Santiago Gets Louder: Tímpanos rotos, energía a tope Lunes, 28 de Septiembre de 2015 Sábado 27 de septiembre, 2015 Hangares Suricato, ex Aeropuerto Los Cerrillos Cualquier amante del rock en su faceta más dura tenía como obligación ir a Santiago Gets Louder. El cruce de distintos estilos dentro del cartel, desde el sonido del thrash metal de los nacionales Nuclear a la brutalidad de Lamb of God, hasta la influyente línea alternativa erigida por Faith No More y reverenciada por Deftones y System of a Down, llegó a un punto de encuentro: un Santiago que estuvo ruidosísimo. No por el solo afán de subir el volumen, sino como una declaración de principios, en un momento en que se ha cuestionado la popularidad del rock pero que demuestra todo su sentido de comunidad, permanencia y relevancia en eventos como éste. La única duda que parecía emerger era la elección de este recinto como un lugar apropiado para festivales. Y aunque la entrada se hizo engorrosa, con varios controles y una fila que comenzaba en la avenida Pedro Aguirre Cerda hasta llegar a los hangares, el sitio en sí fue adecuado, con los dos escenarios principales ubicados uno junto al otro, un tercero localizado en un hangar y otro, el más pequeño, al costado de un área de descanso. Todo eso, junto a un área VIP, un patio de comidas, y áreas de venta de merchandising, agua, bebidas y sándwiches. La jornada comenzó puntualmente a las 12:30 con Nuclear. La banda enfrentada por Matías Leonicio fue una verdadera metralleta en la presentación que abrió el festival Santiago Gets Louder en el Escudo stage. Recién llegados de una gira europea donde pasaron por países como Rusia y República Checa, en los 45 minutos que se extendió su show evidenciaron una convicción y un fiato que nada tienen que envidiar a nombres de clase mundial. No es para menos, Nuclear ya ha alcanzado un nivel altísimo de performance y también de composición, y el solo hecho de abrir el festival con un público totalmente comprometido dejó clara la alta expectativa de sus fans. El conjunto repasó en su set canciones clásicas de “10 Broken Codes” como también de su más reciente álbum, el potentísimo “Formula for Anarchy”, y covers como ‘Chaos Is My Life’ de The Exploited y ‘Tough Guy’ de Beastie Boys. Tema por tema, fue golpe tras golpe, con ácidos saludos a políticos incluidos. Los mosh pit abundaron y alcanzaron su punto máximo para el tema que cerró el espectáculo, ‘Apatrida’. Demoledor inicio de Santiago Gets Louder. Coronando un espectacular año que los reconoció como unos de los mejores en su estilo, Recrucide salieron a un frío SGL Stage, el que estaba prácticamente vacío a eso de las 12:30 horas. Sin embargo, apenas el cuarteto ejecutó los primeros riffs, la gente poco a poco se empezó a agolpar para disfrutar de una de las revelaciones del death metal engendrado en esta parte del mundo. “Si ustedes no van a los recitales, esta hueá muere”, sentenció Rodrigo Zepeda, vocalista y bajista que incluso regaló vinilos de su última producción, “Svpremacy”. La ofrenda fue agradecida por miles de fanáticos, que al ir avanzando el show llenaban el recinto y agradecían con un aplauso ensordecedor. Pese a los malos augurios, el sonido estuvo a la altura, más aún tratándose de un hangar añoso, donde las latas podrían haber causado mucho más rebote de lo normal. No obstante, con un profesionalismo a toda prueba y canciones entre las que destacaron ‘Black Lamb’, ‘Dream Murder’, ‘Ash’, ‘Carnage’ y ‘God Didn’t…’, los chilenos pusieron un rotundo batatazo a un día que definitivamente vendría cargado al metal. Luego de que Nuclear derrochara su potencia apabullante en el Escudo Stage 1, su escenario colindante recibió a Cómo Asesinar a Felipes. Y aunque es cierto que verlos en estas lides no es algo nuevo, su actuación