Alice in Chains Black Gives Way to Blue Miércoles, 30 de Septiembre de 2009 2009. EMI Estamos todos en el mismo buque siendo testigos del regreso de una banda a la que respetamos muchísimo, un grupo que relató el drama del talento retorcido de un moribundo y que forzaría a Alice in Chains a la cima sin restarle el mérito al resto de la agrupación, los tres que hoy día persisten: Inez, Cantrell y Kinney. Pero como sucede con la "peligrosa formula drogadicta" que inicia la era de la música alternativa con Jane's Addiction y todos sus problemas con sustancias, para luego ser llevado a otras alturas de glamorización por parte de Guns 'n Roses, llegamos al extremo de lo que fue el real y perverso atractivo de AIC, los moribundos venden más rápido. Ese concepto ayudó a Alice in Chains para hacerse extremadamente populares, rodeados de un aura fatal y depresiva que ya para el disco homónimo (Tripod) se había convertido en una marca registrada, incluso opacando toda la fatalidad trágica del mismo Kurt Cobain. Así como los fans de AIC no sabíamos si ese u otro disco iba a ser el último -o el indicio de un esperado regreso tal vez- creo que Jerry Cantrell y los suyos tampoco lo tenían tan claro. Siento que después de todo este tiempo el resto de la banda sintió que había un negocio inconcluso al que había que atender. Mal que mal, AIC en varias instancias le puso pausa a sus vidas y a sus carreras por lo de Layne Staley. Era tiempo de movilizarse, al menos fue lo que pensaron ellos. El solo tratar de ofrecer una justa sinopsis de “Black Gives Way to Blue” es bien difícil. Por un lado, el disco demuestra el gran nivel de composición y buen gusto que la banda tiene hoy en día. Sin embargo, por el otro, solo acrecienta la sensación de un gran ausente, Layne es imposible de obviar. Mientras más lo escuchas, no puedes dejar de pensar que si en este álbum hubiera participado su vocalista original estaríamos frente a otra cosa. Solo una cosa es segura, este es un nuevo comienzo -tal como lo esboza el tema ‘All Screts Known’ que es literal, New Beggining- para una de las más grandiosas bandas de los noventa, podemos contentarnos con el hecho que al menos hay un buen grupo que aún está publicando discos. Obvio que soy un fanático de Layne Staley y hubiera deseado que esto no hubiera pasado -lo de armar Alice in Chains con otro vocalista- pero tampoco tengo nada en contra de William Duvall, ni me adhiero a quienes dicen que Jerry Cantrell era AIC porque obviamente no lo era. No hay duda que los discos de Jerry Cantrell solista son muy sólidos pero hay que reconocer que le faltaba brillo y vitalidad y eso debido a que "la voz" no está del todo ahí. Ahora, tan simple como suena, Jerry le va a dar una oportunidad a un material que va a pasar a la historia por haberlo firmado como Alice in Chains y el grupo hizo lo mejor que pudo para estar a la altura de este nombre. Después de haber escuchado varias veces, ‘A Looking in View’ siento que es bien prometedor pero deja una extraña insatisfacción porque hay una enorme fantasma que te hace sentir incompleto, y al no estar "esa presencia" no se alcanza la marca de perfección que la banda tuvo en “Dirt” y “Jar Of Flies” -por dar un ejemplo de dos dimensiones sonoras de AIC- discos que definieron al rock americano post-grunge. Esto es interesante pero, lo siento de nuevo, esta es una idea de fuerza: "Layne no está aquí." El primer tema que dieron a conocer en julio pasado llamado ‘A Looking in View’ debe de ser una de las más pesadas que Alice in Chains haya hecho jamás, una lenta y demoledora canción cargada de esas evocadoras armonías vocales en cuartas que suenan tan fantasmagóricas y un peso en los riffs digno de Black Sabbath. Fue un indicador de que la cosa se venía en serio, sobretodo en lo que tiene que ver con la calidad de los arreglos y la composición. ‘All Secrets Known’, el tema que abre, es arrastrada e hipnótica, AIC sonando como las bandas de rock moderno, solo que mejor. Tiene una sección intermedia que me recordó a Tool y las típicas inflexiones medias orientales de Cantrell en su guitarra solista, quien toca lo justo sin sobregirarse en solos pirotécnicos. Le sigue ‘Check My Brain’, insólita en su potencial de single radial, ganchera con un torcido sentido del humor, un tema taquillero californiano para una banda depresiva de Seattle y luego una de mis favoritas, ‘Last of My Kind’, armada de un groove poderosísimo, una fundación sónica que desde el bajo te remueve entero y más importante -para los efectos de los protagonismos vocales tan imprecisos en esta placa - a estas alturas empiezo a escuchar más claramente a William Duvall y me gusta su tenor