Iron Maiden: En pie de guerra Entrevista exclusiva con Adrian Smith Martes, 05 de Octubre de 2021 Un nuevo álbum de los ingleses siempre tendrá la atención del espectro metalero, sobre todo tras una gira que los hizo mantener su posición como una de las bandas más exitosas en la historia del Heavy Metal, sumado una espera más extensa que de costumbre. En exclusiva mundial para Bulldozer, el guitarrista Adrian Smith nos comenta sobre esta nueva propuesta, representada con la portada protagonizada por su siempre presente mascota Eddie adoptando toda la esencia de los Samurai del antiguo Japón. Largas y muy producidas giras han sido la tónica de Iron Maiden en los últimos años, alternando entre recorridos promocionales de sus nuevos álbumes y otros destinados a recrear shows de antaño o mostrando sus grandes éxitos, como fue en el caso del aclamado Legacy of the Beast Tour, que no solo los tuvo haciendo dos shows seguidos en nuestro país, inédito hasta entonces, sino que también fueron las últimas veces en que los ingleses estuvieron sobre un escenario hasta que la pandemia truncara todas las fechas restantes fijadas para 2020, siendo el cierre en un Estadio Nacional agotado totalmente con meses de anticipación, frente a –en palabras de Bruce Dickinson- la no despreciable suma 67 mil personas, incluso superando a visitas anteriores tan aclamadas como ese recordado 22 de marzo de 2009, con el regreso del notable Somewhere Back in Time Tour al Club Hípico. “Siempre es un placer tocar allá en Chile, esos dos shows del Legacy fueron geniales. Y como dices, allá fue nuestro último show hasta el momento, así que claro que lo recuerdo”, es lo primero que nos dice un siempre conciso Adrian Smith al habla a través de Zoom, prefiriendo dejar la conferencia solamente en audio desde un principio. Este 2021, tras largos seis años desde el último material original con “The Book of Souls”, llega “Senjutsu”, el decimoséptimo larga duración de los londinenses. Si bien su grabación y lanzamiento era un secreto a voces desde hace ya varios meses, no fue hasta julio que los rumores de una confirmación oficial llegaron en la forma de pistas que apuntaban a un misterioso evento denominado ‘Belshazzar’s Feast’, el cual finalmente derivó en el estreno del single y videoclip ‘The Writing on the Wall’, la primera muestra del flamante material tan esperado por los fans a nivel mundial. La canción en sí causó bastante sorpresa en algunos sectores, siendo un track distinto al que Iron Maiden suele usar como primer anticipo de un recién anunciado LP, pero que también logró una buena recepción general, especialmente por su videoclip animado, con una calidad que pocas veces le habíamos visto a la banda en este aspecto, es cosa de recordar los poco agraciados clips de ‘The Angel and the Gambler’ o ‘Wildest Dreams’, por dar algunos ejemplos, con una factura visual que no ha envejecido bien en absoluto. “Tenía la música, la intro y el riff principal, y era algo casi folk, que mientras lo vas escuchando, esperas que alguien te vaya contando una historia”, nos cuenta Smith, autor de aquel primer single junto a Dickinson. “Tenía la música, el título ‘Writing on the Wall’, algunas melodías, y cuando se la mostré a Bruce, dijo ‘ah, sí, la escritura en la pared’, entendiendo su significado de inmediato y hacia donde apuntaba, así que creó la letra a partir de eso y terminó saliendo muy bien. Para mí, es algo más folk, folk inglés, pero la música está siempre entrelazada, hay varios aspectos musicales, para mí, la intro suena española, pero para otros podrá sonar de medio oriente, porque si lo piensas, hay influencias del medio oriente en España, hay música muy interesante ahí también, con acordes menores y disminuidos. No es tan diferente a eso”. •El videoclip nos muestra un panorama post apocalíptico, con varias referencias al mundo que vivimos incluso antes de la pandemia. ¿Tomaron inspiración de estos complejos tiempos a la hora de escribirla? -Sí, bueno, es sobre ver las consecuencias de tus acciones. Creo que los humanos, tratando de ser lo que son, buscan hacer lo correcto, y muchas veces no termina siendo así, con cosas malas pasando al final. Esa es la escritura en la pared, Maiden siempre ha tocado temas oscuros. Por supuesto, hay cosas buenas en la vida, como la pesca (risas). •Bruce dijo