Melissa Auf der Maur: Una carta de amor a los noventa, la fotografía y la música Exclusiva con la ex bajista de Hole y Smashing Pumpkins Viernes, 17 de Julio de 2026 Publicado originalmente en revista Rockaxis #277, julio de 2026. La ex bajista de Hole y Smashing Pumpkins conversó en exclusiva con Rockaxis acerca de sus memorias, el libro fotográfico que recopila más de una década de imágenes inéditas y los años donde el rock alternativo cambió para siempre la cultura popular. Fernanda Schell Fotografías, recuerdos, conciertos, giras, discos y experiencias irrepetibles forman parte del inmenso archivo personal de Melissa Auf der Maur. Un patrimonio construido durante una de las décadas más intensas y transformadoras de la historia reciente de la música, cuando el rock alternativo pasó de los pequeños clubes al centro de la cultura popular. Precisamente este 17 de marzo, coincidiendo con su cumpleaños, publicó Even the Good Girls Will Cry: A '90s Rock Memoir, su primer libro de memorias. En sus páginas reconstruye su historia desde la adolescencia en Montreal hasta su llegada a bandas icónicas como Hole y Smashing Pumpkins, además de abordar su carrera solista, sus inquietudes artísticas y la era cultural que se vivía en aquellos años. El libro es una íntima crónica de los años noventa, una década que Auf der Maur define como la última gran era analógica antes de la irrupción de internet y la transformación de la industria musical. La publicación se complementará en septiembre con un volumen fotográfico que reunirá más de 200 imágenes seleccionadas entre un archivo de alrededor de 15 mil fotografías capturadas por ella misma entre 1991 y 2001. Un testimonio visual que retrata desde la vida en carretera y los camarines, hasta encuentros con algunas de las figuras más emblemáticas del rock, el cine y la cultura popular. Tienes grandes historias y buenas fotografías, porque desde los noventa sacaste muchas. Pero, ¿por qué decidiste publicar esta crónica este año, justo el día de tu cumpleaños? Por razones muy personales, pero también por temas culturales muy importantes. Primero, tengo una hija que tiene 14 años y nunca me conoció haciendo música. Dejé la música para poder quedarme en casa y ser madre. Había estado haciendo música durante tanto tiempo que estaba emocionada por hacer el cambio. Luego, cuando ella tenía unos 10 y 12 años, muchos de los padres de sus amigas empezaron a decir: «oh, vimos a tu madre tocar cuando estaba en estas bandas». Entonces mi hija quiso saber más, por eso se lo dediqué a mi hija y a todas las chicas. Por otro lado, quería contribuir a la cultura, contar de lo que sucedió en nuestra última década analógica, no solo con la música increíble y trágica o la escena musical alternativa en Estados Unidos, de la que formé parte, sino que deseaba exponer la historia de las mujeres y el rock en los noventa, narrar un relato más amplio acerca de aquellos años, y lo que nuestra generación presenció con el auge de la avaricia corporativa. Una carta de amor a los noventa. Sí, y una carta de amor a mi tiempo en la música. Pero también es un duelo y un lamento por lo que se perdió, mucha inocencia, mucha gente de nuestra escena musical murió, otros perdieron la cordura. Así que hay mucha tristeza en lo que sucedió, pero también hay mucha magia. Mi idea es contribuir a un debate más amplio acerca de lo que nuestra generación presenció en la escena musical con las grandes discográficas y la toma de control tecnológica de la forma en que grabábamos y distribuíamos la música en el mundo. Mis padres eran periodistas, por ello viví mi experiencia en el mundo de la música desde la perspectiva de un periodista. Llevaba un diario, tomaba fotografías a diario. En el libro hablas mucho de los conciertos, discos y artistas que marcaron tu adolescencia, desde tus ídolos de los ochenta hasta la explosión alternativa de los noventa. ¿Cómo fue vivir esa transición de admirar a tus héroes a convertirte en una protagonista de esa misma historia? Tuve la gran suerte de crecer como adolescente en los ochenta con grandes héroes, como Robert Smith, Depeche Mode, The Smiths, realmente me inspiraron. Luego, cuando llegaron los noventa y mi generación empezó a crear su propia música, quise contar la historia de cómo alguien como yo, obsesionada con la música y decidida a hacer de ella mi vida, logró todo esto. También fui a una escuela de música e hice mucho arte, mis padres me criaron en un ambiente muy abierto, así que también quería contar lo que, creo, es un poco como un cuento de hadas acerca de lo especial