sigue resultando altamente sorprendente. En un encuentro dominado por los riffs, el volumen y la contundencia, Koala Contreras y los suyos ofrecieron el set más atípico de toda la jornada. Con prioridad en las texturas, otorgando importancia a los silencios y la música, se logró acaparar la atención de los presentes. Es cierto, ya tienen poco que probarle a los demás, pero su naturaleza desafiante continúa inalterable. “III” y “Operación CAF” son una de las pruebas de que estamos ante un conjunto irrepetible: Faith No More ya lo notó y por eso se los llevó de gira por Argentina y Sao Paulo. Apuntando alto, como ya es costumbre. A las 13:30, el panorama era el siguiente: Cómo Asesinar a Felipes se lucía en Escudo Stage 2 mientras muchos fanáticos se agolpaban para presenciar a De La Tierra. Pese a todo, los integrantes de La Mala Senda se las arreglaron para despertar el interés del público y entregar una correcto recital en alrededor de una hora. La ubicación del Futuro Stage se prestó para que la gente que ingresaba se quedara en él, por lo que fue la oportunidad para iniciar a más de alguno. De la mano del excelente “Magia por dolor”, y despachando bombas como ‘Vívelo’ y ‘Desaparecer’, entre otros, el cuarteto se mostró contundente y sin rodeos. Rock directo a la cara. De La Tierra viene precedida de la fama de sus integrantes más que la de su música en sí: Andrés Giménez (A.N.I.M.A.L.), Alex González (Maná), Sr. Flavio (Fabulosos Cadillacs) y Andreas Kisser (Sepultura) conforman el súper grupo de “metal latino”, y ellos fueron los encargados de suceder a CAF en el Escudo stage a las dos de la tarde. Giménez no se cansó de repetir las mismas consignas de hace 20 años, haciendo llamados a la unidad latinoamericana y lanzando gritos en contra de los conquistadores, así como también se dio el tiempo de culpar a su discográfica por no promocionar el disco que lanzaron con el conjunto y de decir que no tuvieron otra más que probar sonido mientras tocaban porque no les dieron la oportunidad de hacerlo. Rabietas aparte, el grupo –que sí tuvo problemas de sonido, particularmente al inicio de su set- disparó una sólida seguidilla de canciones escogidas de su álbum homónimo, como ‘Maldita historia’ y ‘San Asesino’, más las versiones de ‘Policia’ (original de Titas), cantada por Andreas Kisser, y ‘Señor Matanza’ de Mano Negra, dejando que su potencia sobre el escenario hablara por ellos y convenciendo al público con ese argumento, que volvió a armar mosh pits tal como los vistos antes en Nuclear. Buscando la perfección. Una frase que fácilmente podría resumir la búsqueda constante de All Tomorrows, el cuarteto liderado por Pepe Lastarria, el que justo a las 14:30 subió al SGL Stage para ensordecer a los asistentes con un death metal técnico y brutal que más tarde sólo podría ser hermanado por los franceses Gojira. La gran calidad de los chilenos fue reconocida con creces por los asistentes, quienes antes de que la banda subiera al escenario, ya repletaban el hangar haciéndolo ver diminuto para la cantidad de gente que quería verlos: merecían un escenario más grande. El sonido no fue el mejor, y All Tomorrows lo hizo notar increpando al técnico desde escena. Las largas pausas entre tema y tema también buscaban espacio para arreglar el detalle, porque en realidad eso fue, un detalle que sólo músicos perfeccionistas podrían buscar solucionar. Pese a eso, el público salió satisfecho y agradecido de haber presenciado uno de los puntos altos del festival, uno donde quedó de manifiesto el enorme profesionalismo, técnica y pasión por un género que fue el rey de la jornada. Weichafe, por su parte, presentó un set a la altura de la situación, con mucho peso, mucho ruido en la guitarra y una energía imbatible. Los fans, instalados en las primeras