En el jazz y tan o más relevante que los mismos germanos e, incluso, con una carrera que se adentra más en el pasado, fue el deceso de la leyenda del jazz espiritual estadounidense
Pharoah Sanders, quien compartió y está a la altura de íconos gigantescos como John Coltrane, Ornette Coleman y Albert Ayler. Con una obra colosal a sus espaldas, Sanders se fue de la realidad sensible el 24 de septiembre a los 81 años, sin antes dejar su último golpe de genialidad: el disco colaborativo de 2021 con el músico electrónico inglés Floating Points y la Orquesta Sinfónica de Londres, “
Promises”. En el género, el versátil
Mtume, sobre todo recordado por haber sido el percusionista de una de las bandas más exóticas del Miles Davis de mediados de los 70, pero con una carrera mucho más extensa, fallecía los 75 años el 09 de enero de 2022. Y en Chile, un grande del jazz nacional: el 29 de abril nos dejaba a los 77 años, el multiinstrumentista, nombre mayor del jazz en Chile y con una obra de jerarquía mundial,
Roberto Lecaros. Y si hablamos de Chile, la partida del fundador de Los Blops,
Julio Villalobos, figura mayor de nuestra tradición musical, enlutó a principios de año la cultura de nuestro país, con su muerte en marzo. Una estrella que brillará para siempre con sus canciones.
Sigamos con los clásicos que regresaron con nuevos discos. En Francia, el nuevo álbum de Heldon, “
Antelast”, es uno de los más importantes. Luego de una tregua de 20 años, la agrupación formada a principios de los 70 por Richard Pinhas, se despachó un disco potente, revolucionario y disruptivo en su propuesta sonora y discursiva, con un trío renovado y que no da concesiones al auditor. Además, Pinhas lanzó como solista el LP “Live In U.S.A.”. También en el país galo,
Magma retornó con “Kãrtëhl”, otra exhibición de la propuesta sin par de música Zeuhl -no solo música, sino también un idioma, un planeta, una mitología, una religión, etc.- patentada por los liderados por Christian Vander, con seis nuevas composiciones, pero también con dos piezas de 1978. Otro de los grandes nombres franceses que siguió acrecentando su influyente obra, fue el pionero de la electrónica -y la tecnología en general-
Jean-Michel Jarre, quien en octubre lanzó su disco “
Oxymore”, un álbum no solo de música, sino que también un mundo de realidad virtual, llamado “Oxyville”.
Entre la gran escuela del progresivo inglés, el regreso de Jethro Tull con “
The Zealot Gene” es un hecho para destacar, luego de que la banda de Ian Anderson no editará un álbum con material original en casi 20 años.
Van der Graaf Generator, otro de los grandes nombres del prog-rock británico, lanzó en septiembre el box set de 14 discos “Interference Patterns - The Recordings 2005-2016” con extenso material del período tardío de la reverenciada banda de Peter Hammill, en una conversación con una caja similar editada el año pasado con una compilación del período temprano. Algo parecido sucedió con “Facelift France and Holland” de
Soft Machine, un rescate patrimonial que incluye dos conciertos -en audio y video- de la banda realizados a principios de 1970, con la que es una de sus formaciones más célebres: Robert Wyatt, Hugh Hopper, Elton Dean, Mike Ratledge y Lyn Dobson.
Un cantante legendario como Arthur Brown, se despachó un buen disco a sus 80 años, con un título que lo expresa todo: “
Long, Long Road”;
Alan Parsons sacó en julio “From the New World” y, aunque no británico, pero con una impronta musical que siempre lo ha emparentado con sus contemporáneos ingleses,
Todd Rundgren publicó “
Space Force”, un disco de colaboraciones con artistas tan variados como Adrian Belew, Steve Vai, Sparks, Thomas Dolby, Rick Nielsen de Cheap Trick y Rivers Cuomo de Weezer, entre varios más.
