Nito Mestre sinfónico: soy tan alto como el sol Cuando la música es la esencia de la vida Domingo, 13 de Abril de 2025 Sábado 12 de abril de 2025, Teatro Caupolicán Galería de fotos, aquí. "Cómo, ¿siguen ahí?". Aunque la frase inicial podía parecer una ironía o una completa muestra de fanfarronería, la sinceridad con la que Nito Mestre rompió el hielo era palpable. A pesar de su vasta trayectoria, sigue sorprendiéndose por la calidez del público. Ciertamente, empatizaba con la idea de estar en medio de una plaza abarrotada de personas de todas las edades, que no solo vinieron a escucharlo, sino a reconectar con los momentos que marcaron su juventud. Porque la expectativa era alta: presenciar, en vivo, a la mitad de Sui Generis, tocando su primer álbum completo y de forma sinfónica. Por supuesto, cuando se habla de Sui Generis se recuerda mucho a Charly García, pues fue él quien compuso, arregló y produjo esas canciones que definieron una época. Sin embargo, ha sido Nito quien, con su voz aterciopelada y una personalidad tan abierta como ligera, ha tenido el privilegio de preservarlas y mantenerlas vigentes. Sus 55 años de carrera son prueba de su dominio en el escenario. No necesitó, de hecho, grandes efectos visuales para captar atención. Su simple presencia, la banda que lo acompañaba y la sinfónica fueron suficientes para sumergirnos en una experiencia única. La noche comenzó con 'Distintos', que si bien es reciente -fue publicado el 2023-, preparó el tono nostálgico que la jornada requería. Aunque algunos de los temas iniciales no eran tan conocidos por la mayoría, como 'Hay formas de llegar', 'Hoy tiré hojas viejas' o 'Cayendo', fueron recibidas con entusiasmo. Pero, a decir verdad, la energía se desbordó cuando comenzaron a aparecer las melodías más emblemáticas de Sui Generis, como 'Instituciones', 'Alto en la Torre' o incluso 'Distinto tiempo', sacado de su primer álbum solista, "20/10" (1981). En 'Confesiones de invierno' supo extender la magia, pues el Caupolicán se unió a él en un a capella que superó las expectativas. Un homenaje a los 50 años del "Adiós Sui Generis" vino con 'Eiti Leda', un tema que muchos conocieron por Serú Girán, pero que para Nito siempre será 'Nena'. En 'El tuerto y los ciegos' o 'Fabricante de mentiras', Mestre demostró que no necesita más que su voz y la de su grupo para emocionar, dejándonos gratamente cautivados, cerrando con broche de oro el primer set. El segundo bloque del concierto se centró en "Vida", el disco que, a 50 años de su lanzamiento, sigue siendo un referente del rock latinoamericano. 'Canción para mi muerte' fue recibida como el himno que es, y la combinación de la voz de Nito con la fuerza de la orquesta, dirigida por el maestro René Calderón, hizo que el corte sonara vibrante. Uno de los momentos más destacados fue la interpretación de 'Dime quién me la robó', el track más exigente del álbum. La sinfónica, con sus colchones de violines y percusión, logró elevar la tensión dramática de la pieza. Lo mismo ocurrió con 'Quizás porque', que adquirió una profundidad aún mayor, mediante delicados arreglos de cuerdas. 'Natalio Ruiz' también sorprendió con la suavidad de la sinfónica, que, junto con la guitarra y flauta de Nito, creó una atmósfera especial. Avanzando al final, apareció 'Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario, o no' -presentada como "el tema con el título más largo del rock en español"-, y un homenaje a nuestro portento Eduardo Gatti, con una versión de 'Los momentos', que Nito incluyó en su disco "Colores puros" (1998) y que suele presentar siempre que viene por estos lados. El último tema antes del cierre fue 'Cuando ya me empiece a quedar solo'. Nito comentó cómo, junto a Charly, pensaban que sus carreras de rockstar serían cortas, como la de un futbolista. Pero a la distancia y aún lejos del retiro, Mestre mostró que su voz sigue siendo tan potente como siempre. Si bien estaba planeado que el show cerrara allí, Nito volvió, solo con su banda, para interpretar una vibrante versión de 'El fantasma de Canterville', tema esperado por muchos y que había sido pedido en repetidas ocasiones. Insisto, lo que hizo especial esta noche fue su conexión con el público. Más allá de un concierto, fue una experiencia compartida. Nito no solo cantó, sino que también contó historias, anécdotas y recuerdos de un pasado que sigue vivo en su arte. Mientras abrazaba a sus compañeros, comenzamos a cantar espontáneamente 'Rasguña las piedras', melodía que el argentino recibió gratamente. Aunque no se escuchó ninguna nota, uno podía imaginar cómo sus acordes flotaran en el aire, intensos e inmaculados. Al final de la noche, mientras nos retirábamos satisfechos, Nito Mestre dejó claro que su talento y legado seguirán siendo recordados por muchos años más. Giordano Antonelli Villavicencio Fotos: Octavia Rojas Tags #Nito Mestre #Sui Generis #Vida #Nito Mestre sinfónico Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Vanguardia Entrevistas Vapors of Morphine: honrando a quienes ya no están Jueves, 30 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias ''Wave Weave - Sono Obi'': Alva Noto editará EP con la música que creó para una exposición textil japonesa Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Kevin Drumm Miércoles, 29 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias David Byrne lanza colaboración con Natalia Lafourcade Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Roger Eno prepara EP ''Without Wind / Without Air: Rarities'' Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Discos Nine Inch Noize Martes, 28 de Abril de 2026 Vanguardia Noticias Tricky revela detalles de su primer disco en seis años Lunes, 27 de Abril de 2026 Vanguardia Shows Asia Menor y Columpios Al Suelo: Cerrando una etapa Domingo, 26 de Abril de 2026