The Pineapple Thief: Cada rastro de nosotros Un debut que, sin duda, valió la pena esperar Domingo, 27 de Abril de 2025 Sábado 26 de abril, 2025 Teatro Caupolicán, Santiago Galería de imágenes AQUÍ Quizá por la frustración que trajeron los dos accidentados intentos de presentarse en nuestro país, hizo que estos ingleses se apoderaran del escenario durante dos horas y cuarto, en un contexto en el que el coliseo de calle San Diego les quedó pequeño. Con una mezcla atmosférica de dinamismo, sutileza rítmica y delicadeza técnica, la banda direccionó al público con naturalidad a través de su extenso repertorio, con especial atención a su último álbum. Liderados, como siempre, por Bruce Soord, presentaron un set donde reconfirmaron, con creces, que el progresivo no tiene que depender de composiciones pretenciosas o sobrecargadas. Pero antes, Nuvian, dueto nacional de math rock, cumplió su rol de telonero con gran efectividad, preparando al público con canciones como 'Orquídea', 'Río Arriba' y 'Sombras', extraídas de su álbum debut. A pesar de tocar sin batería, lograron mantener la intensidad con sus intrincadas escalas de bajo. La respuesta del público fue tan positiva que su aplauso fue probablemente el más fuerte que he escuchado para un abridor, lo que refleja la calidad de su propuesta. Con respecto a The Pineapple Thief, arrancaron puntuales (21:00 horas) y, con los primeros acordes, ya la cosa estaba a punto de explotar. La frágil belleza y los clímax poderosos se entrelazaron con facilidad, creando una velada inolvidable en la que se ofreció una mezcla bien equilibrada de material, con las últimas composiciones, fusionándose a la perfección con su trabajo anterior. 'The Frost', 'In Exile' y 'Demons' proporcionaron un poderoso comienzo, mientras que 'Put It Right' o 'White Mist' demostraron lo fogueadas que ya están sus últimas composiciones en un entorno en vivo. Sin duda, la dinámica batería de Gavin Harrison elevó la actuación a otro nivel desde temprano. Y, posiblemente, por militar en proyectos como Porcupine Tree o King Crimson, hizo que el público coreara incesantemente su nombre durante todo el show. Bastante merecido, por lo demás, pues en ningún otro lugar se escuchan mejor sus peculiares trucos y redobles que aquí. En cuanto a Bruce, su forma de cantar es tranquila y llena de matices, respaldado por las excelentes armonías vocales de Jon Sykes y Beren Matthews. Por supuesto, tampoco faltó la interacción con el público, dejando desde el principio claro su entusiasmo por presentarse finalmente en nuestro país. Sigamos. 'Our Mire' ganó mucha garra en el escenario, sonando tan propulsiva como espectacular. Guitarras brillantes abrieron una resplandeciente 'Versions of the Truth', seguida por una más frenética 'Every Trace of Us'. Este tema continuó presentando baterías y armonías vocales excelentes, pero fue el bajo de Sykes quien realmente impulsó la canción, como efectivamente lo hizo toda la jornada con aplomo. El interludio acústico, que contempló versiones de 'Threatening War', 'Barely Breathing' y 'Snowdrops', ofreció un momento de irrepetible intimidad, donde nuevamente hubo agradecimientos para el público. Aquí, más que nunca, se notó el buen trabajo en el sonido y una iluminación que tampoco se quedó atrás, llenando perfectamente el espacio. Entrando en la recta final, la banda volvió sin esfuerzo a su lado más explosivo. 'Rubicon' emergió como un torbellino, mientras que 'To Forget' y 'It Leads to This' rebosaron con contundencia y muchísimo poder. El set principal terminó con una abrasiva versión de 'Give It Back', donde Soord definitivamente sacó toda la artillería de su guitarra, ofreciendo un intercambio con Matthews bastante bueno. Además, se las arregló para encajar un par de "¡viva Chile!", entre cada rasgueo. A estas alturas, el grupo ya estaba completamente suelto: la sección de teclado estaba altísima, la batería daba a más no poder y Bruce aprovechó como nunca la posibilidad de ofrecer espectaculares riffs distorsionados. Por supuesto, el bis pintaba obligatorio, y regresaron con tres potentes canciones finales: 'Fend for Yourself', 'Alone at Sea' y la solemne 'The Final Thing on My Mind'. Con su fusión de melodías complejas y compenetración, The Pineapple Thief consiguió cautivarnos de manera inigualable. No impusieron su música, sino que nos envolvieron y nos conectaron con su propuesta dotada de una naturalidad y presencia impresionantes, pero donde también se dieron el lujo de rockear sin permiso ni credenciales. Giordano Antonelli Villavicencio Fotos: Hernán Urtubia Tags #The Pineapple Thief #Nuvia #Gavin Harrison Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Noticias Aisles entrega un nuevo adelanto de su próximo disco Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias El Cruce prepara tres conciertos para el mes de mayo Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Articulos Por qué no se puede usar DDR4 en una ranura DDR5 Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias Concurso cerrado: The Lumineers retorna a Chile Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Noticias Alex Anwandter celebrará sus 20 años de carrera en vivo Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Discos Cómo Asesinar a Felipes Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Entrevistas Desierto Drive: ''Perseguimos canciones que valgan la pena'' Jueves, 30 de Abril de 2026 Rock Articulos REC: La música es nuestra Miércoles, 29 de Abril de 2026