Angelo Pierattini: ''Nunca he dudado'' 30 años de música contra viento y marea Miércoles, 15 de Octubre de 2025 Ángelo Pierattini vive un año crucial en su trayectoria. El 2025 marca sus tres décadas de carrera artística, un recorrido que comenzó en la intensidad de Weichafe y que lo ha llevado a convertirse en una de las voces más reconocibles y honestas de la música chilena. Para conmemorar este hito, el músico celebrará con un concierto especial el 15 de octubre en el Teatro Nescafé de las Artes, una velada que promete recorrer todas sus etapas con invitados de lujo y un relato musical que entrelaza pasado y presente. El festejo llega acompañado del lanzamiento de su nuevo disco homónimo, un trabajo de nueve canciones donde Pierattini se adentra en territorios de la música popular latinoamericana, boleros y canciones de cantina, sin dejar de lado destellos de su esencia rockera. Con colaboraciones de Cristóbal Briceño, Pancho Sazo, Los Vásquez y Juan Cirerol, la obra confirma su búsqueda artística sin concesiones y reafirma la honestidad que ha marcado su trayectoria. Como antesala de este momento, nos reunimos con Ángelo en el estudio La Salitrera, donde conversamos en profundidad sobre su nuevo álbum, su historia de tres décadas y las emociones que lo acompañan en este aniversario tan especial. - Este 2025, estamos celebrando 30 años de trayectoria como músico, además de lanzar este disco homónimo que, bueno, no te habías atrevido antes a lanzar un disco solamente con tu nombre, lo cual muestra que hay una declaración aquí. Esto es más personal, es más íntimo, ¿cómo te sientes con el resultado de este disco? - Estoy 100% satisfecho. Es un disco que me representa en un 100%, tanto musicalmente como líricamente. Cuando tenía las canciones ya en mis manos escritas y compuestas, apareció sola la idea de bautizarlo de esa manera, porque habla de situaciones personales muy potentes que me han pasado en mi vida: no sé, pues, como traiciones, amor del bueno, amor del malo, ciertas reflexiones con respecto a la vida que me gusta llevar, y también canciones que les compuse a las personas más queridas: mi vieja, mi viejo que murió hace 3 años, a mi hoy esposa o compañera. - ¿Cómo fue el proceso creativo de este disco y en qué se compara a tu anterior larga duración, "Soy un Aprendiz"? - Mira, "Soy un Aprendiz" y este disco son parte de un proceso de estar en silencio como solista 7 años. Volví el 2021 con "Soy un Aprendiz", un disco que ya tenía mucha reflexión musical, de la cual venía yo nutriéndome de mucha música latinoamericana, mezclada con mi historial rock, con hartas capas de sonido. Ya había hecho un disco más o menos parecido que se llamaba "Vampiros" el año 2010. Con Weichafe habían muchas canciones: 'Domingo Feliz' en el segundo disco, 'Las Cosas Simples'. En todos los discos venían por lo menos dos o tres canciones que venían revisitando música latinoamericana, música con la cual yo me crié también, mezclada con Los Beatles, con las bandas que escuchaba desde niño, Jimi Hendrix, etcétera. Y "Soy un Aprendiz" hizo una primera aparición después de siete años, como te digo, para luego, en este disco, ya tenerlo absolutamente amalgamado. Creo que este disco muestra lo mejor de mis influencias, la verdad. Es un disco muy de guitarra, tanto guitarra eléctrica como guitarra acústica, guitarra de inspiración latinoamericana, otra de inspiración anglo, que es la música que también escucho, pero con un sello personal absoluto. Estoy tan orgulloso de este disco que podría decir, y aunque suene muy de cerca esto, que es un disco que tiene un estilo que me representa. Yo siempre he sido un músico que ha ido por un camino paralelo a las modas, al mercado y todo eso. Entonces, para mí cada disco es una apuesta. Tanto Weichafe, solista, Cordillera, Hueso, siempre ha sido un poner sobre la mesa una propuesta y esta no es la excepción. Pero creo que la diferencia es que, como estoy más viejo y he tenido tiempo de ir desarrollando más mi forma de hacer música, creo que en la elaboración va muchísimo más allá. Es muchísimo más elaborado en el sentido que te digo, como de que ya es un lenguaje. Son canciones