En otra órbita, Gong, la banda más importante del rock espacial, fue revisada con dos discos en vivo de etapas completamente distintas: “
Live A Longlaville” grabado en 1974 con la formación clásica encabezada por el carismático Daevid Allen y “
Pulsing Signals” registrado en 2019, muestra del Gong actual completamente vigente con Kavus Torabi como frontman. En la veta neopsicodélica influenciada por Gong, el líder de Ozric Tentacles,
Ed Wynne, lanzó en julio el álbum “Tumbling Through The Floativerse”, en colaboración con el músico holandés Gre Vanderloo del grupo Gracerooms. Con influencias dispares, pero en el contexto de la revitalización psicodélica de principios de los 90, hay dos discos muy trascendentes: “
Closure / Continuation”, el gran regreso de la banda de Steven Wilson, Porcupine Tree después de más de una década de inactividad y la psicodelia entre religiosa y farmacológica de Spiritualized, con “
Everything Was Beautiful”.
En Italia, donde, como decíamos más arriba, el rock sinfónico es de una preeminencia gigante, el álbum “Orlando: Le Forme dell'Amore” de uno de sus exponentes canónicos
Banco del Mutuo Soccorso, quienes además celebraron sus 50 años de historia, es un ejemplo imponente de ese rock progresivo de sensibilidad latina en 2022. ¿Y en Norteamérica? Pues también hay mucho que decir en lo que respecta a vanguardia, con nuevos discos y también rescates de material inédito antiguo. En el primer caso, la banda canadiense
Miriodor, representantes del avant-prog e influenciados por el Rock In Opposition, lanzaron el revitalizante disco “Elements”, mientras que, cruzando la frontera, en Estados Unidos, la agrupación instrumental
Djam Karet editó su vigésimo LP, “Island In The Red Night Sky”.
Otro importante regreso para el progresivo más experimental, es el LP del proyecto
5uu’s del baterista y compositor Dave Kerman, titulado “The Quiet In Your Bones”. Y en los rescates patrimoniales, sin duda, el más trascendente es el monumental box set “Baker's Dozen” de la importante banda de la vanguardia estadounidense
The Muffins, con 13 discos de material en vivo y en estudio hasta ahora inédito, así como también dos registros en vivo remasterizados de la agrupación experimental
Curlew: “Phantasmagoria 1998 + WFMU 1997” y “CBGBs, NYC, 1987”. En una línea más melódica y hard rock, el regreso de King’s X con “
Three Sides of One”, su primer disco en casi 15 años, también es para resaltar.
Y uno inclasificable. Los herederos de
Frank Zappa, deleitaron a sus fans que nunca se aburren de nuevo material con cuatro box sets de distintas etapas del inabarcable maestro estadounidense: “The Mothers 1971”, “Erie”, “Zappa '75: Zagreb/Ljubljana” y “Waka/Wazoo”. Aunque decir que Zappa es jazz, sería como afirmar que Led Zeppelin es hard rock, pues, sabemos, ambos son mucho más que un solo estilo, no hay duda que podemos enlazar al guitarrista y compositor con una sensibilidad jazzera, un mundo del que también hay muchas cosas para destacar. Partamos con los rescates. Quizás el más importante es el disco “
Saturday Night in San Francisco” de Al Di Meola, John McLaughlin y el fallecido Paco De Lucía, un sucesor tardío y grabado al otro día del exitoso álbum de 1981, “Friday Night In San Francisco”. También del infaltable
Miles Davis, del que sus grabaciones parecen infinitas -ojalá así fuera-, lanzaron este año “That's What Happened 1982-1985: The Bootleg Series Vol. 7”.

Entre los álbumes editados o grabados en 2022, hay varios para recalcar en la órbita jazzística: el legendario tecladista de Mahavishnu Orchestra,
Jan Hammer, con un rescate de distintos momentos de su trabajo, recopilados en el álbum “Seasons Pt. 2”; el jazz noble de dos exponentes estadounidenses de categoría: “Parallel Motions” de Yellowjackets y “
LongGone” de uno de los cuartetos imprescindibles del actual jazz norteamericano, con Joshua Redman en saxo, Brad Mehldau en piano, Christian McBride en contrabajo y Brian Blade en batería. Sin ir más lejos, Mehldau editó su disco solista “
Jacob's Ladder” con intrincadas piezas propias, pero también con covers dislocados de bandas que lo influyeron en su juventud: Rush, Gentle Giant. Tampoco podemos dejar de mencionar a
Snarky Puppy con “Empire Central” y a
The Bad Plus con su disco homónimo, con una formación inédita en su carrera, reemplazando el piano por guitarra y saxo. “Una de las bandas que han definido el jazz del siglo XXI”, se señala en el texto de promoción.
