Evaristo Páramos: Esta vez sí fue una fiesta Impecable regreso del histórico ícono del punk Domingo, 20 de Abril de 2025 Sábado 19 de abril, 2025 Teatro Caupolicán, Santiago Galería de imágenes AQUÍ Han pasado más de dos décadas desde que La Polla Records tocó por última vez en Chile un show completo. Fue el 22 de abril del año 2000, tras haber debutado tres años antes junto a Los Miserables en un, ese entonces,Teatro Monumental repleto. Desde entonces, el reencuentro con Evaristo y su historia parecía siempre a la vuelta de la esquina, pero nunca se concretaba del todo. El 16 de febrero de 2020, una tarde calurosa en el Estadio Bicentenario de La Florida prometía un regreso épico con más de 40 canciones en el setlist, pero la situación se desbordó a poco de comenzar y el show fue suspendido. Por eso, lo que ocurrió este 19 de abril en el Caupolicán fue, finalmente, un encuentro largamente esperado entre un referente del punk ibérico y una audiencia que nunca soltó esas canciones. Sin incidentes relevantes, con un comportamiento ejemplar dentro del recinto y una entrega total desde el escenario, esta vez sí se vivió como lo que debía ser desde el inicio: una verdadera fiesta. Y no cualquier fiesta. Evaristo, que ha convertido la disidencia en una ética de vida, no vino a Chile a repetir fórmulas ni a explotar la nostalgia. Con 64 años, sigue afilado, incómodo, lúcido y ferozmente actual. Durante casi dos horas, ofreció un setlist de 47 canciones que atravesó todas sus etapas: La Polla Records, Gatillazo, The Kagas, The Meas y su más reciente proyecto, Tropa do Carallo, fueron parte del repertorio. No hubo pausas innecesarias, ni discursos largos. Solo canciones. Y eso fue más que suficiente. El arranque con 'Nuestra Alegre Juventud' marcó la tónica de la noche: velocidad, sarcasmo, conciencia social y melodía. Le siguieron bombazos como 'Otra Canción para la Policía', 'Delincuencia', hasta llegar al clásico 'Come Mierda', que reflejan la continuidad de su mensaje: la crítica al poder, a la normalidad impuesta y al sistema que deshumaniza. Es punk directo, sin maquillaje ni aspiraciones de grandeza. Las canciones de La Polla Records fueron, sin duda, las más coreadas de la noche. Cantadas con rabia, memoria y alegría por un público que creció con ellas como banda sonora de su inconformidad, cada estrofa pareció tan vigente como hace décadas. 'Nuestra Alegre Juventud', 'Delincuencia', 'Así es la Vida', 'Salve', 'La Solución Final', 'No Somos Nada', 'Toda la Vida Igual', 'Carne pa’ la Picadora' y 'Ellos Dicen Mierda' retumbaron con fuerza en un Caupolicán que respondió a cada verso como si fuera propio. Clásicos ineludibles, pero interpretados sin el gesto nostálgico ni la solemnidad que suele envolver a los actos longevos. Evaristo no hace homenajes: sigue diciendo lo que siempre ha dicho, porque el mundo no ha cambiado tanto como quisiéramos. El setlist fue amplio y variado, con espacio tanto para los clásicos como para sorpresas menos previsibles. Canciones como 'Obedecer', 'En el Submundo', 'Un Cigarrito para Humphrey Bogart' y 'Todo Arreglao' reflejaron su faceta más reciente, donde el humor ácido y lo grotesco se entrelazan con la crítica social. Desde los proyectos satíricos The Kagas y The Meas, nacidos en los márgenes del punk de principios de los 2000, también se sumaron rarezas que el público más devoto celebró con entusiasmo. Pero más allá del detalle del repertorio, lo esencial fue el tono del concierto: Evaristo lo dio todo para que esta vez sí fuera una fiesta. Y lo consiguió. Con una banda precisa, sin excesos ni protagonismos innecesarios, el mensaje llegó claro y directo. El sonido acompañó con solidez, y la audiencia, aunque intensa, mantuvo la compostura.. Se vivió una catarsis colectiva sin interrupciones ni violencia: punk del que sacude, une y sobrevive. No hubo discursos grandilocuentes ni poses de leyenda. Solo un tipo con micrófono que, a sus años, sigue teniendo algo que decir, y lo hace con la misma claridad incómoda de siempre. Esa es la diferencia: Evaristo no vive del pasado ni convirtió su historia en pieza de museo. Sigue adelante, con la rabia intacta y la ironía como trinchera. El concierto fue extenso, generoso en repertorio y emociones, pero como suele ocurrir cuando la conexión es real, al final pareció poco. Quedamos con ganas de más. Por suerte, este domingo habrá revancha. Porque sí, puede que "no seamos nada", pero cuando coreamos estos clásicos del punk al unísono, somos un grito afilado, una carcajada compartida, una forma de seguir resistiendo. Cristian Jara Bizama Fotos: Hernán Urtubia Tags #Evaristo Páramos #10 Botellas #Último Rekurso #La Polla Records #Gatillazo #The Kagas #The Meas #Tropa do Carallo Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Shows Bersuit Vergarabat: Música y Arte para gente pensante Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Galerias Bersuit Vergarabat - 25 años de ''Hijos del Culo'' Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Noticias 22 de enero: Blaze Bayley regresa a Chile celebrando 30 años de ''The X Factor'' Sábado, 25 de Julio de 2026 Rock Entrevistas Cámara Chilena de la Destrucción: Construyendo caminos Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Shows Graham Bonnet Band: Con lágrimas de granito Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Galerias Graham Bonnet Band Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Noticias El adiós: Ministry anuncia su último álbum Viernes, 24 de Julio de 2026 Rock Noticias Rhye anuncia su vuelta a Chile Viernes, 24 de Julio de 2026