bien sencillas, pero ya tienen un lenguaje y eso me llena de orgullo porque se sitúan en mi personalidad y yo puedo entregar un disco a la gente que hable de mí en un 100%. - El single 'No voy a Cambiar', junto a Cristóbal Briceño, es uno de los temas más destacados del disco. ¿De dónde viene esta frase y cómo surgió esta colaboración? - La frase 'No voy a Cambiar' viene de algo que yo dije en una entrevista: la libertad es una energía que genera controversia. Y no estoy hablando de la libertad del libertario, que eso es cárcel, cadenas; los libertarios no hablan necesariamente de eso. Yo hablo de genuinamente y honestamente hacer la música, en mi caso, como soy músico, que yo siento que tengo que hacer. Es la música que me convoca y que me emociona hacer, indiferente a la militancia o indiferente también con lo que tú te hayas hecho conocer, en mi caso con Weichafe, por ejemplo. Tanto cuando estaba en Weichafe como fuera de Weichafe, siempre se me ha exigido de un círculo bien conservador seguir haciendo lo mismo, y en ese sentido yo tengo una naturaleza que no condice con eso. Para mí la música, y si soy militante de algo, es con sentirme vivo y conseguir una pulsión que tiene que ver con la intuición, que tiene que ver con el ir explorando diferentes tipos de sensibilidades, siempre con una sonoridad que es la que me representa, siempre con una sonoridad, una forma de tocar la guitarra y una forma de cantar que es muy característica. Entonces, esta canción es un manifiesto. ¿Me gusta tomar piscola? Sí, me gusta tomar piscola. Cuando traté el intento de enamorar a mi compañera, era como lo que dice el coro, yo soy un tipo súper melancólico, siempre lo he sido y mis canciones siempre han tenido esa energía dentro de ellas, y una manera de mostrarme también como vulnerable porque no puedo ser de otra manera tampoco. Entonces, es una canción que habla clara y directamente de cómo soy, y con el tiempo me he dado cuenta que es imposible que cambie porque es la pulsión que me lleva a sentirme vivo y me lleva a hacer lo que estoy haciendo y no es una pulsión rígida, la intuición es una pulsión que se va moviendo y va entregando con el tiempo experiencias que a veces hasta a mí me sorprenden, porque hay canciones que yo no tengo un control absoluto sobre mis canciones, sino que en el proceso creativo empiezan a aparecer letras, empiezan a aparecer músicas que yo me entrego a ellas. No digo "voy a hacer un disco de este estilo", no, empiezo a componer y hay un flujo que va apareciendo, y siempre detrás de una canción hay por lo menos 4 o 5 que hice antes y que llegan a ese puerto, ¿cachai? Como también letras. Soy bien obsesivo en ese sentido, por lo mismo que te estoy contando, porque necesito que esté ahí parte de mí. Siempre ha sido así. Me ha costado mucho hacer canciones que no tengan que ver con cosas que he vivido. - Mencionas que este disco captura muchas de tus facetas, y con el tema 'Chocó la Micro' muestras un lado más rock, con guitarras potentes. ¿Qué pretendías transmitir con este tema y cómo lo elegiste como single? - Mira, lo elegí como primer single porque encontré que es un buen resumen del disco. Es un tema que está muy conectado con los años 60, que es la música que escucho desde niño, y muy conectado también, desde la armonía, con el mundo del bolero por ejemplo, y de la música latinoamericana; tiene un cruce ahí bien potente. Y lleva una letra de... ¿a quién no se lo han cagado? Es una experiencia de la que tenía que hacer una canción y lo hice con un dicho que dice un amigo mío, siempre cuando le falla una relación, dice: "Puta, hueón, ¿cómo estás, hueón? 