Entre los inclasificables,
Trevor Dunn’s Trio-Convulsant se unió al cuarteto de cuerdas Folie à Quatre para editar “Séances”, un disco que se mueve entre el jazz, el rock y la música clásica. Dunn es, por supuesto, mucho más que el bajista de Mr.Bungle. Es un músico de una trayectoria extensa -e inmensa- en proyectos numerosísimos. Sin ir más lejos, Dunn se unió a la banda experimental del guitarrista Shane Parish,
Ahleuchatistas, que a fines de 2022 llegó con su noveno disco, “Expansion”. El mismo Parish, un recopilador y rescatista de las tradiciones musicales del mundo, lanzó a principios de año su álbum “
Liverpool”, una colección de nueve reinterpretaciones de canciones folklóricas de distintas culturas, que el instrumentista traslapó a la guitarra eléctrica. También, la guitarrista de Trio-Convulsant,
Mary Halvorson, debutó con el prestigioso sello Nonesuch con su disco dividido en dos partes, “Amaryllis & Belladonna”. Halvorson es una de las voces más interesantes de la música instrumental actual.
El siempre inquieto músico, improvisador y experimentador australiano Oren Ambarchi se unió con los instrumentistas suecos, el bajista Johan Berthling y el baterista Andreas Werliin para editar “
Ghosted” en abril, mientras que como solista lanzó “
Shebang” en septiembre, pero con colaboraciones de Konrad Sprenger, Jim O'Rourke y Julia Reidy, entre varios más. Y así la lista sigue con bandas, solistas y colaboraciones de distintas identidades musicales: el guitarrista y académico estadounidense David Grubbs se unió al alemán Jan St. Werner de Mouse On Mars para lanzar “
Translation from Unspecified”; una de las bandas más originales de la actualidad, los británicos
Black Midi publicaron su tercer disco “
Hellfire”; los estadounidenses
Oneida, “Succes” y su baterista Kid Millions se aventuró como solista con “Music from the Accident”, dejando atrás su alías y usando su apellido
Colpitts.
Los británicos
Gnod con su propuesta post-krautrock apocalíptica sorprendieron con “Hexen Valley”, un disco de gran calidad y el proyecto del ex Labradford Mark Olsen,
Pan American, editó a principios de año, siempre en su línea de ambient contemplativo, el excelente “The Patience Fader”. En el post-rock, tanto los japoneses
Mono como los escoceses
Mogwai se inscribieron con extraordinarias bandas de sonido. Los primeros con “My Story, The Buraku Story [An Original Soundtrack]” para el documental del director Yusaku Mitsuwaka y los segundos con “Black Bird” de la serie homónima de Apple TV+. En Canadá, el cuarteto
Black Ox Orkestar, con integrantes de Thee Silver Mt. Zion y Godspeed You! Black Emperor, retornó con el disco “Everything Returns”, tras un período de inactividad de 15 años.
El pop psicodélico de Animal Collective dio sus frutos con “
Time Skiffs”, mientras que uno de sus integrantes Panda Bear, se unió con el ex Spacemen 3, Sonic Boom, para lanzar el disco en colaboración, “
Reset”. Tampoco podemos dejar de nombrar a The Smile, el nuevo proyecto de Thom Yorke y Jonny Greenwood, que debutó con el excelente “
A Light for Attracting Attention” o al reconocido músico y productor
Daniel Lanois, que en septiembre sacó el intimista “Player, Piano”.