previamente que el álbum fue grabado poco antes de la parte de 2019 del Legacy of the Beast Tour, antes de la pandemia, por lo que no les complicó el proceso de grabación. ¿Cómo lo vivieron? -Lo hicimos en Paris, en un estudio donde ya hemos hecho dos álbumes, llamado Gillaume Tell. Un gran lugar, con varios estudios, buen sonido, nos sentimos muy cómodos ahí, nos gusta ir a Paris. No ensayamos antes de entrar al estudio, así que Steve trajo todas sus ideas de una forma muy cruda, con algunas ideas grabadas en su iPhone, cantando algunas melodías. Yo traje algunos demos con mejor forma, con batería, bajo y guitarra. Janick también trajo algunos demos. Ya teníamos trabajo hecho, así que tuvimos que crearlo en el estudio. Creo que algunas canciones fueron difíciles, Steve trajo unas canciones pesadas, largas e intrincadas, casi verdaderas composiciones musicales, no que simplemente sonaran como canciones de Rock, hay muchas variaciones dentro del álbum. Los caminos del Samurai Los primeros segundos de “Senjutsu” y su corte homónimo nos traen aires de guerra que podemos asociar a la tierra del sol naciente, representado en la portada con un Eddie luciendo una armadura Samurai y una Katana en posición de combate, temáticas a las que la banda no ha sido ajena en el pasado, como en la portada del EP en vivo “Maiden Japan” de 1981, la letra de la poco valorada ‘Sun and Steel’ de “Piece of Mind (1983), y la variedad de cerveza del mismo nombre. Sin embargo, y una vez más rompiendo esquemas dentro de las recientes producciones de los comandados por Steve Harris, estos tonos marciales no derivan en una mayor velocidad e intensidad, como sucedió por ejemplo con la mística ‘If Eternity Should Fail’, que abrió su antecesor “The Book of Souls”, sino que mantiene esa tónica a lo largo de sus ocho minutos de duración, resultando en un puntapié inicial distinto a lo que nos acostumbramos, pero no menos efectivo. “La inspiración vino de los tambores japoneses, esos grandes tambores que se tocaban a distintos ritmos, creando un sonido tremendo en grupos. Eso sería la intro, así que hicimos varias cosas con un software de batería para crearla, haciendo un demo con eso. Creo que quedó genial. Eso inspiró el tono del resto de la canción. Yo tenía la música, unas cuantas melodías, así que las grabé y se las mostré a Steve, le gustó mucho, y sugirió que tuviera letras sobre una batalla, de un ejército tratando de conquistar la ciudad del otro, y así termino dándose”, afirma Adrian, quien también fue parte de la escritura de este corte junto a Harris, cuya pluma es la que más se deja escuchar a lo largo del álbum. El resto del álbum sigue el camino trazado por sus antecesores, con canciones épicas de larga duración y arreglos influenciados por los sonidos progresivos, primando por sobre los pocos cortes precisos y al hueso de antaño, como en este caso son el reciente single ‘Stratego’ y ‘Days of Future Past’, este último, también escrito por Adrian y Bruce, siendo el más corto de los diez nuevos. Este recurso no ha pasado sin polémica entre algunos fans, quienes insisten que el hecho de que composiciones de este tipo primen desde entonces no da mayor espacio para esos sonidos más acelerados y al hueso que a tantos cautivó desde un principio, incluso sabiendo que la banda no ha sido ajena a lo progresivo desde hace ya varios años, como dejan notar las épicas ‘To Tame a Land’, ‘Rime of the Ancient Mariner’ o ‘Alexander the Great’, e incluso también el experimental “Seventh Son of a Seventh Son”, considerado hasta hoy una de las placas más aclamadas de ‘La Bestia’. ¿Se intentó volver a lo más simple alguna vez? Claro que sí, dando por resultado “No Prayer for the Dying” (1990), cuyo regreso a lo menos complejo causaría división tanto entre los fans como en la misma banda, al salir nuestro entrevistado poco antes de la grabación de aquel LP. La historia les demostraría que no fue precisamente la mejor idea. “Siendo honesto, en los últimos álbumes he tratado de volver un poco a eso, por algo he escrito canciones recientes como ‘Speed of Light’”, asegura. “He tratado de reestablecer mi compañerismo compositivo con Bruce, porque juntos solemos escribir canciones más cortas, lo hicimos algo así en este álbum, aunque ‘The Writing on the Wall’ dure seis o siete minutos, es una de las más cortas, por