'Chocó la Micro', hueón". Entonces me acordé como de esa expresión e hice una canción en relación a ese momento. Encontraba que venía súper bien para el tipo de canción que era, un relato, una historia muy cruda, también como resignándose ya, hueón, si ya me cagaste, qué me venís a hablar weás, ¿cachai? Ya fue, ya pasó la vieja, ¿cachai? Y es bien rockero porque es bien sesentero, es bien de guitarras. En general, el disco creo que está basado en guitarras, tanto acústica como eléctrica, diferentes géneros, diferentes sonidos, pero siempre guitarras. Es que el instrumento con el cual yo hago las canciones, el instrumento que me identifica también a mí como músico, tanto mi voz como mi guitarra, es una sonoridad con la cual me hice dar a conocer en esta escena y siempre está presente en mis composiciones, la mayoría de hecho. - Otro de los lados que ahora exploraste fue con el pop latino y el romance, con 'Ay Morena' junto a Los Vásquez, mostrando tu lado más romántico. ¿Cómo surgió esta colaboración? - Bueno, para mí no existe el placer culpable, es una tontera, tiene la palabra placer entremedio. O sea, cómo mierda se te ocurre poner culpable al lado del placer, es un contrasentido. Y yo no sé, mira, para mí el rock siempre ha sido música popular. Yo la conocí a través de mis viejos, nunca tuve una lejanía. No fue algo tampoco desde niño que fue como un tesoro para mí, sino que era algo que se escuchaba en mi casa muy normal, como también se escuchaba Eros Ramazzotti y Sandro, y no sé, Víctor Jara. Había una transversalidad en ese aspecto en mi casa. Y como vengo de barrio, hijo de dos personas de la clase trabajadora, creo que el rock que siempre yo hice fue más barrial, no era un rock así sofisticado, ni progresivo, ni nada por el estilo. Incluso los temas más complejos igual no son tan complejos y siempre hablamos de eso, siempre hablamos de ese lugar. No por nada le hice una canción a Poncho Vergara y todo lo que significa él, que era alguien también cercano a mi familia, a amigos de mi viejo también. Entonces, creo que Los Vásquez y la música romántica también están en el mismo ámbito social. Los Creedence, Los Vásquez, se escuchan en las mismas casas, son parte del popurrí colectivo. Hice esta canción a mi compañera antes que nos casáramos para que me dijera que sí. Como decía antes, yo soy un músico que siempre ha ido por un camino paralelo, y Los Vásquez son una banda de música popular que no tiene nada que ver con el ámbito del mainstream, que no tiene nada que ver con por dónde se hacen las cosas habitualmente. Hay una independencia absoluta en ellos y eso me produce una admiración profunda. Esos dos elementos me dieron la energía para invitarlos. Les envié la canción, carepalo. Los había conocido un par de veces antes, pero nada así muy cercano, y les encantó la canción. De verdad fue muy bacán trabajar con ellos, de hecho puedo decir que va a quedar en mi memoria lo fluido que fue trabajar juntos. Hablamos el mismo idioma, fluyó todo, de hecho hicimos unos videos como promo de la canción y llegamos a estar vestidos igual. Andábamos todos como si fuéramos amigos de toda la vida, escuchando la misma música. Y ellos también, no por nada hace poco le hicieron un cover a Jorge González. - Este disco además tiene más colaboraciones, con Pancho Sazo y Juan Cirerol. ¿Cómo lograste equilibrar que ellos aportaran su talento sin perder tu identidad sonora? - No tengo idea, yo hago, hago las cosas nomás, la verdad. En el momento, como te digo, mi energía base para hacer todo es la intuición, no tengo un control. La razón nunca está en esta ecuación al hacer discos, cuando ha estado siempre me he equivocado, creo yo, y no he logrado potenciar lo que hago, ¿cachai? Porque igual he tenido momentos que claro uno mete mucho la cabeza y no, no pasa nada. Mi energía vital es la intuición. Entonces, cuando hago invitaciones a colaborar, lo hago a personas que realmente admiro y que encuentro que tenemos una afinidad, ¿cachai? Que me guste su música. Entonces ellos en común son puros músicos independientes, pero no solamente independientes, sino que hacen las cosas muy diferentes, son como atemporales. - Se nota que este disco es bastante crudo, que tiene mucha pasión. ¿Fue esa la intención al grabarlo? - Es que no había otra manera de grabarlo porque creo que era la manera de hacerlo para que se entendiera el sentimiento que siento por él. Yo creo que tengo un ídolo musical que es John Lennon, al que sigo desde niño. Pero antes de Lennon, es mi viejo igual. Él me enseñó la música y muchas cosas, no solamente la música, sino que el conectar con otras artes, que la música no se alimenta de sí misma solamente. De tener una mirada que va mucho más allá del tocar bien un instrumento, ¿cachai? Como que todas esas cosas me las enseñó él. Y reforzó la idea Carlos Corales, que fue mi maestro del instrumento mismo. Eso me gusta mucho, que los próceres para mí son personas muy cercanas, que me hablaron de cosas para mí valiosas hasta el día de hoy, que no se me olvidan y que las sigo ocupando y trato de estar a la altura de esas enseñanzas. 