Un viaje a la isla creativa de King Gizzard & The Lizard Wizard Exclusiva con el tecladista Ambrose Kenny-Smith Domingo, 28 de Septiembre de 2025 Publicado originalmente en revista Rockaxis #265, julio de 2025. El prolífero colectivo australiano lanzó en junio “Phantom Island”, su más reciente disco. Sobre ello, conversamos en exclusiva con su tecladista, Ambrose Kenny-Smith, quien nos comenta cómo, de forma fortuita, se encontraron trabajando junto a una orquesta, lo que les significó abrazar este nuevo horizonte sinfónico. Acá, las claves sobre esta nueva aventura musical de una de las bandas de rock de guitarras más interesantes de la actualidad. Bastián Fernández Fotos: Maclay Heriot «No pienso mucho en el futuro. Estoy viviendo el día a día», dice Ambrose Kenny-Smith, entre bostezos tras una larga jornada de trabajo. Lejos del frenesí que caracteriza a la banda –con 27 álbumes de estudio publicados–, el tecladista de King Gizzard & The Lizard Wizard se muestra en una etapa de calma, disfrutando del presente y dejándose llevar por lo que venga. Ese mismo espíritu se refleja en “Phantom Island”, el más reciente trabajo del grupo: una travesía musical que atraviesa los dilemas de la vida moderna, reflexiona sobre la adultez y propone un escape hacia un espacio de paz interior. El camino del álbum fue, como gran parte de las situaciones del universo de la banda, algo totalmente inesperado. En un inicio estas canciones estaban pensadas para formar parte de “Flight b741” (2024), un proyecto que sería un doble LP, pero que terminó convirtiéndose en un mundo propio. El propulsor y capitán de la aventura fue el compositor, director, tecladista y arreglista británico Chad Kelly, quien le propuso al grupo tomar un camino distinto: trabajar con arreglos de orquesta, pero al estilo de King Gizzard & The Lizard Wizard. El resultado no son los clásicos tracks en los que las cuerdas y vientos son los elementos principales, el ejercicio de la banda fue adaptar ese mundo a su caos y (des)orden creativo. Entre referencias a David Bowie, The Beatles y su propio catálogo, el grupo arma una fiesta musical para celebrar su experimentación, su concepto de libertad y también la necesidad de escapar. Incluso un grupo tan ecléctico, hiperactivo y creativo como el de los australianos necesita de vez en cuando encontrar una salida antes de perder la cabeza. «‘Deadstick’ no era una canción pensada para este álbum. Se suponía que sería parte del disco anterior, bueno todas en realidad, pero a Chad le gustó mucho. En su cabeza estaba la idea de llevarla a un formato de big band y así comenzó el camino de todo este material. Agradezco que haya tenido esa visión porque terminó siendo un elemento agradable», explica Ambrose. Una vez la nave piloteada por Chad Kelly salió de la estratosfera, no hubo forma de que los creadores de ‘Gaia’ volvieran a la tierra. Lo único que les quedaba por hacer era abrochar el cinturón y dejarse llevar por la música. Fue así como encontraron en el rock de los años sesenta y setenta un compañero de ruta y GPS para guiar el sonido correcto en esta nueva odisea, porque cuando la música llama solo queda una opción: contestar y seguirla hasta el final. Confiesa Ambrose que el gran secreto estuvo en darle el espacio a la orquesta: «estuvimos un tiempo enviándonos propuestas y cuando terminamos de grabar todo empezamos a pensar qué debemos reemplazar para que todo lo de la orquesta tuviera su espacio. Puede que las canciones suenen bastante recargadas y con muchas capas, pero antes lo era más. Uno de los puntos fue que compusimos y grabamos todo antes de trabajar con la orquesta, así que ajustamos todo a lo que ya teníamos. Supongo que si volvemos a hacer algo de esta forma lo haremos de la otra manera». Escapando de la realidad Es cierto que con King Gizzard & The Lizard Wizard el siguiente movimiento nunca se sabe. Puede ser electrónica, rock, jazz o lo que sea que pase por su cabeza. Y si bien en trabajos anteriores el concepto de escape ya había aparecido, nunca fue el tópico central de uno de sus discos como lo es en esta ocasión. Ambrose explica que uno de los factores que los llevó a adentrarse en esta idea está ligada con el camino que ha tomado la humanidad, la nostalgia por el pasado y el avance de las diferentes tecnologías. El gran marco teórico del grupo estuvo en artistas como David Bowie y The Beatles, quienes también a lo largo de su discografía abordaron el concepto de viaje o mundos inventados para hablar sobre la sociedad, su comportamiento y situaciones que invitan a reflexionar los distintos caminos de la vida. Sobre esta aventura en la isla, comenta que tanto este álbum como su antecesor buscan reflejar viajes cotidianos y personales, pero que la diferencia está en el tipo de transporte que usaron para conectar sonoramente sus ideas. «Este en realidad terminó yendo