Dokken Under Lock and Key Miércoles, 14 de Mayo de 2025 1985. Elektra Cuando hablamos de las leyendas californianas de Dokken, es muy difícil determinar cual de las placas de su trilogía dorada es la mejor de toda su discografía, porque tanto “Tooth and Nail” (1984), “Back for the Attack” (1987), y el que nos ocupa, “Under Lock and Key” (1985), reúnen todos los méritos necesarios para ser considerados discos clásicos y auténticas obras maestras del Heavy Metal melódico. Tras la consagración y el éxito internacional de la obra de 1984, cuya portada con la garra de Godzilla tuvo un gran impacto en Japón, donde la banda se convirtió en súper estrellas del Rock, Dokken debían confirmar todos sus pergaminos sustentados en el gran talento musical y compositivo de sus integrantes, para lo cual eligieron trabajar con una dupla de maestros de la producción integrada por el británico Neil Kernon (Autograph, Queensrÿche, Queen), y el alemán Michael Wagener (Ozzy, Metallica, Accept), quienes hicieron trabajar a la banda en estudios separados debidos a los fuertes conflictos internos entre el vocalista Don Dokken y el héroe de la guitarra, el muy influyente George Lynch, siendo el bajista Jeff Pilson y el baterista ‘Wild’ Mick Brown, los mediadores para mantener el equilibrio en esa pugna por el poder creativo, más no económico, pues en la banda, salomónicamente cada uno se llevaba un 25% de las ganancias, a pesar de que el grupo llevaba el apellido del vocalista. Y el resultado de toda esa tensión fue sin duda una joya del metal melódico, un disco tan inspirado, brillante y valioso, que es de esos trabajos que uno mantiene “Bajo Llave y Candado” en su colección. El arranque es absolutamente matador, ya que tras una intro que genera suspenso y tensión con un in crescendo de notas de guitarra y batería, emergen los afilados e hirientes riffs de George Lynch, cuya guitarra en este disco suena absolutamente masiva con un tono y un sustain tremendo, haciendo de ‘Unchain The Night’ un temazo, donde por supuesto también destaca de entrada la voz alta y aguda con ese reconocible tono nasal de Don Dokken, y una solidísima y compacta sección rítmica con Pilson y Brown haciendo además unas grandes armonías vocales en los coros. Los dos solos que mete Lynch a lo largo de la canción son de un nivel estratosférico y no por nada es considerado miembro de la trilogía de oro de los guitarristas de Los Angeles junto con Eddie Van Halen y Randy Rhoads. Luego llega la elegante y bellísima ‘The Hunter’, un medio tiempo melódico de sumo buen gusto compuesta por Lynch y que originalmente había pensado como un tema instrumental, pero Don Dokken le dijo que era un track demasiado melódico para ser instrumental, asi que le escribió una letra inspirada y la canción se transformó en unos de los singles del disco, con un video de gran y hermosa factura. Tras cartón llega otro de los singles del álbum y un himno inmortal que se transformó en un clásico instantáneo de la banda, y que también tiene un gran video clip: la tremenda ‘In My Dreams’, que tiene un inicio coral precioso con todas las voces de los miembros de la banda milimétricamente empastadas, el que luego da paso a un riff enorme, masivo y absolutamente contagioso, de esos que le hacen honor al apodo de “riff californiano” por su gancho innato y notas calientes. El desplante de la banda es avasallador y cuando llega el momento del solo, madre mía, que delicia para los oídos, sin duda uno de los grandes solos de guitarra de la historia del Metal, no por nada la revista Guitar Player lo eligió como “mejor solo del año 1985” y es que lo tiene todo: el tono, el peso, la agresión, la melodía, los armónicos, los bendings, el sustain y el tapping, todo en uno para dejar al oyente absolutamente patidifuso, y debo reconocer que cuando escucho esta canción en el auto, al menos debo rebobinar 3 veces esa sección, solo para volver a escuchar ese solo, un