1986 fue un año clave para el desarrollo del metal y sus subgéneros. Mientras bandas ya establecidas del heavy se atrevían a experimentar y llevar su sonido a nuevos horizontes, el thrash alcanzaba uno de sus puntos más altos con obras que al día de hoy no han sido superadas. Además, la impronta más oscura y brutal de ciertos nombres fue un detonante para el nacimiento de las corrientes más extremas que dominarían la escena durante la siguiente década.
A cuatro décadas de tan importante momento, en Rockaxis elegimos los 20 discos fundamentales del género lanzados en aquel año, con obras cuya influencia podemos sentir incluso en la actualidad de sus correspondientes géneros, además de canciones que siguen siendo infaltables en presentaciones en vivo.
Sus dos primeros trabajos ya habían dejado claro que Metallica estaba en un sólido camino hacia la consagración, siendo este tercer LP un punto alto que para muchos sigue sin ser superado, incluso considerando tantos triunfos en su catálogo ochentero. No por nada su influencia sigue presente tanto en su propio género como en corrientes posteriores.
Menos de media hora bastó para que Slayer entrara a las ligas mayores a través de una brutalidad incesante tanto en el plano musical como temático. Esa brutalidad ya conocida en sus dos álbumes previos llegó a nuevos niveles en su obra más aclamada, la cual además será celebrada en vivo este 2026.
Dave Mustaine y los suyos ya habían dejado claras sus intenciones en el debut "Killing Is My Business... and Business Is Good!" (1985), por lo que su sucesor debía doblar aquella apuesta. Velocidad y una visión directa sobre el panorama sociopolítico de la época fueron los ingredientes principales de un trabajo que no transó con nada ni nadie en todo sentido.
"No puedes tocar heavy metal con sintetizadores", le explica Bruce Dickinson a un fanático en un registro de 1984. Dos años después, Iron Maiden tomaría un camino que echaría por tierra aquel argumento. Divisivo en un principio, el sexto LP de los británicos hoy es merecidamente aplaudido, considerado incluso como uno de sus trabajos fundamentales.
Por más que el buen Ozzy lo haya considerado su álbum solista menos favorito por temas de producción, este cuarto esfuerzo logró su mayor posición en las listas hasta aquel entonces, ayudado en gran parte por el exitoso single 'Shot in the Dark'.
Atrás quedaba el cuero y aquel sonido más veloz y directo. Su décimo álbum vio a Judas Priest adoptar sintetizadores y un sonido mucho más comercial que sus recientes antecesores, además de una puesta en escena más colorida e incluso futurista. Dichos cambios no fueron del agrado de toda su fanaticada, pero nadie puede negar la valentía de atreverse a esas alturas del partido, así como tampoco la solidez de sus canciones.
Si bien no es un trabajo completamente conceptual como la mayoría de sus sucesores, el debut solista de King Diamond fue un sólido primer paso tras la primera disolución de Mercyful Fate, manteniendo esa esencia ocultista llena de pesados y oscuros riffs. Incluso cuando la calidad es innegable, lo mejor aún estaba por venir.
8.- Kreator - Pleasure to Kill
El thrash ya se había establecido a nivel mundial, y desde su corriente alemana, Kreator golpeó con extrema fuerza en su segundo LP, ofreciendo una visceral intensidad influenciada por todo lo que dominaba la escena de aquel entonces. No solo Estados Unidos dominaba el mercado, y trabajos como este así lo establecieron.
9.- Dark Angel - Darkness Descends
Después de un debut poco reconocido, su sucesor elevó a Dark Angel a la categoría de banda de culto, siendo "Darkness Descends" un esencial del thrash incluso hasta el día de hoy, además de poner en el mapa a Gene Hoglan, uno de los bateristas más aclamados de los sonidos extremos.
El tercer larga duración de los liderados por los hermanos Sweet fue también el primer álbum de metal cristiano en alcanzar el disco de platino, cambiando la oscuridad y brutalidad de sus contemporáneos por una espiritualidad a la que no le faltó riffs de alto calibre en absoluto.
11.- Motörhead - Orgasmatron
En una etapa no muy favorable en cuanto a popularidad y ganancias, Lemmy y los suyos apostaron por grabar un LP como cuarteto por vez primera, entregando una obra que logró destacar dentro de tan desolador panorama para la banda, aunque con una producción que no los dejó precisamente satisfechos.
12.- Destruction - Eternal Devastation
Dejando en parte de lado la predominante oscuridad de sus lanzamientos tempranos en pos de un thrash más tradicional, los alemanes iniciaron su consagración con un segundo larga duración que quedó hasta hoy como un esencial del género, sobre todo dentro del amplio catálogo de su país, uno de los más importantes dentro de esta acelerada corriente.
13.- Possessed - Beyond The Gates
El mayor tecnicismo instrumental alcanzado hasta ese momento y una producción de baja factura hicieron de este segundo LP un trabajo divisivo dentro de la fanaticada de los estadounidenses. Con el paso del tiempo, ha gozado una reivindicación no menor, entrando en la categoría de obras subvaloradas.
14.- Candlemass - Epicus Doomicus Metallicus
La velocidad que primaba en el mercado europeo tuvo un bajo considerable dentro del debut de los suecos, no así su oscuridad. A lo largo de seis canciones, el doom metal fue llevado a nuevos horizontes por uno de sus nombres más emblemáticos, siendo un muy sólido punto de partida.
15.- Yngwie Malmsteen - Trilogy
Con Mark Boals colaborando por primera vez en las voces, el tercer álbum del guitarrista sueco ha resistido el paso del tiempo como una de sus obras más aplaudidas, plasmando su virtuoso shred en composiciones creativas e inspiradas.
16.- Metal Church - The Dark
La despedida de su formación más clásica no podía ser de otra forma. Con temáticas líricas tan oscuras como su título, su segundo LP se consolidó como una obra clave del thrash metal, incluso cuando las influencias de otras corrientes eran más que evidentes.
17.- Voivod - Rrröööaaarrr
Por más que el thrash directo y sucio predomine en estos 38 minutos, el segundo álbum de los canadienses ya comenzaba a mostrar esos toques vanguardistas y progresivos que definirían su catálogo posterior.
18.- Queensrÿche - Rage For Order
Un mayor uso de teclados y un enfoque más progresivo marcaron el segundo LP de Queensrÿche, abordando con potentes canciones temáticas políticas y tecnológicas que, 40 años después, se siguen sintiendo vigentes, algo no precisamente positivo.
19.- Nuclear Assault - Game Over
El miedo a la radiación nuclear tan propio de la época está claramente presente en las letras y la portada del debut de Nuclear Assault, aunque también dejando espacio para composiciones con ese toque de humor propio del crossover thrash.
20.- Sodom - Obsessed by Cruelty
El EP "In The Sign of Evil" (1985) ya había demostrado hacia dónde apuntaba el trío alemán, siendo su debut otra obra clave para el desarrollo de lo que hoy conocemos como black metal, con un thrash más oscuro que el de sus compatriotas y de aquellos colegas del otro lado del mundo.

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