que fue mi infancia en Canadá, rodeada de música y cultura alternativas. Ellos fueron una gran inspiración para mí, realmente tuve suerte, el lugar y el momento correcto, ciudades mágicas, la ciudad de Montreal es muy artística y apasionada. Pasaste de ser una joven fan que descubre la música en su habitación a compartir escenario y conocer de cerca a muchos de esos artistas… Quise exponer esa historia, de cómo una niña tímida que se enamora de The Cure, luego toma el bajo, conoce a Smashing Pumpkins cuando no son nadie y están tocando en un lugar pequeño, y cómo toda esta pequeña historia de una niña llega a estar en una enorme banda de rock global y viaja por el mundo durante su vida adulta. Esta historia empezó cuando era joven, mucho antes de Hole y Smashing Pumpkins, ese momento cuando la música me encontró sola en mi habitación y le dio sentido a toda mi vida. Es muy divertido esto, es contar un relato de una fan de la música que conoció a todos sus ídolos y vio el funcionamiento interno de las grandes estrellas de rock. Es un libro con varios capítulos y una variedad de fotos que por primera vez ven la luz. ¿Cómo fue el proceso de selección de fotos y qué recuerdos te llegaron a la mente al verlas? Sí, son muy privadas. Tomé fotos de cada multitud, cada escenario, entre camarines, habitaciones de hotel, autobuses de las giras, aviones. Me apasiona la fotografía de la misma manera que me apasiona la música. Así que quería dedicarme a tomar fotos todo el tiempo. Siempre supe que eran especiales, pero sabía que con cada 10 años que pasaran, había más misterio y la historia cobraría más significado. Ahora estoy muy feliz y emocionada de que los jóvenes están descubriendo la música de los noventa, pero sobre todo, el espíritu de esa época: ser independientes y originales. Es mi manera de ofrecer una mirada inspiradora a cómo vivíamos. Lo que me encanta de ver estas fotos mías y decir lo fácil que era todo. Al ser tantas historias, recuerdos y bandas. ¿Existen historias que no incluiste en el libro? Sí, tuve que recortar bastante. Escribí mucho, mucho más de lo que está en el libro. Edité el libro para que no fuera demasiado largo. Siempre digo que había un capítulo acerca de cómo conocí a Jeff Buckley en la cima de su carrera. Elegí lo que era importante para contar mi historia, pero fue difícil editar a Jeff Buckley y a muchas otras personas. Este libro tiene situaciones complejas, con varios personajes como Kurt Cobain, tus padres, tu mejor amigo. Los noventa fueron años complicados. ¿Sobre qué personaje te resultó difícil escribir? Lo más difícil fue escribir sobre la muerte de mi padre. Ocurrió cuando estaba en plena adolescencia, además de la pérdida de mi mejor amiga, Patty Schemel, la baterista de Hole. Cuando ella dejó la banda se hundió en su adicción a las drogas. Los demás personajes principales, como Courtney Love, Billy Corgan y mi exnovio, Dave Grohl, me resultaron fáciles de escribir. Pero Patty, después de dejar Hole, desapareció durante unos 10 años. Me costó mucho superarlo. Ahora ella está bien, nuestras hijas son amigas, pero fue una gran decepción, la baterista y la bajista tenían una relación especial y éramos muy unidas. Así que me resultó difícil escribir acerca de eso, también sobre mis sentimientos encontrados en “Celebrity Skin", del cual estoy orgullosa como músico, compositora y cantante, pero también estoy triste porque sucedieron muchas cosas tristes mientras grabamos ese disco. Como les dije a todos, al escribir este libro voy a contar toda la verdad y nada más que la verdad, y todos confiaron en mí. Así que no fue difícil escribir sobre ellos porque, de hecho, ahora me llevo bien con todos. Tengo una relación más cercana con Courtney, comparada a los noventa. En el libro mencionas a muchas personas, tanto actores como músicos, tales como Ian Astubury, Jeff Buckley, Drew Barrymon. ¿Alguna historia te marcó y la recuerdas con cariño? Fue emocionante poder conocer a todos los grandes músicos y actores de los noventa, como Marilyn Manson, B-Real, Drew Barrymore, Ben Stiller, Adam Sandler y artistas más populares de los noventa. En cuanto a personas, me pareció increíble Ian Astbury, la razón por la que cuento esa historia en el libro es porque me conoció y enseguida me dijo: «puedo ver que tienes magia dentro de ti, eres una bruja», y me dedicó ‘She sells sanctuary’, la primera canción que aprendí a tocar en la guitarra. Más tarde conocí a Robert Smith, uno de mis grandes ídolos cuando era adolescente, y tuve la oportunidad de ir de gira con él. Esto fue durante mi disco