filas, desplegaron la enorme bandera roja que lleva el nombre de la banda apenas Marcelo Da Venezia comenzaba a rugir con ‘Festín de muecas’ y ‘Un mundo hostil’, extraído de su nuevo EP “La luz del guerrero”. Siguieron con ‘Tierra oscura del sol’ y un Angelo Pierattini que casi con furia sacaba distorsión a las cuerdas, con una performance que resultó cautivante e invitadora. El conjunto siguió con algunas de las favoritas de los fanáticos como ‘Pan de la tarde’, y, más tarde, ‘Ripio y soledad’ y ‘El rock del Poncho’, pasando también por los tracks de “La luz…”. El trío no claudicó ni tuvo asomo de duda y mostró su enorme poder de convicción frente a un público que aumentaba su presencia en el SGL. Tremendos. Temple Agents, en el Futuro stage, reunió alrededor de unas 400 personas, convocando además al público que venía llegando a las tres y media de la tarde. Con un sonido pulcro, el conjunto santiaguino rocanroleó como si no hubiera fin, pasando por los temas de su álbum “Find the Place”. El frontman Ale Solar fue clave en ese sentido, denotando no únicamente su fuerza vocal sino también su convincente puesta en escena, clave para llamar la atención de la asistencia flotante. Su paso por SGL, aunque pudo haber pasado inadvertido para la gran mayoría, fue una agradable sorpresa. La fiesta del metal y el rock continuaba en el escenario Escudo con el debut de Gojira en Chile, en una presentación arrolladora. En poco más de una hora, la banda de los hermanos Duplantier hizo gala de la fama que se han hecho como renovadores del metal, con una propuesta que dejó al público con la boca abierta y que suman los complejos patterns en la batería y sección rítmica, más el punzante sonido de las guitarras. Hasta invitaron a su gran amigo Randy Blythe de Lamb of God a subirse al escenario en ‘The Heaviest Matter of the Universe’. Sencillamente increíbles. Es increíble lo que ha estado viviendo Rama en este último par de años. Luego de firmar su regreso con el soberbio “Imposible”, la banda se ha embarcado en una interminable tanda de presentaciones cuyo capítulo en el Santiago Gets Louder fue para enmarcar. El hangar devenido en escenario fue el epicentro de un emotivo set y la celebración de la comunión entre el cuarteto y su público, sus “Rama hermanos”. ‘La señal’, ‘Rompeolas’, ‘Comunicar’, ‘Untitled 01’ y ‘Esqueletos’ formaron parte del concierto, demostraciones de una tarde que fue un premio más para el cuarteto, que se acerca a los veinte años de carrera, disfrutando de su mejor momento. Cada concierto de Lamb of God en Chile se ha caracterizado por un sonido y una actitud aplastantes y por un público totalmente comprometido con la propuesta. La tónica se repitió en Santiago Gets Louder, ahora con canciones nuevas bajo el brazo del muy bien recibido “VII: Sturm and Drang” y la vuelta de mano a Joe Duplantier. Es innegable que los de Richmond, Virginia, son uno de los conjuntos esenciales del metal desde hace más de una década, y su presentación en vivo, donde entregan absolutamente todo, los avala. Inolvidable poderío. Experiencia, poder e ironía han sido algunas de las credenciales que Dorso ha enarbolado por tres décadas. Esto y mucho más fue lo que se pudo observar en el Futuro Stage. Los comandados por “Pera” Cuadra desplegaron en su actuación los diversos estilos que han alcanzado: transitando la calle del metal, pueden ser progresivos, jazzísticos y folklóricos. ‘El vampiro del cogollo’, ‘Disco blood’ y ‘Marte horror planet’ fueron parte de lo que sonó en un recital que perfectamente pudo estar entre lo mejor de la jornada pero que unos pocos fanáticos lograron constatar. ¿El motivo? A la misma hora y unos metros más allá, Lamb of God despedazaba todo a su paso. Las últimas veces que Deftones ha venido a Chile han sido en un