'Pasarita' es para mí un tema súper importante. Y si hay otro, es 'A Mover las Gaviotas', que es con el que cierro el disco. Hace dos años que estoy viviendo en El Quisco, que fue una decisión también bien importante, el irme de Santiago, el lugar donde yo nací, donde crecí, donde he hecho todo. Encuentro que hay un absurdo total en Santiago, y tuve la posibilidad de tomar esa decisión. Y también me di esa posibilidad, porque lo he conversado con hartas personas que lo encuentran imposible, porque esta ciudad igual ata mucho y yo tengo ese arrojo, como que nunca me voy a la segura, eso yo creo que es una energía que me mueve hasta el día de hoy. - Mirando hacia el pasado, ¿sientes que fueron las enseñanzas de tu padre las que te llevaron a decir "esto es lo que quiero hacer de mi vida", o hubo algún momento más determinante? - Mira, yo nunca decidí dedicarme a la música, yo empecé a tocar y no he parado, es así de simple. El año 92 iba en segundo medio, y me puse a tocar en un bar cerca de la casa. Allá en el barrio del Estadio Monumental crecí yo. Nací en Puente Alto, crecí en Lo Hermida, y luego ya de los 8 años hasta los 23 años, viví en Departamental con Ezequiel Fernández. Y había un bar por el 14 de la Florida, más o menos, donde iba a tocar fin de semana por medio. Nos sabíamos seis canciones con mi hermano, de Los Doors, de Los Beatles, porque escuchábamos música muy antigua, y las íbamos a tocar. Y después fuimos contratados el año 94 por ese bar, y ahí ya era una pega de viernes y sábado tocando 5 horas diarias. Iba al colegio en cuarto medio, en la semana, el viernes me levantaba a las 6 de la mañana, o 7 de la mañana para ir al colegio, y me acostaba a las 6 de la mañana del día sábado. Y tocábamos toda la noche, pero para mí era alucinante. Nunca más me bajé a un escenario. Mi primera tocata, la tengo grabada, fue el año 90, cuando iba en octavo básico, llevaba 3 semanas tocando guitarra. Esa es otra cosa que a mí me convoca, es muy intuitivo, porque yo desde niño quería ser Ringo, ese era mi rollo. Pero en mi casa no había lucas para una batería, ni nada cercano, era súper caro. Pero siempre había una guitarra, entonces terminé por agarrar la guitarra. Y terminé tocando guitarra, que no era mi instrumento, no quería cantar. Salí del colegio y los Bambú, la banda del Quique Neira en esa época, me contrató como músico de sesión. En esos dos años que estuve con ellos me di cuenta que yo quería hacer música. Justo un tiempo antes conocí a Marcelo y armamos la banda, porque los dos queríamos dedicarnos a la música. Ya estábamos convencidos y era muy difícil encontrar a alguien que quisiera dedicarse. Con él y otro loco, el Tata Bigorra, que era el cantante y baterista, nosotros éramos los compositores. Entonces cuando se fue el Tata a Los Tetas nosotros quedamos como locos. Era todo así como por una necesidad imperiosa, todo se fue dando. Después llegó el Negro, empezamos a concretar las primeras grabaciones. El estilo de Weichafe nació de experimentar, no nació de que queríamos ser como tal banda, no. Me acuerdo que Marcelo venía del mundo del metal y yo del mundo de Los Beatles y Jimi Hendrix. Supuestamente nada que ver. Pero cuando empezamos a hilar fino, sí que ver. Entonces las ganas de querer hacer música y dedicarnos a ello fue gigante. Y ahí apareció esa música. Nunca fue como con un referente: "queremos ser como tal banda", no. Era lo que dictaba el momento. Y siempre ha sido así, y mi pulsión siempre ha sido así. Para mí Weichafe fue mi alma mater, donde yo aprendí a hacer canciones, donde aprendí a moverme en un mundo independiente. Y es mi raíz, hueón. Son las bases desde donde yo soy lo que soy. - Bueno Ángelo, en 30 años igual como hay cosas buenas, hay cosas