En Estados Unidos, nos quedan discos muy interesantes para destacar. Entre ellos, el regreso de la inquietante cantante, compositora y pianista de origen griego
Diamanda Galás, que en agosto lanzó “Broken Gargoyles”; el expresivo guitarrista
Bill Orcutt con su aventurado “Music For Four Guitars”; los siempre activos Cheer-Accident con “Here Comes The Sunset”; el bajista de Tortoise,
Douglas McCombs, quien se atrevió por primera vez como solista con “VMAK<KOMBZ<<<DUGLAS<<6NDR7<<<” y
Sam Prekop con John McEntire -ambos de The Sea and Cake y el segundo también de Tortoise- unieron fuerzas a mitad de año y lanzaron el disco de experimentación, “Sons Of”. En una veta electrónica influenciado por Brian Eno y ya hace varios discos dejando atrás el formato de canción que lo caracterizó tanto en The Sea And Cake y en solitario, el mismo Prekop lanzó “
The Sparrow” en septiembre.
Por su parte, a principios de año, el ex Sonic Youth,
Thurston Moore, también decantó por lo instrumental con “Screen Time”. El exintegrante de la banda experimental Battles,
Tyondai Braxton -hijo del célebre Anthony Braxton-, lanzó el complejo álbum “Telekinesis”, un trabajo de 87 piezas para guitarras eléctricas, orquesta, coro y electrónica; y, por supuesto, la vuelta de
The Mars Volta con su disco homónimo luego de una década de silencio. Sonidos latinos, jams, experimentación y psicodelia en una banda única en su especie. El integrante de la banda de drone metal Sunn O))), Greg Anderson lanzó dos discos con su nuevo alias
The Lord: “Forest Nocturne” en junio y “Devotional”, colaboración con la vocalista y violinista Petra Haden -hija del importante contrabajista jazzero Charlie Haden-, en septiembre.
En otras latitudes, hay discos de gran relevancia. La islandesa
Björk con “Fossora”; los psicodélicos suecos
Dungen con su primer disco en siete años, “En Är För Mycket och Tusen Aldrig Nog”; los japoneses
Boris que se despacharon tres discos en 2022: “W” en enero, “Heavy Rocks (2022)” en agosto y “fade” en diciembre; los noruegos
Motorpsycho con “Ancient Astronauts”, los australianos King Gizzard & The Lizard Wizard con “
Butterfly 3000” y “
Omnium Gatherum”; y la tercera colaboración entre el extremista musical japonés Keiji Haino con la banda de post-metal estadounidense-canadiense Sumac, “
Into this juvenile apocalypse our golden blood to pour let us never”.
En el campo de la electrónica contemporánea, hay discos que no queremos dejar pasar en este recuento. “Broken Spectre” de
Ben Frost, uno de los nombres obligados del género en el presente; el dúo
Matmos con sus siempre ideas originales y auténticas con “Regards Uklony Dla Boguslaw Schaeffer”; el enigmático productor británico
Burial con el EP “Streetlands”; el ex Cabaret Voltaire
Stephen Mallinder con “Tick Tick Tick”, la colaboración de
William Basinski y Janek Schaefer dedicada al fallecido Harold Budd, “...on reflection”; el mismo Basinski con el alemán
Alva Noto y Martin L.Gore de Depeche Mode con el EP tributo a David Bowie, “Subterraneans”; y el maestro de cine del terror, pero también con una veta de músico electrónico de gran relevancia John Carpenter, quien junto a su hijo Cody y Daniel Davies, editó dos soundtracks: “
Firestarter” y “
Halloween Ends”. Aunque artistas de la electrónica, pero también asociados a la música acústica, el francés
Yann Tiersen lanzó “11 5 18 2 5 18”, el inglés
Roger Eno debutó como solista con “The Turning Year” y el alemán
Nils Frahm sacó “Music For Animals”, su primer disco con material original desde 2018.
