El Cruce y La Rata Bluesera: ''El blues en Chile ya traspasó generaciones'' Ganadores de entradas para su concierto del 31 de mayo Jueves, 29 de Mayo de 2025 En una conversación íntima y potente, los músicos repasan 25 años de historia y reflexionan sobre la vigencia del género en nuestro país. Con motivo del esperado show "Sweet Home Santiago", conversamos con dos figuras clave del blues chileno: Javier Aravena, líder de La Rata Bluesera, y Claudio "Bluesman" Valenzuela, armonicista y miembro fundador de El Cruce. En esta entrevista nos adentramos no solo en los preparativos del evento del 31 de mayo en el Teatro Cariola, sino también en las raíces, el presente y el espíritu colaborativo de una escena que sigue creciendo. - Ustedes ya han compartido escenario antes, pero este evento marca algo distinto. Es un festival compartido, con un relato más conjunto del blues chileno. ¿Cómo nace la idea de armar Sweet Home Santiago como una experiencia colaborativa? - Claudio: Se podría decir que todo partió de una conversación muy antigua con Javier, mi querido colega. Hace mucho tiempo veníamos amasando la idea de hacer un concierto juntos: El Cruce y La Rata Bluesera, o La Rata Bluesera y El Cruce, ya sea acá en el sur o en Santiago. Siempre se planeó, siempre se conversó, pero nunca se logró concretar. Ahora se dio la posibilidad de trabajar junto a Seba y Chargola, y pudimos armar un evento de un nivel más grande, en un escenario de primer nivel como es el Teatro Cariola. Además, coincidió que ambos estamos celebrando 25 años de trayectoria. Por eso sentimos que esta instancia representa por primera vez un verdadero festival de blues chileno, y ojalá se siga consolidando en el tiempo. - Claudio, 25 años de El Cruce no es poco, y lo celebran con un disco nuevo. ¿Qué representa "25" para ustedes y cómo se vive esa madurez desde el escenario? - Claudio: Lo interesante de este aniversario es que grabamos un disco completamente nuevo, con canciones inéditas. Muchos suelen hacer recopilatorios al cumplir cierta cantidad de años, pero nosotros quisimos hacer lo contrario: mostrar lo que somos hoy. Este álbum refleja la madurez del sonido, de las letras y del mensaje de las canciones. Hay temas con ese clásico rock blues carretero, ideal para las motos, pero también hay canciones profundas, con contenido social, que hablan de lo que vivimos día a día. Cumplir 25 años y seguir creando música es nuestra forma de decir "estamos más vivos que nunca" y que El Cruce sigue con fuerza para rato. - Javier, La Rata Bluesera siempre ha mantenido una identidad sureña muy firme. ¿Cómo influye ese origen valdiviano en su música y cómo convive con un escenario como el del Cariola? - Javier: No me imagino haciendo música desde otro lugar. Nunca fue mi objetivo hacerme famoso o sonar en la radio. Mi meta siempre fue hacer música en un lugar que me gustara, con las condiciones que tuviera. El Cariola es maravilloso, pero para mí todos los escenarios son igual de respetables. Cada espacio es una oportunidad de mostrar el arte, la visión, la mirada. Estamos también celebrando 25 años, y poder tocar en un espacio tan histórico como ese teatro es darnos un gusto. Ojalá lo llenemos. Queremos generar un referente, porque hace años se decía que el blues en Chile no existía y que iba a desaparecer en poco tiempo. Hoy, sin embargo, vemos que es una forma de vida que ha traspasado generaciones. Y aunque nos "odiemos" un poquito con El Cruce (risas), el blues siempre nos vuelve a juntar. Hay una amistad de años, y una relación muy buena entre quienes hacemos blues, lo cual no pasa en todos los géneros. - Claudio, has sido parte del crecimiento del blues en Chile por décadas, incluso colaborando con ambas bandas. ¿Cómo ves hoy el lugar del blues chileno dentro de la escena musical nacional? - Claudio: Tiene un lugar más que ganado, a punta de esfuerzo, porfía y de remar contra la corriente durante muchos años. En nuestros inicios, hace 25 años, mucha gente nos decía: "Esa música no es muy comercial, ¿por qué no hacen cumbia? ¿O rock cumbia? ¿O folklore con rock?". Había muchas mezclas, pero ninguna nos representaba. A nosotros nos llegaba la esencia pura de la música del alma: Robert Johnson, Little Walter, Muddy Waters. Todo eso que nace en el Delta del Mississippi y en Chicago. Hoy el blues no pertenece a un lugar geográfico, pertenece a la humanidad. Es un sentimiento musical