Graveyard + Danko Jones: Rock de alto octanaje Sala Metrónomo rendida ante el poder del riff Miércoles, 12 de Marzo de 2025 Martes 11 de marzo, 2025 Sala Metrónomo, Santiago El anuncio del debut de Danko Jones en Chile fue una gran noticia para los amantes del rock puro y duro en nuestro país. A Través de discos como “Born a Lion” (2002) o “Wild Cat” (2016), los canadienses se han hecho una gran fama por una fórmula que devuelve a la música de guitarras a su forma más directa, lo que encuentra continuidad en su último “Electric Sounds” (2023), la excusa perfecta para tenerlos por estos lares. Con la confirmación de los suecos Graveyard completando el cartel, quienes ya tuvieron un magnífico estreno local en 2019 y también vienen con el nuevo “6” (2024) bajo el brazo, se perfilaba una comunión rockera de alto octanaje en la Sala Metrónomo. Si pensamos en un ejemplo chileno que podía seguirle la pista tanto a los norteamericanos como a los europeos, ese era Devil Presley. Como máximos exponentes del hard rock nacional, los comandados por Rodro Presley no necesitan mayor introducción, se sabe que trallazos de la talla de ‘Belcebú’, ‘Confiar en nadie’, ‘Gran juicio de fuego’ o ‘Perro rabioso’ van directo a la vena, aceleran las pulsaciones de los presentes y te dejan los pelos de punta. Cada presentación de Devil Presley es como meter las manos en el enchufe y esta no fue la excepción. Podrá haber sido un setlist acotado, pero fue otra oportunidad perfecta para obtener la panorámica de un conjunto siempre al límite que no le rinde cuentas a nadie más que al rock de pura sangre. Eso era justo lo que necesitábamos para comenzar la jornada en total devoción. A pesar de que en el cartel ocupaban el lugar principal, Danko Jones fue el segundo combo en salir a la cancha. Al poco andar confirmamos la alta expectativa, porque el avance del trío es sin mirar atrás. Cada riff, cada acorde abierto y cada solo punzante va subiendo la temperatura desde ‘Guess Who’s Back’, ‘Lipstick City’, ‘First Date’, ‘I Gotta Rock’ o ‘Good Time’ hasta llegar a ‘Flaunt It’ y ‘Full of Regret’, uno de los puntos más altos de la velada por la conexión que alcanzaron con los asistentes, quienes participaron activamente en las palmas de la sección media. Eso sí, la mejor versión del trío completado por John Calabrese en el bajo y Rich Knox en la batería es cuando llaman al hard rock más acelerado de ‘Had Enough’, ese que tiene la dosis justa de nervio punk y un coro pegajoso que se escucha fuerte en el recinto de Bellavista. “A todos esos periodistas que andan haciendo el review del show, les voy a hacer su trabajo fácil: 5/5, el show del año”, dijo Danko antes de lanzarse con ‘Lovercall’, ‘Invisible’ y ‘My Little RnR’, y claro que la hizo fácil, con tamaño desplante no hay cómo quedar disconforme. Fue un debut tal cuál soñábamos, y esperamos que este solo sea el principio de una relación de amor eterno con Danko y su gente para que vuelvan como protagonistas en el futuro cercano. Si ya lo de Danko Jones había dejado los ánimos en alto, lo de Graveyard vino a rematar una noche de alto impacto. El cuarteto arremetió de golpe con ‘Twice’, ‘Please Don’t’ y ‘Cold Love’, desatando el fervor inmediato en la sala Metrónomo gracias a la audacia del frontman Joakim Nilsson y su equipo. La caótica ‘From a Hole In The Wall’, a cargo del bajista Truls Mörck, contrasta con el rock clásico añejado de ‘Breathe in, Breathe out’, que, literalmente, nos rajó el alma. Así nos fueron llevando por una montaña rusa que subía en ‘An Industry of Murder’, ‘Hisingen Blues’, con duelo de guitarras incluido, o ‘Goliath’ y bajaba en otras como ‘Slow Motion Countdown’, demostraciones certeras de que el show de los suecos oscila entre la tempestad eléctrica y una desolación conmovedora. Eso sí, la que se lleva el trono en ese cajón es la portentosa ‘Uncomfortably Numb’, un blues cantado con la herida abierta que revienta el corazón de los presentes en mil pedazos, cada uno sumido en la desesperanza de guitarras dolientes y bajos profundos, trabajo llevado a la perfección por Jonatan Larocca-Ramm en la guitarra líder y el ya nombrado Truls Mörck. Definitivamente, es uno de los momentos más destacados del directo porque lo tiene todo: un inicio introspectivo y un estallido demoledor al final, con uno de los mejores solos que Ramm se sacó de la manga, con el pie bien posado en el wah wah. Con la dedicatoria para la banda Witchcraft de parte de Mörck, a partir de la polera de un asistente, ‘Rampant Fields’ nos volvió a posicionar en el lado oscuro de la fuerza, otro blues denso de cuerdas sangrantes que despegó al firmamento en ‘Birds of Paradise’, con Mörck nuevamente controlando el micrófono principal. Con su largo jam envuelto en puro psych rock, ‘Walk On’ y la maratónica ‘Ain't Fit to Live Here’ lograron sacarnos del pantano en el que nos habíamos metido en ‘Hard Times Lovin’, con un final de infarto en el que Joakim Nilsson dio la vida para encarar el cierre de la noche con una colosal manifestación de garra y autoridad, secundado siempre por los tambores marchantes del baterista Oskar Bergenheim, quien movía su rizada melena al son de cada golpe. El broche de oro, era que no, lo puso la monumental ‘The Siren’, que no dejó a nadie indiferente. El respetable se entregó de lleno a una interpretación eximia de Nilsson, Ramm, Mörck y Bergenheim, con la música del alma dominando la escena y la sobresaliente voz de Nilsson haciendo temblar las paredes, raspando sus cuerdas vocales a más no poder. Con el precedente de una actuación deslumbrante en RBX presentando en ese entonces el gran “Peace” (2018), Graveyard volvió a jugar a sus anchas en un escenario nacional, contando una vez más con el beneplácito de un público que ya tiene cautivo y que los hace sentir en casa. Hay veces en que el alma solo necesita una dosis de rock a la vena y podemos decir de manera fehaciente que esta velada lo fue. La adrenalina, el vértigo y la energía de 3 actos vigentes en sus entornos propiciaron una experiencia notable, alimentada por la contundencia de Devil Presley, el debut triunfal de Danko Jones y la confirmación de Graveyard como un acto obligatorio cada vez que aparezcan en la agenda. Noches como la de hoy te hacen viajar a toda velocidad por una carretera interminable en la que el único combustible posible es, como decíamos al principio, el rock de alto octanaje. Pablo Cerda Fotos: Francisco Aguilar A. Tags #Devil Presley #Danko Jones #Graveyard Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Aisles entrega un nuevo adelanto de su próximo disco Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias El Cruce prepara tres conciertos para el mes de mayo Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Articulos Por qué no se puede usar DDR4 en una ranura DDR5 Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias Concurso cerrado: The Lumineers retorna a Chile Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias Alex Anwandter celebrará sus 20 años de carrera en vivo Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Entrevistas Desierto Drive: ''Perseguimos canciones que valgan la pena'' Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Articulos REC: La música es nuestra Miércoles, 29 de Abril de 2026