Otros hitos relevantes para finalizar. El rescate del patrimonio musical de
Lou Reed con dos discos de gran importancia para los amantes de su carrera solista y en The Velvet Underground: “Watch Words & Music, May 1965” y “I’m So Free: The 1971 RCA Demos”; el documental sobre David Bowie "
Moonage Daydream" y su disco póstumo "
Toy", muestra de la desconocida faceta revisionista del Duque Blanco de principios de los 2000; el extraordinario
tributo a Ryuichi Sakamoto, “To the Moon and Back”; el segundo álbum colaborativo entre
Tim Finn y Phil Manzanera, “The Ghost Of Santiago”; por supuesto, el documental de King Crimson, “
In The Court Of The Crimson King - King Crimson At 50” que se pudo ver en la versión 2022 del Festival In-Edit; y, para cerrar con esta parte internacional, un hecho histórico para el rock latinoamericano: la edición del primer disco en vivo de la fundamental banda de Luis Alberto Spinetta,
Invisible, “Invisible en vivo - Teatro Coliseo 1975”.
Profetas en su propia tierra
Al resumir la actividad musical en Chile, es imposible no partir con “
LuzDeFlash”, el nuevo disco de la institución de la música nacional Congreso, que sigue tan vigente y creativa como lo ha sido desde fines de la década 60 del siglo pasado, con un trabajo estético alto. A aquello, se suma la reedición en vinilo de un trabajo muy importante de su valioso catálogo: “
Pájaros de Arcilla” de 1984, muestra del Congreso insertándose con su propia magia y sensibilidad en los caminos del jazz y la fusión.
Los Jaivas, que celebran 60 años de vida en 2023, también marcaron un hito para la música chilena, con la reedición de un trabajo que exhibe un período de creación fundamental para la conformación de un corpus de música propiamente chilena: “Todos Juntos”, que incluye, no solo el disco remasterizado, sino que también todas las grabaciones del fundamental período.

El álbum en vivo del trío de jazz -y más- del bajista Jorge Campos, el vientista Cristián Cuturrufo y el baterista Pedro Greene, “En vivo en El Cairo 2020”, no solo documenta a un conjunto de tres obligados de la música chilena en su paso por Egipto, sino que tiene la importancia histórica de ser la última grabación de Cuturrufo antes de su temprana muerte a los 48 años en marzo de 2021. También exFulano, Cristián Crisosto se reunió con su compañero de MediaBanda, el baterista y productor Christian Hirth, para publicar el álbum “
MU”. En la Región de Valparaíso, Tryo prepara el lanzamiento de su séptimo disco en estudio “Suramérica”, del que en 2022 mostró dos singles de adelanto: ‘
Canoeros Celestes’ y ‘
Danza Rebelde’.
En grupos y solistas de muy distintas esferas estilísticas, el post rock se hizo presente con el cuarto álbum de
La Ciencia Simple “Ritmos en cruz”, producido por John McEntire de Tortoise; en la misma órbita de grupos asociados al sello LeRockPsicophonique, el compositor y tecladista de Sistemas Inestables,
José Tomás Molina, lanzó el EP “Östlind”. La electrónica tuvo dos extraordinarios exponentes con el disco de
Ihä, “Espacios disueltos” y con el debut de
Irreales del Monte, “Historia Natural”, dúo de exmiembros de la banda experimental diAblo, más tarde El diablo es un magnífico, Cristian Sánchez (Asunción) y Antonio Aldunate. Más o menos de la misma época y escena,
Caravana, el grupo de Rodrigo Santis de los fundamentales Congelador -que también volvieron a la actividad tocando en vivo-, con su tercer disco “Claroscuro”; y el proyecto de los integrantes de Tobías Alcayota Jorge Cabieses-Valdes y Marcelo Peña,
Fono Mental, con el álbum “Fábulas”.
Un encuentro muy interesante, fue el que se dio entre el cantor de folklore desgarrado Doctor Pez con la banda de free-jazz LaKut, que quedó plasmado en el disco “
Democracia”; el debut homónimo de
Asceta, ensamble instrumental de Rodrigo Maccioni de Ábrete Gandúl, en una extraordinaria propuesta de rock de cámara influenciada por los maestros del Rock In Opposition; el grupo del incansable Michel Leroy,
Thanatoloop, con el disco de psicodelia viscosa y densa “Vértigo”; Vago Sagrado con “
Made Out of Sound”, el jazz avant-garde de Felipe M, “Ritos Cotidianos vol. 1” y en el progresivo, el premiado primer disco de la banda instrumental
Expresso e “Ikaro”, el nuevo LP solista del experimentado tecladista de Entrance, Jaime Rosas.