en solitario en 2004, fue increíble. Diría que fue el héroe menos decepcionante que he conocido, tan amable, talentoso y generoso. Curiosamente, me gustan las personas con un toque mágico. Supongo que Ian y Robert son buenos ejemplos de hombres mágicos con un don para la música y la poesía. Tus padres fueron buenos lectores y compartían libros. Además, viviste inmersa en el mundo de la música. ¿Cuál es tu libro y tu álbum favoritos? Es curioso porque cuando era joven no leía mucho, pasaba todo el tiempo inmersa en el sonido y las imágenes, lo interesante es que, cuando empecé a escribir mis memorias, comencé a leer muchísimas para captar la esencia de cómo la gente cuenta sus historias. Hay dos libros que me encantan, uno es Just Kids de Patti Smith y el otro es de la famosa fotógrafa Sally Mann y es una autobiografía sobre ella como fotógrafa, se titula Hold Still. En cuanto a álbumes, me resulta imposible elegir uno solo, pero el que me inspiró a tocar el bajo es “Gish”. El primer álbum de Smashing Pumpkins es definitivamente la razón por la que empecé a tocar el bajo. Y diría que es uno de mis favoritos, junto a “Siamese Dream”. También me gusta “Head on the Door” de The Cure, que fue uno de los primeros álbumes que compré con mi propio dinero cuando era adolescente. Además, fueron mis primeros conciertos sin mis padres. Es muy importante para mí. Tras escribir este libro y recordar tantos momentos en tu vida. Si tuvieras la oportunidad de hablar con la joven Melissa de los noventa, ¿qué le dirías? Lo que le diría a cualquier joven es que crea en sí mismo. Que sepa lo que está haciendo, que sepa a dónde va. No escuches a los demás. Mis padres, por ejemplo, no me dijeron qué hacer, me dejaron encontrar mi propio camino, ellos realmente creían en mí. Por eso creo que me lancé a la aventura que viví, así que me diría lo mismo a mí misma: sí, confío en ti, hazlo, vive una hermosa aventura. Tu carrera como solista es muy especial y diferente a Smashing Pumpkins y Hole, aunque en el libro no se menciona como tal. ¿Cómo valoras tu carrera? Sí, fue muy importante para mí hacer mis discos en solitario porque siempre viví a la sombra de Courtney, Billy y los Smashing Pumpkins. Nunca supe si realmente tendría el tiempo o el valor para hacer mis discos. Estoy muy orgullosa de haberlo hecho. Fue algo muy, muy personal y creativo, estoy orgullosa de esas dos producciones. Espero que mis memorias den a conocer mis discos en solitario a más gente, ya que cuando los publiqué, en 2004 y 2010, el rock ya no era lo que era; todo era pop, era muy diferente, casi como si estuviera fuera de mi tiempo. Ahora siento que las mujeres hacen rock, después de los noventa no había mucho y me sentía un poco sola. En el último concierto que di para mi último disco en solitario, estaba embarazada de seis meses y toqué en un festival de heavy metal en Toronto, el cartel incluía a Mastodon, Rob Zombie, Judas Priest y yo era la única chica. En septiembre saldrá tu libro de fotografías My '90s Rock Photographs, con más de 100 fotos. Cuéntame de esa novedad. Es la historia de mi vida en fotos; mi vida en bandas de rock, pero a través de las fotos. Lo mismo ocurre con las memorias. Es como otro proyecto, un proyecto hermano de las memorias. Fue difícil editarlas. Tenía 15.000 fotos que tuve que reducir a 220. Sé que es increíble, tenía cajas guardadas en el ático hasta hace dos años. Puedo decirlo con toda honestidad: mis memorias y mi libro de fotos son de la década de 1991 a 2001, considero que esos años me definieron a mí y a mi generación. Cada día, cada semana en los años noventa tomé una foto. Tags #Melissa Auf der Maur #2026 Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Discos Hesse Kassel Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Entrevistas Melissa Auf der Maur: Una carta de amor a los noventa, la fotografía y la música Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Noticias Dead Kings inician nueva etapa en español con 'Por Ti' Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Clásicos Deep Purple Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Noticias Revista #Rockaxis277: Javiera Electra, Cámara Chilena de la Destrucción y más Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Noticias 2 Big to Rig: Ghost lanzará un nuevo film en vivo Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Noticias David Bowie: Se viene compilatorio con grabaciones previas a su primer disco Viernes, 17 de Julio de 2026 Rock Noticias Echo & The Bunnymen anuncia su primer disco en 12 años Viernes, 17 de Julio de 2026