más loco que suene. Creo que no se trata de eso, pero mientras vas envejeciendo, te vuelves un compositor más prolífico, así que es más difícil contener todo eso. La banda ha querido hacer álbumes más largos, y así fueron los dos anteriores, pero al menos la gente gastará bien su dinero en ellos”. Considerando lo anterior, otra de las composiciones de Adrian fue la semi balada ‘Darkest Hour’, que a varios podrá recordarle a ‘Out of the Shadows’ de “A Matter of Life and Death” (2006) o a la sección lenta de la clásica ‘Children of the Damned’, en donde se siente más dentro de la propuesta más intrincada que refleja la gran mayoría del LP, sobre todo con la trilogía de las extensas ‘Death of the Celts’, ‘The Parchment’ y ‘Hell on Earth’, todas compuestas únicamente por Steve Harris, la principal mente maestra a lo largo de todos estos 40 años. Más de alguno posiblemente encontrará estos momentos más largos de la cuenta, pero que siguen mostrando a una banda cuya creatividad sigue ahí después de tanto, así como también dejan en claro que su visión está definida, sin adaptarse a ninguna tendencia ni objeciones de los fans. •¿Sientes que es fundamental combinar todo ese aspecto complejo y progresivo que prima en el álbum con algo más simple como varios clásicos de antaño? -Sí, creo que es un buen balance, siempre lo hacemos, volviendo a la onda de ‘2 Minutes to Midnight’, ‘Run to the Hills’, cosas así, balanceándose con otras como ‘Seventh Son of a Seventh Son’ y todas las cosas progresivas de Steve. Incluso yo he escrito algunas cosas progresivas, como ‘Paschendale’. Lo hago porque me gusta desafiarme. He vuelto a escribir canciones más cortas, pero no puedes predecir cómo será un álbum antes de tiempo, tienes que dejar que tome su forma mientras lo haces. •Este es el sexto álbum con Kevin Shirley en producción, siguiendo juntos desde “Brave New World”. ¿Consideras que su estilo de trabajo es ideal para la actual propuesta de Iron Maiden? -Sí, es muy importante. Hemos trabajado con varios productores durante toda la carrera de la banda. Tuvimos a Martin Birch, quien hizo varios de nuestros álbumes en los 80, y ahora tenemos a Kevin, que nos encanta, y de hecho, Martin y Kevin son muy similares. Son grandes ingenieros, tienen un gran oído, no tratan de dictar cómo deberíamos sonar, simplemente encuentran el sonido ideal para la banda. No hace falta agregar nada que no esté ahí, así funciona mejor con Iron Maiden, así que por eso seguimos con Kevin. Mejor diablo conocido... (risas). “Iron Maiden es casi una ley por cuenta propia” Como varios de sus recorridos mundiales, el Legacy of the Beast Tour fue aclamado a nivel mundial tanto por su producción -que incluyó un escenario temático que cambiaba de lo bélico a lo infernal- como por su setlist, en donde si bien no faltaron inamovibles como son ‘The Trooper’, ‘The Number of the Beast’ o ‘Fear of the Dark’, también hubo espacio para otras que no siempre son consideradas a la hora de armar un nuevo repertorio para las casi dos horas de show a las que nos hemos acostumbrado, como fueron ‘Sign of the Cross’, ‘Where Eagles Dare’ y, sobre todo, ‘Flight of Icarus’, la cual no había sido tocada en vivo desde 1985. Y es que, con tanto material clásico a cuestas, no es fácil condensar aquello en un tiempo reducido, especialmente si se sabe que no son pocos los himnos que no pueden faltar cada noche, por más que varias opiniones ya los consideren más que repetidos. No por nada siguen siendo tan populares. Experimentos en el setlist han sido pocos, pero no han estado exentos de polémica. Es cosa de recordar lo divisivo que fue tocar “A Matter of Life and Death” completo de principio a fin, dándole espacio a muy pocos clásicos, o el predominio del material post 2000 durante la primera parte de la gira de “The Final Frontier”, también con poco material de su época dorada. A la larga, cualquier cambio a sus presentaciones terminará siendo bien recibido por su fiel fanaticada, y siempre hará falta presenciar en vivo algo escondido entre tanto material inamovible tanto para fans como para la misma banda, porque siempre estará aquella oculta del catálogo que al menos uno de los seis integrantes querrá recordar en vivo, o incluso, hacerla debutar en un escenario. Sobre el hecho de agregar esas gemas del catálogo durante una gira que