presente en muchos estilos. Por eso me alegra ver que, después de tanto tiempo, sí hay una escena bluesera en Chile, con bandas que trabajan, que componen y graban discos originales. Por ejemplo, Blues Swinger es una banda chilena que hace blues purista y que incluso ha sido mencionada en revistas norteamericanas. Además, hoy vemos diversidad: bandas de blues rock, bandas puristas, muchas mujeres cantando y tocando armónica. El blues chileno ya es algo grande. - El blues tiene una historia profunda, pero también hay nuevas generaciones escuchándolo y tocándolo. ¿Cómo ven ustedes ese recambio o esa conexión con públicos más jóvenes? - Javier: Como dice Claudio, el blues no respeta geografía, edad ni idioma. Siempre ha estado presente en Chile. Me gusta recordar una anécdota: cuando vino Wynton Marsalis al Estadio Nacional, en 1991, unas 80.000 personas coreaban un blues mientras él tocaba con su banda. Dijo que fue lo más impresionante que vio en su vida. El blues siempre ha estado ahí, quizás más escondido, pero con ese espíritu de libertad. No hay una sola forma de hacer blues. Se ha cruzado con culturas chinas, celtas, africanas, indígenas... Culturalmente dominó el inglés, pero el blues se puede cantar en cualquier idioma. Es un sentimiento que permanece. Ver hoy a jóvenes, muchas chicas, tocando blues y dejándonos a nosotros "de salida" es algo esperanzador. Un pueblo que tiene blues es un pueblo con alma. El blues nació en medio del dolor, del abuso, de la injusticia... pero en lugar de odio, nos entregó esta música llena de amor. Y eso se refleja también en Chile. Mientras exista blues, hay esperanza. - Entre giras, bares, festivales y encuentros, deben tener cientos de historias. ¿Cuál recuerdan con más cariño, emoción o locura en esta escena del blues? - Claudio: Voy a hablar en nombre de El Cruce. Algo que siempre comentamos con la banda es lo gratificante que fue llevar el blues desde los bares a escenarios más grandes, incluso estadios. Tuvimos la oportunidad de abrirle varias veces a La Renga cuando vinieron a Chile, y mostrarle nuestro blues a un público completamente distinto. La recepción fue maravillosa. Recuerdo en particular una vez en el Velódromo del Estadio Nacional, con más de 10.000 personas coreando nuestras canciones. Fue muy emocionante sentir por primera vez esa conexión masiva. También nos tocó cerrar el Festival de Jazz de Providencia en sus inicios, cuando aún era gratuito. Fue la primera vez que tocamos para más de 20.000 personas. Y pensar que veníamos de tocar en un pequeño bar llamado La Bluesera… eso marcó un antes y un después. - Javier: ¡Pucha, son varias historias! Pero una que me marcó fue en 2015, cuando fuimos por nuestra cuenta a tocar a México. Nos financiamos todo. Antes de eso, habíamos tocado en una cárcel en Puerto Montt, y nos pareció buena idea repetir la experiencia en México… sin saber que íbamos a parar a una de las cárceles más peligrosas del país. Ahí estaban los reclusos más duros, los que si cometían un error, los mandaban a celdas de aislamiento. Tocamos en el patio, con 60 o 70 internos, todos bajo estrictas condiciones. Fue una experiencia intensa pero hermosa. No nos dejaron grabar nada, pero al final del concierto nos regalaron un diploma. Nos despidieron con un almuerzo, emocionados. Fue como ganarse un Grammy. Nos contaron que Alejandro Jodorowsky había creado una obra de teatro especialmente para ellos, y algunos internos formaban parte de una compañía teatral que viajaba. Nos dijeron que volviéramos cuando quisiéramos. Esa experiencia fue vital para el crecimiento de la banda. Después de eso, sentimos que estábamos preparados para todo. Es un lugar que probablemente nadie elegiría para tocar, pero nos enseñó mucho sobre la conexión humana que puede lograr la música. - Ya sabemos qué representa para ustedes el blues hecho en Chile. Pero si tuvieran que definirlo con una imagen o frase… ¿cuál sería? - Claudio: Sweet Home Santiago. (Risas) ¡Tal cual! Y ojo, que mucha gente no entiende de dónde viene ese nombre. Algunos reclaman y dicen "¿Santiago no es Chile?", como si fuera algo localista. Pero en realidad es un guiño. Sweet Home Santiago nace como un homenaje a la canción clásica Sweet Home Chicago, de Robert Johnson, una figura clave del blues, considerado incluso el primer miembro del Club de los 27. Hay tantas historias en torno a él, incluso la del famoso pacto con