de más volumen y cuerpo, porque claro está que la voz de Cantrell es más delgada, más apropiada para la baladas por ejemplo. Algo que se escucha en ‘Your Decision’, tan pronto Cantrell empieza a armonizar, Duvall termina sonando como Staley, aunque en todo caso este es uno de esos temas en que se agradece que la primera estrofa tenga voces limpias y puestas bien al frente en la mezcla, es freak pero me recuerda en las estrofas a la melodía de ‘Keep On Rockin' On the Free World’ de Neil Young. Eso de crear múltiples capas de sonidos sigue siendo responsabilidad de Jerry Cantrell que, si no es con las voces, lo hace con los tonos de su guitarra tal como resuenan en ‘Private Hell’ y ‘When The Sun Rose Again’, ejemplos inimitables de texturas y densidad. La primera -una composición mortuoria- sobretodo, tiene un coro demasiado Layne Staley para creerse y la segunda es acústica con un solo de guitarra que debería haber sido más largo. En cambio ‘Acid Bubble’ (aunque es bien larga y lenta, con dos partes diferentes dentro de un mismo tema que apura sobre la marcha) y ‘Check My Brain’ son ejemplos que presentan una mínima sobreproducción que viene a refrescar el disco -con números más rockeros- de tanto lamento constante más bien opresivo que producen las canciones lentas (o densas) de Alice in Chains. ‘Lesson Learned’ es otra que viene bien dentro del contexto del álbum ya que es bien reminiscente del AIC antiguo onda “Dirt”, una canción con tres partes en donde la voz de Duvall es baja y muscular mientras que el coro es brillante de puro luminoso que es, posible single para radios me atrevería a decir. ‘Take Her Out’ tiene esa potencia de rock de estadio dentro de su ritmo lento y machacante con un coro de tonos mayores y algo en su estructura que me recuerda a ‘Sea of Sorrow’ con un solo preciso e inspirado. Aún así no me vuela la cabeza. En cambio, corto y preciso, al momento del cierre llega notable e igualmente poderosa en su sensibilidad la canción que le da título al álbum, una composición que presenta el piano invitado de Elton John, quizá lo más melódico que la banda haya hecho desde tiempos del “Sap”. Un homenaje más que justificado a Layne en donde la pena parece haber quedado definitivamente enterrada para dar paso a una suerte de melancolía contemplativa, que al final de cuentas viene a ser una buena manera de describir esta colección de temas como un todo unitario. Esto no será otro caso como el de AC/DC, Journey o Pink Floyd (que reemplazaron a los cantantes principales "desaparecidos") ya que estas fueron situaciones bien diferentes. Al respecto de usar el nombre sinceramente creo que no es correcto, solo dos miembros son originales después de todo el tiempo que ha pasado. Jerry Cantrell seguirá facturando buenos discos, el tipo es talentoso como pocos, pero parece olvidarse del carisma y la mística que indiscutiblemente es lo que los frontmen le imprimen a las bandas, "eso" es la personalidad que lidera el colectivo. No solo que Layne era un artista único, pero su fantasmal presencia y sus angustias existenciales hicieron de AIC algo legendario. Todo lo que la banda tiene hoy día es su reputación pasada y el evidente deseo de escribir buenas canciones. Eso los llevará lejos porque en “Black Gives Way to Blue” hay excelentes canciones, pero siempre se quedará corto en ser Alice In Chains. De verdad, espero que el grupo encuentre en esta pasada a nuevos fanáticos de esos que andan escuchando este último tiempo a Chevelle, Disturbed, Staind y Godsmack, para que se hagan un favor al escuchar “Black Gives Way To Blue”, ya que esto es el diseño original de una fórmula inolvidable e inimitable. Alfredo Lewin Tags #Alice in Chains # AliceInChains # AIC # AIC # Jerry Cantrell # JerryCantrell # William DuVall # WilliamDuVall # Nick Raskulinecz # Mike Inez # Sean Kinney # Elton John Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Shows Dillom: La superdiversión del caos Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Noticias Concurso cerrado: A Wilhelm Scream vuelve a Chile Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Discos Queens of the Stone Age Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Shows Opeth: El testamento de una consagración Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Galerias Opeth - The last WILL and TESTAMENT Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Galerias Iron Maiden - Run For Your Lives World Tour: Día 2 Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Noticias Turnstile rechazó irse de gira con Metallica Lunes, 02 de Noviembre de 2026 Rock Noticias Concurso: Def Leppard y Extreme vienen a Chile Lunes, 02 de Noviembre de 2026