solo sabiendo su nombre podíamos vislumbrar hacia dónde apuntaba, Adrian se muestra a favor: “Creo que es genial, sí. Tenemos un gran catálogo de donde elegir, y obviamente creo que la gente siempre querrá escuchar ‘The Number of the Beast’ o ‘The Trooper’, pero también hay varias que rara vez tocamos en vivo, como ‘Flight of Icarus’. Personalmente, la encuentro difícil de tocar (risas), porque es algo incómoda de tocar en guitarra, pero es bueno que los fans la escuchen en vivo después de tanto tiempo. Es bueno tener alguna rareza por ahí”. •¿Y qué otra canción poco conocida te gustaría volver a tocar? -Oh, no lo sé. Ahí me pillaste, de verdad no sé. (Piensa) Cuando recién me había unido a la banda tocábamos una llamada ‘Innocent Exile’, creo que diría esa. •¿Qué tal ‘Stranger in a Strange Land’? Ese solo es considerado uno de los mejores de tu autoría. -Estoy muy orgulloso de esa canción, sí. Sería bueno tocarla en vivo en algún momento, aunque no sé si el resto querrá. •¿Ya tienes pensado qué canciones de “Senjutsu” podrían ser parte del futuro setlist? -No lo sabemos aún. Los próximos shows serán los que quedan del Legacy of the Beast Tour, así que quizás toquemos una nueva, probablemente ‘The Writing on the Wall’, pero queremos guardar la mayoría del álbum para la próxima gira, después de Legacy. Ahí tendremos una gira de “Senjutsu” como corresponde, con toda la producción, eso será fantástico. •Hablando de producción, Iron Maiden se caracteriza desde hace ya varios años por sus complejos shows, con una escenografía de primer nivel. ¿Qué tan importante es este factor para la banda? -En Legacy lo llevamos a un nivel al que nunca habíamos llegado, tuvimos un Spitfire de tamaño real sobre el escenario, todos los accesorios del escenario eran fantásticos, incluso si no te gusta la banda tendrás un buen show. A una parte de mi le gusta también algo más despojado de tanta producción, pero creo que tenemos todo lo que se podría esperar, aparte de que tocamos en recintos grandes, e incluso para la mejor banda del mundo puede costarle hacer algo sin una buena producción. Creo que, para shows de ese tamaño, tienes que hacer todo eso, es una experiencia en verdad. •O sea que no descartarías hacer algo a menor escala, a diferencia de lo que suelen presentar siempre... -Quizás. Disfruté mucho los shows del Legacy, fueron muy divertidos, porque podías ver lo mucho que el público los disfrutaba. Tocar clásicos y con toda esa escenografía era muy divertido, y sería muy difícil hacerlo sin ella, pero creo que quizás podría pasar. •Ya han pasado más de 20 años desde que regresaste a la banda. ¿Qué tan distinto ha sido todo ese periodo en comparación a tus primeros años? -He madurado mucho. Cuando entré a la banda era un chico, tenía 23 o 24. Tampoco tenía vida fuera de la banda en esos días, la música ha sido mi vida desde los 15, y eso tiende a cansarte. A fines de los 80 estaba muy mal de salud, así que necesitaba un descanso. Tuve la suerte de poder tocar en dos álbumes de Bruce, hice otros solistas, y también colaboré con otros artistas. Cuando volví, me regeneré, y aprendí muchas cosas nuevas que quería aplicar en Maiden en este nuevo milenio. Estoy agradecido, he crecido, tan simple como eso. Aprecio cada momento de esto, es prueba de la suerte que he tenido, así que esa sería la principal diferencia a nivel personal. •Iron Maiden es de esas bandas que todavía puede llevar más de 60 mil personas a sus shows, con un público de todas las edades. ¿Qué otras crees que podrían lograr lo mismo a futuro? -Es difícil decirlo, digo, Iron Maiden es casi una ley por cuenta propia, ¿sabes? No seguimos ninguna regla, los demás chicos también piensan así. Hemos tocado nuestra música por todo el mundo por 40 años, la gente nos da dinero por eso, así que no lo sé, no podría comparar otra banda con nosotros. No digo que seamos mejores que otras, solo creo que somos únicos. Posiblemente los Rolling Stones o Metallica, ellos son legendarios. No sé, hay muchas nuevas bandas allá afuera, muchas buenas que están surgiendo, pero no sé si veo alguna especial que valga la pena mencionar, espero que en algún momento sí lo haya. Luciano González Tags #Iron Maiden # Senjutsu # Adrian Smith Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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