el diablo. De hecho, El Cruce se llama así por ese cruce de caminos. Entonces, Sweet Home Santiago no es una frase localista, sino una forma de honrar esa tradición y traerla a nuestro contexto. - Retomando el show del 31 de mayo, ¿qué va a tener de especial? ¿Vamos a ver cruces entre ustedes en vivo, sets compartidos, momentos únicos? - Javier: Después del escenario, seguro que sí (risas). La verdad es que no lo hemos conversado mucho, pero algo va a ocurrir. Seguramente tocaremos algún tema juntos. El negro —Claudio— tiene por ahí una canción que podría funcionar. Algo vamos a inventar. - Claudio: Sí, y además de La Rata Bluesera y El Cruce, juntos, separados, revueltos o como se dé, también tendremos grandes invitados de la escena del blues chileno. Habrá formatos dúo encargados de calentar los motores antes del show principal: el gran Gonzalo Araya con Tomás Gumucio, quienes vienen presentando un disco homenaje a Robert Johnson. También estarán Iván Torres, de Zapatilla Social Blues, junto a Tito Pezoa. Son grandes representantes del blues nacional. Entonces el festival va tomando más vuelo, se van sumando colegas, y se está armando una verdadera fiesta en torno a esta música que tanto amamos. Aprovechen de comprar sus entradas porque se están agotando. Hay varias preventas disponibles, así que mejor asegurarlas antes de que quede solo la más cara. Las entradas están a la venta por Ticketplus. - Para cerrar, ¿qué se viene después de este show para ustedes? ¿Habrá nuevos discos, giras, colaboraciones? - Javier: En el caso de La Rata Bluesera, estamos empujando nuestro octavo disco. No hemos ganado ningún fondo concursable, lo cual ya es parte del juego en un sistema donde todo se concentra en unos pocos. Así que lo haremos a pulso. Daremos un concierto en el Teatro Cervantes para financiar la mezcla y el máster del álbum. El disco viene con 10 canciones, producido por Federico Zeppelin Ademann, y nuevamente traicionándonos a nosotros mismos, como nos gusta. También hay posibilidades de salir del país: Colombia, España, República Checa, Inglaterra, Francia. Lo más probable es que Colombia y España se concreten en 2026. El disco está pensado para esos mercados. En Colombia nos conocen bastante; cuando fuimos al festival de blues el año pasado, nos sorprendió la recepción. En España también: en Valencia hay un señor que canta 'Santa Lucía' hace dos años y la gente cree que somos españoles. ¡Pero no importa, igual lo somos! (risas) - Claudio: Nosotros seguimos trabajando con fuerza en la promoción de nuestro último disco, 25. Este fin de semana vamos a estar en La Serena. Además, estamos trabajando en el segundo videoclip del disco. Ya lanzamos uno, de la canción “Voy por la carretera”, que hicimos junto a Don Carter, el video está muy entretenido, ideal para quienes aman la carretera, las tuercas, los autos y las motos. Don Carter no nos cobró nada por hacerlo, lo hizo de onda. Un tremendo profesional y gran persona. Ahora estamos preparando el clip de “Soy Feliz”, que quizás lancemos el 31 de mayo. Sería lindo. En lo personal, sigo dando clases de armónica aquí en Chile. Y a fin de año viajo a Alemania al Mundial de Armónicas Hohner, en Trossingen, donde nació esta marca. Vamos a representar a Chile con un tremendo equipo: Gonzalo Araya, Daniel Sepúlveda, Daniel Bamondes y yo. Es primera vez que lo cuento en una entrevista, así que es primicia. - Javier: ¡Y ojo que también estamos iniciando una escuela de creación y producción musical en Valdivia! Parte esta misma semana. La idea es fomentar la publicación, distribución y creación de música desde un enfoque distinto, más libre. Somos cuatro profesores, la mayoría parte de La Rata, y vamos a darle otra vuelta a lo académico. Quemar los conservatorios, como decimos en broma, y que la música se expanda desde todos lados. Matías Arteaga CONCURSO: ¿Quieres asistir al concierto de El Cruce y La Rata Bluesera en el evento Sweet Home Santiago, que se realizará en el Teatro Cariola el próximo sábado 31 de mayo?: - Sigue a Rockaxis en Instagram. - Escribe a concurso@rockaxis.net con tus datos (nombre y rut) y ya estarás participando. Ganadores Felipe Ignacio Barra Moll Ana María Guzmán Kevin Antonio Orellana Saavedra Dayana Gastellu Tags #El Cruce #La Rata Bluesera #Sweet Home Santiago Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus. 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