The Cult: Animales salvajes ''No somos una banda tradicional'', cuenta Ian Astbury Martes, 04 de Marzo de 2025 Todos sabemos que The Cult es un ente indomable. Su estatus es el resultado de más de cuatro décadas siguiendo su instinto musical, escabulléndose entre los bosques del misticismo para escapar de los depredadores de la industria. Así mismo los vimos en Viña del mar, un show directo que desafió los convencionalismos del certamen con un setlist ajustado a lo que ellos quisieron mostrar y eludiendo algunas paradas obligatorias para la generación que los vio en MTV. Proporcionar entretenimiento vacío no está en la agenda. Budista, futbolero y amante de bandas avant-garde como Sunn O))), Ian Astbury es una especie distinta de músico, casi en extinción. Si querían saber sobre el Festival de Viña, la gaviota o lo que se viene para el show del domingo 9 de marzo en el Teatro Caupolicán, esta no es la entrevista, querido lector o lectora. Por el contrario, si quiere saber sobre su gusto por los parajes latinoamericanos, su conexión con grupos más jóvenes con los que ha compartido escenario y, más importante aún, su visión filosófica sobre la humanidad y la existencia, los invitamos cordialmente a abrir las puertas de la percepción y caer en el hechizo del chamán Astbury. - ¿Cómo estás, Ian? Entiendo que, al momento de esta conversación, estás en Argentina, ¿no? - ¡Hola! Yo estoy muy bien. Sí, estoy en Buenos Aires. - ¿Estás disfrutando de Buenos Aires? Es una ciudad hermosa... - Me encanta Buenos Aires, es un centro espiritual para mí. Buenos Aires es una metrópolis espontánea. Como vinimos en 1991, tenemos una relación muy larga con este país. Uno de mis mejores amigos es de aquí, discutimos mucho de fútbol. Santiago también es muy espiritual para mí, por los Andes. Es un lugar que me recuerda a los Himalayas. Las montañas son místicas. - Cuando viajas entre Buenos Aires y Santiago, es hermoso mirar los Andes por la ventana del avión... - Creo que me dormí cuando pasamos, pero, sí, es increíble ver las montañas desde el avión. - Bien, Ian, hablemos un poco más sobre el tour por Latinoamérica. Hace poco estuvieron en Brasil junto a Baroness, una banda increíble. Cuéntanos qué se siente estar tocando junto a grupos de distintas generaciones. - Fue maravilloso, son personas hermosas. Creo que The Cult y Baroness hacen una buena combinación, quizás hagamos más conciertos juntos. También hemos tocado con bandas como Deafheaven, Zola Jesus, King Woman, Lili Refrain, Cold Cave o Black Rebel Motorcycle Club. Tradicionalmente, no trabajamos con bandas de rock tan directas, pero Baroness es diferente. Son más avant-garde y eso me gusta. Hay bandas de rock antiguas que son directas y me gustan, pero cuando hablamos de las contemporáneas, creo que Baroness es excelente. También he visto la evolución de grupos europeos, futuristas góticos y artistas tradicionales paganos, como Heilung, por ejemplo. Ellos crean un ritual profundo, son increíbles. Espero que puedan llegar a Sudamérica, estoy seguro de que lo harán en algún punto. Igual que Sunn O))), ocupo su música para meditar. Es un ritual, no están ahí para vender poleras... - ¡Debo decir que igual lo hacen! (ríe) - Sí, tienes razón. ¡Sus diseños son increíbles! Acaban de tocar en el Centro Lincoln en Nueva York, un lugar que está acostumbrado a recibir grupos de ballet y arte de alto perfil. ¡Hicieron un álbum con Scott Walker! Conozco a Greg Anderson, es un buen amigo, igual que Steven O’Malley. Sería increíble si pudieran ir a Sudamérica, creo que nunca lo han hecho, ¿no?. - Stephen O'Malley estuvo tocando en Chile en 2019, vino solo. - Increíble. ¿Greg nunca ha ido con Goatsnake, por ejemplo? - No, ¡sería un sueño verlo con Goatsnake! Es una gran banda. - Hay que encontrar el promotor correcto para poder hacer un concierto como ese. Ahora hay tantos artistas que no pueden ir a Sudamérica por sí solos, económicamente es imposible. Es más fácil cuando los promotores arman un paquete de bandas, como Lollapalooza, pero eso es goma de mascar. Es puro comercio. En todo caso, algunos que tocan ahí son artistas de alta integridad y excelencia creativa, pero, al final, es puro comercio. - Tool va a ser el protagonista de Lollapalooza Chile este año. Hago la conexión porque The Cult tendrá un show con ellos a mitad de marzo en México... - Sí, tenemos una relación con Tool, con Danny y Maynard. Es como una familia extendida. Esta es la segunda vez que tocaremos juntos, ya lo hicimos en Chicago hace muchos años. Admiro mucho su música, y creo que combina bien con la nuestra, ya que The Cult no es sólo “Electric”, tenemos muchas facetas. No somos una banda tradicional. - Sí, creo que ese ha sido su sello durante estas cuatro décadas. De hecho, has explicitado en varias entrevistas que este tour por Latinoamérica no es una celebración por los 40 años como se estaba promocionando... - No es acertado decir que “estamos celebrando 40 años”. Es un número inventado por Philip K. Dick de Blade Runner (ríe), es la idea de un número futurista. Nada es así con The Cult. A veces somos más directos, pero preferiría interrumpir los elementos de control, eso ayuda a que las personas abran sus mentes a ideas mucho más grandes. - Más bien, estos conciertos son una invitación a descubrir el amplio catálogo de The Cult, ¿no? - Sí, a que descubran el ADN de nuestro trabajo y de nuestras relaciones creativas. Nadie ve mucho de lo que hago