festival. La última ocasión, para el Maquinaria 2012, la nube de tierra, sin quererlo, fue el marco de una performance intensa, tal como los californianos suelen hacerlo. En esta oportunidad, sin querer mostrar canciones nuevas, se tomaron el Escudo stage a la hora del atardecer, marcando otra postal digna de dejar en la memoria justo cuando la banda interpretaba ‘Change’. El quinteto superó los evidentes problemas de sonido con una alta emocionalidad, que reflejó aquel fan en lágrimas que declaró su amor por Chino Moreno. Chile ama a Deftones y no importa el escollo que haya, cada uno de sus conciertos ha marcado a fuego a sus seguidores. Otro afectado por el horario de presentaciones fue Alain Johannes. Aunque fue el encargado de cerrar el SGL Stage -de los que mejor sonó durante el día-, la oportunidad de ver al compositor en su país natal fue aprovechada por un puñado de fanáticos, mientras la mayoría se concentraba en la presentación de Deftones, en el Escudo Stage 1. Humilde y trabajador, Johannes entregó una mezcla de sonidos que deambularon entre lo eléctrico, acústico y oscuro. Secundado por su banda de amigos chilenos -los hermanos Felo y Cote Foncea, Diego Ili y Roberto Trujillo- y empuñando su Fender o su cigar box guitar, tracks como ‘Making a Cross’ (Desert Sessions), ‘Seasick of You’ (perteneciente a Eleven y que no tocaba hace años) y ‘Kaleidoscope’ sonaron con una calidad inapelable, impregnando todo el ambiente de virtuosismo pero también de corazón, algo que Johannes maneja a la perfección. Faith No More dio el cierre a su gira de promoción de “Sol Invictus” en Santiago. El vínculo entre la banda y Chile es obvio y único, y así lo demostraron en este show. Superando notablemente las fallas de sonido que tuvo Deftones, Faith No More ofreció otro show de antología con un repaso tanto por clásicos como por su nuevo material, que cobra totalmente sentido dentro de la esquizofrenia estilística de la banda: de la suavidad de ‘Evidence’ o ‘Easy’ al “disco” de ‘Midlife Crisis’ y la dureza de ‘Superhero’, todo vale para el quinteto. Los guiños a la cultura popular abundaron, como siempre, tal como la complicidad con su público. Faith No More reclamó paternidad: no solo influyeron a gran parte del cartel del Santiago Gets Louder, sino que siguen manteniéndose actuales y refrescantes con su imperecedera irreverencia. La conclusión del evento llegó a manos de System of a Down, otra banda queridísima por el público local. Pese a que aún se encuentran en gira de reunión, sin material nuevo que mostrar, la solidez de su repertorio marcó un show extraordinario y en plena comunión con los fans. Casi doce horas de rock coronaron esta edición del Santiago Gets Louder y las cuentas solo pueden ser felices, aunque su punto negro podría ser la excesiva demora del patio de comida, con largas filas. Cerca de cuarenta mil personas llegaron a disfrutar de esta mixtura entre nombres importantes de la escena internacional y nacional. Los Hangares Suricato también pasaron la prueba en su debut, a pesar de que la entrada y salida del lugar no se caracterizó por lo expedita, contó con un sonido óptimo gran parte de la jornada, en que Santiago se transformó en la capital del rock. Un evento del que se hablará en los próximos años y del que los fanáticos pedirán continuidad, sin duda alguna. Rodrigo Bravo María de los Ángeles Cerda Jean Parraguez Tags #Santiago Gets Louder # SantiagoGetsLouder # SGL # SGL # All Tomorrows # Rama # Faith No More # FaithNoMore # Deftones # Deftones # Gojira # Gojira # Lamb of God # LambOfGod # Nuclear # Alain Johannes # Dorso # Temple Agents # Weichafe # Weichafe # De La Tierra # Cómo Asesinar a Felipes # Recrucide Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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