuando en “All Born Screaming” mostró su vulnerabilidad sin etiquetas, sin personajes y sin performance. Por lo mismo, varias reseñas “extrañaron” estos personajes y universos, atreviéndose a proyectar –sin mayores fuentes– que sería el fin de los mundos creativos de St. Vincent. No obstante, nos comenta al respecto que «siempre estoy lidiando con mi persona, mi identidad y mi autenticidad en las canciones y en el sentido que les doy. Trato siempre de crear un tipo de mundo que sea coherente a lo que estoy tocando, porque estoy tocando con una identidad. Este disco trata de la vida, la muerte y el amor. Entonces, no estoy con la idea de lidiar con una idea o personaje, o nada de eso, razón por la que simplemente no se hizo, no se dio. Solo fui yo». Hacia el final de la conversación, Annie confiesa que ha comenzado algunas clases de español y que quería practicar, pero que aún le es muy complejo identificar los tiempos verbales de nuestro idioma. ¿Será que un alter ego futuro de St. Vincent sea hispanohablante? «Una vez que estoy dentro, no puedes deshacerte de mí», sentencia en una parte de ‘Flea’. Solo nos queda esperar. St. Vincent regresará a Chile, presentándose el próximo martes 27 de mayo en el Teatro Caupolicán, con Kim Gordon como invitada especial. Entradas disponibles en Puntoticket. Tags #St. Vincent #2024 #Annie Clark #St Vincent Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Vanguardia Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Entrevistas Vapors of Morphine: honrando a quienes ya no están Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias ''Wave Weave - Sono Obi'': Alva Noto editará EP con la música que creó para una exposición textil japonesa Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Kevin Drumm Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias David Byrne lanza colaboración con Natalia Lafourcade Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Roger Eno prepara EP ''Without Wind / Without Air: Rarities'' Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Nine Inch Noize Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Tricky revela detalles de su primer disco en seis años Lunes, 27 de Abril de 2026