malas, ¿hubo algún momento en el que dudaste en seguir esto de la música? - No, no, jamás he dudado. De hecho, nunca tuve opción B ni nada. Siempre fue la música. No me di cuenta en el momento que empecé a dedicarme a esto. Solamente lo hice, como te contaba. Sí, viví momentos duros, por ejemplo, cuando cumplimos 10 años con Weichafe. Y era un momento que era insostenible la situación interna. Nos estaba yendo la raja, todo bien. Pero si internamente las cosas no están funcionando bien, y externamente está todo pasando, para mí es súper importante la interna. No tengo esa personalidad como winner, ¿cachai? De seguir una hueá que en realidad te está haciendo daño, ¿cachai? Y eso fue un momento súper duro, hueón. Este quiebre porque yo pensaba que nunca iba a pasar eso, ¿cachai? Y por varios motivos más, que tienen que ver con cosas muy personales, ¿cachai? Y también como de trabajo y de dedicación, etc. Entonces fue un momento que me dolió mucho, por mucho tiempo, hueón. Aparte es un momento público, porque hay gente que te sigue y todo, y tiene una opinión con respecto a eso, y que muchas veces es una opinión que está basada en suposiciones. Más que enojo, porque enojo también hay, es pena, hueón. Y un dolor profundo porque, sobre todo por la naturaleza del proyecto, muy de boca en boca, independiente, todo de corazón. Son dolores que se llevan mucho rato y son cosas que se entienden a la larga, no en el momento. En el momento uno se pone bien reaccionario, hay como una perspectiva un poco equivocada. En el momento es lo que sale de la guata, y es necesario sacarlo, pero en la distancia sí. - Y ahora vas a celebrar los 30 años en el Teatro Nescafé el 15 de octubre. ¿Cómo estás armando el relato musical que vas a contarnos esa noche junto a una banda completa? - Estos son 30 años celebrados con el lanzamiento de un disco nuevo, ¿cachai? Entonces son dos momentos muy importantes. Este disco como mi momento actual. Va a ser un show de larga duración en donde voy a pasar por el repertorio de todas mis épocas. Haré un relato de toda la música que me siento absolutamente orgulloso de haber sido parte, de haber sido compositor, de haber compartido esa composición también. Me voy a parar con mucho orgullo de tocar estas canciones que han trazado mi personalidad, mi vida, que me han permitido comunicarme con un montón de gente. Y me han permitido ser alguien en este mundo, ¿cachai?, una persona que se dedicó a la música, que hizo canciones, que dio la vida y sigue dando la vida por lo que más ama hacer. Contra viento y marea, contra críticas y como sea, hay gente que ha estado conmigo siempre. Lo agradezco mucho. Nadie me va a sacar de este lugar. - Si este disco solista fuera una carta para el Ángelo de hace 30 años, ¿qué crees que le estaría diciendo? - Es que yo miro para atrás y me gusta que la letra sea de hoy. No es que no me guste el pasado. - Pero te gusta vivir el hoy. - Me gusta vivir el hoy porque, como te digo, yo fui un adolescente bien retraído. Y de a poquito, la música me ayudó como al despertar. El mundo se me hacía, no hasta hace mucho tiempo, muy incómodo. Creo que mi batería social igual no es tan alta, la verdad. Yo soy bien autoflagelante emocionalmente hablando, por eso escribo lo que escribo y creo que mi música tiene mucha melancolía por eso también. Entonces creo que me he ido liberando con el tiempo de esa energía que me hacía sentir tan vulnerable con el mundo. No por nada tuve como por 15 años crisis de pánico. De hecho hay un disco de Weichafe que se llama "Pena de Ti". Es el relato de un personaje que ve sangrar la ciudad. O sea, en el fondo ve el dolor en todos lados. Porque de verdad eso me pasaba desde niño y lo pude graficar en música en un momento, pero ahora miro para atrás y le diría "Hueón, dale con todo que va a llegar ese momento en donde el cariño se impone, donde vas a encontrar una calma para seguir tu ruta". Entonces yo creo que en ese momento estoy ahora. Y creo que este es un disco muy decidido en ese sentido. Matias Arteaga S. Tags #Ángelo Pierattini Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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