solo compuesto y grabado hace 40 años. Tras un balada oscura y poderosa como ‘Slippin’ Away’, la cara A del disco se cerraba con la rápida, furiosa y mortífera ‘Lightning Strikes Again’, donde Dokken saca a relucir su costado más pesado y metalero. Los riffs staccato suenan aserrados y ‘Wild’ Mick Brown mete unos coros de corte grave, mientras que el impresionante George Lynch se bate a duelo a sí mismo, metiendo leads en el canal derecho y luego contestándose en el izquierdo. El final del tema llega con unas voces altas y agudas a tope de Don Dokken haciendo un juego notable con Jeff Pilson en la segunda voz, un tremendo bajista y tecladista y que además podría ser el cantante principal en cualquier otra banda. ‘It’s Not Love’ es la siguiente abriendo la cara B, otro tema ganchero de gran éxito comercial que contó con un video clip donde la banda sale tocando en vivo en el trailer descubierto de un enorme camión, recorriendo las calles de Los Ángeles con una multitud siguiéndolos detrás (idea que U2 copió descaradamente años más tarde), incluso el baterista de Quiet Riot, Frankie Banali conduce uno de los autos que van en la caravana, realizando un icónico cameo en el video. ‘Jade Heart’ es un baladón enorme, lleno de sentimiento y emoción, con unas sobresalientes líneas de bajo de Pilson y una banda que en esta época estaba tocada con una varita mágica, donde todo lo que componían resultaba grandioso, ni hablar de la interpretación vocal de Don Dokken a un nivel estelar, algo que se reitera en un delicioso caramelo melódico como ‘Don’t Lie To Me’, donde Don y Lynch se roban la película, no por nada el gran Ronnie James Dio invitó en 1985 a la banda en pleno a participar del proyecto benéfico “Hear and Aid”, y en la canción ‘Stars’ ambos tiene un destacadísimo papel entre medio de un mar de estrellas del Heavy Metal. ‘Will The Sunrise’ mantiene el altísimo nivel del disco, donde no hay desperdicio alguno, y la banda te clava otro tema elegantísimo, lleno de sentimiento y melodías estelares para luego llegar al cierre con la rápida ‘Till’ The Living End’, donde el feroz doble bombo de ‘Wild’ Mick Brown lidera la canción y que nos permite además, escuchar el último gran solo de Lynch en el disco, con unos punteos llenos de electricidad y esa técnica de los mil demonios que lo situaron como uno de los más grandes guitarristas de la historia. “Nunca hay que juzgar un libro por su portada” dice el refrán, y es que a pesar de la imagen glamorosa de la banda en la tapa del disco, esto se trata de un álbum de puro Heavy Metal melódico, uno de los más refinados, compuestos y creados por una banda, literalmente, en llamas, donde todas las peleas internas arrojaban fantásticos resultados, algo que los managers, la prensa y los fans parecían no comprender, pero aquí está el testamento indeleble de esa grandeza, eternamente guardado Bajo Llave y Candado. Cristián Pavez Tags #Dokken #Under Lock and Key #Don Dokken #George Lynch #Jeff Pilson #Mick Brown Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. Ultimos Contenidos Rock Articulos REC: La música es nuestra Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Articulos FTMining ha lanzado un servicio gratuito de minería en la nube para BTC, DOGE y LTC, con ingresos diarios de hasta 9.900 dólares Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias A Perfect Circle visitará Chile Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Star Wars Sinfónico llega a Valparaíso y Concepción Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Con Pedropiedra, Javiera Electra y más: Ciclo Armónica se tomará el GAM Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Festival de Música al Margen 2026: Convocatoria abierta Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias Concurso: The Lumineers retorna a Chile Miércoles, 29 de Abril de 2026 Rock Noticias 'Call It In': Escucha el regreso de Editors Miércoles, 29 de Abril de 2026