personal o creativamente, o quizá lo verán en la eventualidad. Estoy revelando más de mí mismo en mi trabajo creativo, pero siempre he sentido que, a menos que estés en una industria, el único momento especial para revelar los trabajos creativos es el escenario. No quiero usar Instagram como mi único medio, de hecho, no publico mucho ahí. Me gusta mirar el trabajo de otras personas, como por ejemplo, la exposición de arte “Doom” que Anne Imhoff hizo en el Armory de Nueva York, que es una pieza de performance conceptual. Es muy interesante, una experiencia inmersiva. Me encanta este concepto de presentar música con una experiencia interpretativa inmersiva y que sea multifacética, no solo en el escenario, sino que en un teatro, en una arena o en un festival. Eso me interesa. - Claro. Es que tú buscas que The Cult no sea solo una b anda de entretenimiento, ¿no? - Sí. The Cult no es solo entretenimiento. Creo que tiene un aspecto divertido, que consiste en salir de tu experiencia normal, para mí eso es lo trascendente. El término “divertido” me recuerda a cuando era niño y veía dibujos animados. Es una distracción. El entretenimiento puede ser una distracción frívola y ayuda a aliviar algunas de las presiones de la realidad. No diría que The Cult es divertido. - "Under the Midnight Sun", el último disco de estudio de la banda, fue una respuesta a la pandemia de igual manera que los otros discos de The Cult responden a su propio espacio y tiempo. Considerando los tiempos extraños en los que estamos viviendo, ¿hay algún disco en el camino que sea una respuesta a esta coyuntura histórica? - Si estuvieras viviendo en un bosque, y alguien llegara con una Biblia y te dijera “ahora vas a vivir de este modo”, cuando has vivido de la naturaleza por tanto tiempo también sería un “tiempo extraño”. La cosmovisión de tu lugar en el misterio de la vida de repente es un libro con normas y reglas, una guía. Antes, los guías eran el cielo, los animales, la tierra y, de pronto, alguien viene con un libro en la mano y te dice: “No, esta es la verdad, este es el único camino. Estos son los constructos, estos son los confines, estas son las ideas”. ¿Quién decide eso? Si lo analizas a niveles cuánticos, ni siquiera los científicos lo entienden. ¿Cómo puede un libro tener todas las respuestas? No puede. Los conceptos, nuestros conceptos existenciales del significado de la vida, y la existencia están sujetos a nuestra experiencia subjetiva. Lo más cercano, es llegar a ellos a través de lo psicodélico, el budismo, el yoga, las artes marciales, el fútbol o la lectura. Puedes sentar a la gente en un cine, poner una película y todo el mundo va a tener una experiencia diferente. No hay un único camino. Sabemos que, si algo es muy negativo, podemos sentirlo y después respondemos. Mi respuesta a eso siempre es creativa. No creo que el conflicto violento solucione nada. Los humanos son muy rápidos para dar respuestas violentas, son muy reactivos. El budismo nos enseña que hay un camino intermedio. Encontrar un equilibrio en tu vida es muy desafiante, especialmente con la información conflictiva, las fuentes de información, las tecnologías, los celulares y, ahora, la inteligencia artificial. ¿Cómo te sientes en un mundo con tantos puntos de datos? - Muchos nos refugiamos en la música... - Sí, por eso me encanta el ritual de un concierto en vivo. En ese momento, todos están conectados y, según lo que yo he vivido con el público, hay una experiencia colectiva, incluso para la banda. Somos animales en ese momento. Eso es bastante profundo. - Lo es. Creo que, para muchos amantes de este arte, me incluyo, la música es más un modo de vida que solo entretenimiento, como hablábamos antes. - Bueno, la música es un modo de vida, eso se ha discutido en la física cuántica. La música es una vibración, entonces, trabajas con vibraciones y con energías emocionales. Estas vibraciones han estado aquí durante miles, billones y trillones de años. Los científicos de la física cuántica están estudiando cómo es que siempre ha existido un flujo energético, que es cuántico, y la música es un medio para un estado de existencia y consciencia. La música es una extensión de eso, o una parte de eso, pero es una constante. Esto es bastante existencial, difícil de concebir, porque nuestros cerebros son filtros, no son la fuente de todo conocimiento. Creo que el corazón es el instrumento mejor afinado para recibir y procesar información. Es el instinto y The Cult se mueve de manera instintiva. - Ian, el tiempo se acaba y ha sido una gran conversación. Me encanta discutir con artistas que tienen una visión y un mensaje... - Más que un mensaje, es darse cuenta de cómo vivir conscientemente. ¿Cómo vives conscientemente? Poniéndole atención a tus emociones y a tu instinto. El budismo te enseña que hay una filosofía de vivir con la que puedes alinear la consciencia y canalizar esa energía a través de la música y las frecuencias. Todos nuestros discos son diferentes, todas nuestras grabaciones son diferentes, se hicieron en épocas distintas y a diferentes edades. No estoy tratando de tener 23 años (ríe). Es imposible, pero nuestra versión actual todavía es salvaje, primal. Pablo Cerda The Cult se presentará el domingo 9 de marzo en el Teatro Caupolicán. Entradas disponibles en Puntoticket. Tags #The Cult #ian Astbury Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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