en una dirección más espacial, por decirlo así. Pero fue algo que simplemente se dio de forma natural con el resultado final, especialmente una vez que se involucró la orquesta», afirma. El músico también explica que «las canciones hablan de equilibrar la tecnología con la vida personal. En este momento hay muchas cosas pasando, algo que se tiende a amplificar con las redes sociales. Estos últimos discos se han estado tratando de situaciones más personales, de intentar volver a las cosas simples. Pero inevitablemente el mundo está cada vez más gobernado por robots». Sobre el sonido, detalla que los guiños a los sesenta y setentas fueron totalmente intencionales, pero que la llegada de la orquesta al proyecto fue un gran detonante para lograr el sello distintivo. «Todo tomó un camino más onírico. Me encanta ese aspecto del álbum». ¿Cómo fue el desafío de trabajar junto a una orquesta? Fue increíble y muy cool. Recuerdo que teníamos la idea que nuestro anterior álbum fuese doble, así que estaban las grabaciones de casi 20 canciones. Pero en un momento hablamos con la Filarmónica de Los Ángeles para hacer unos shows y ahí todo cambió. Pensamos: «¿qué tal si tomamos esas canciones extras y hacemos un disco con la orquesta tocando sobre ellas?». Así que de esa forma dejamos, un poco, el sonido garagero y blues que tenía en un principio. Contar con todos estos arreglos hizo que este sea un buen LP. Viéndolo en retrospectiva, habría estado bueno alargar un poco más algunas partes para que fueran más instrumentales, pero el tema es que ya habíamos grabado y escrito muchas de las voces antes de que la orquesta tocara sobre ellas, y eso era necesario para que supieran cuándo tocar y cuándo no tocar tanto. Supongo que, si lo hiciéramos de nuevo en el futuro, probablemente tomaríamos más en cuenta ese aspecto, pero así fue como se dieron las cosas. Las canciones hablan de la dificultad de equilibrar la vida y la tecnología. ¿Qué piensas de este mundo de redes sociales y las cosas que están ocurriendo en el mundo? No son tópicos nuevos en nuestras canciones, pero esta vez todo es desde un lado más personal. Me gustaría retroceder a tiempos donde las cosas eran más sencillas. Una de las conversaciones más frecuentes en redes sociales sobre su banda es por lo prolíficos que son a la hora de hacer canciones. ¿Cómo funciona para ti y la banda el proceso creativo? Stu es un adicto al trabajo, le encanta hacer discos, al igual que nosotros. Todos también tenemos otros proyectos, pero siento que en los últimos años nos hemos vuelto más colaborativos en los procesos. Estamos más involucrados como grupo en la composición, él siempre ha dejado esa puerta abierta. La verdad es que a todos nos gusta escribir letras y es algo muy entretenido de hacer. Es una forma genial de seguir expandiendo todo el universo de Gizz. King Gizzard & The Lizard Wizard siempre deja easter eggs escondidos para los fans en sus canciones. ¿Alguna pista para los aventureros o cada fan tendrá que verlo por sí mismo? Sí, cada uno tendrá que hacerlo por su cuenta (ríe). Siempre está todo bastante obvio, está todo intencionalmente puesto, por supuesto que hay referencias a “Flight b74”, así que esa es la pista. De todas formas, como está todo entrelazado, también intentamos que esto no interfiera con la escucha, ni con lo que sentimos o cómo podemos llegar a escribir una letra. Estuvieron en Santiago tocando dos shows en el marco de Lollapalooza. ¿Cómo vivieron esa experiencia y qué recuerdas? Los conciertos fueron realmente geniales. Los fans fueron muy acogedores, la energía estuvo realmente altísima. El sideshow fue bastante grato y casi íntimo. Estábamos realmente agradecidos de estar allá. Queremos volver lo más pronto que podamos. Entonces, ¿hay opciones de verlos de regreso en Chile? Sí, espero que sí. De momento no estoy seguro si será pronto. Nuestro plan del próximo año es descansar un poco. Siento que, si no tocamos allá en 2026, de seguro será en 2027. Tags #King Gizzard and the Lizard Wizard #2025 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Concurso cerrado: The Lumineers retorna a Chile Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias Alex Anwandter celebrará sus 20 años de carrera en vivo Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Entrevistas Desierto Drive: ''Perseguimos canciones que valgan la pena'' Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Articulos REC: La música es nuestra Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Articulos FTMining ha lanzado un servicio gratuito de minería en la nube para BTC, DOGE y LTC, con ingresos diarios de hasta 9.900 dólares Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias A Perfect Circle visitará Chile Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Star Wars Sinfónico llega a Valparaíso y Concepción Miércoles, 29 de Abril de 2026