Los conciertos post pandémicos: leyendas, regresos y debuts
Hubo que esperar varios años para los conciertos de Soft Machine y Pat Metheny, ya que debido a las cuarentenas por el Covid-19, debieron ser reagendados cuatro veces. Así que la espera y la expectación eran altos.

Pese a que existe un mito de que
Soft Machine habría tocado a fines de los 60 o principios de los 70 en el Teatro Municipal de Santiago, lo cierto es que el debut oficial de la clásica banda inglesa llegó en 2022, a 56 años de su formación en la ciudad de Canterbury. Un acontecimiento para el público nacional, que a fines de agosto pudo ver y escuchar a la banda interpretando temas que abarcaron décadas: desde el álbum “Third” de 1970, hasta el más reciente trabajo en estudio de la agrupación, en esta etapa liderada por el guitarrista
John Etheridge, “Hidden Details” de 2018. La institución de la música de vanguardia y una de las más importantes en la fusión eléctrica psicodélica, hizo viajar por todos esos años, con temas de discos clásicos como “Fourth”, “Bundles” y “Softs”.
Algo similar sucedió con el regreso en octubre de
Pat Metheny junto a su cuarteto, después de más de dos décadas sin pisar suelo nacional. El show del guitarrista estadounidense fue un extenso recorrido por gran parte de su obra, que lo encumbra como uno de los músicos más relevantes del jazz y la fusión de todos los tiempos. Por su parte, la banda de Tony Levin,
Stick Men, que se presentó en noviembre, tiene la gracia de que a sus propias composiciones, agrega potentes versiones de clásicos de King Crimson, los que la audiencia recibe siempre con entusiasmo. Y para qué hablar del debut de
Porcupine Tree a principios de octubre, promocionando su álbum de regreso “Closure/Continuation”, pero con un viaje extenso por su impecable catálogo, con increíbles ejecuciones de temas de “Stupid Dream”, “In Absentia”, “Fear of a Blank Planet” y “Deadwing”.

Una de las visitas más interesantes, fue la del guitarrista, compositor, cantante, improvisador y académico estadounidense
David Grubbs, quien tuvo múltiples actividades en Santiago y Valparaíso. En la capital, invitado por la Universidad de Santiago, el
ex Gastr Del Sol no solo dio un íntimo concierto con músicos chilenos, sino que también una charla, una lectura poética y un workshop. Luego de su paso por la capital, viajó a Valparaíso para ser parte del ya tradicional Festival Acéfalo, donde compartió cartel con la también importante compositora, improvisadora y guitarrista de pedal steel estadounidense, Susan Alcor, entre varios otros músicos chilenos y del extranjero.
En mayo, tuvimos la visita del trío electrónico alemán
Brandt Brauer Frick, quienes fueron parte del festival de rock experimental LeRock en Santiago y que también hicieron una fecha en Quilpué junto a los nacionales Sistemas Inestables. Brandt Brauer Frick es un trío de música electrónica flexible y diversa, integrado por Daniel Brandt, Jan Brauer y Paul Frick, este último actual miembro de Tangerine Dream. Otros shows de gran relevancia, fueron la despedida de
Emir Kusturica and The No Smoking Orchestra, cuyas fiestas de rock alternativo gitano siempre encienden al público nacional;
Primus tributando “A Farewell To Kings”, uno de los grandes discos de Rush; el progresivo elegante y contemporáneo de
Riverside; el neo-soul jazzero de
Tom Misch; el prog-metal técnico e intenso de
Animal As Leaders y la fusión de tradición afrolatina del bajista camerunés Richard Bona.

Por supuesto, que como parte de festivales, hubo mucho. En este contexto, obviamente, la más importante, fue la presencia de
Björk en Primavera Sound, con su increíble show orquestal “que apela a la emocionalidad pura. La creación de una ambientación de ensueño, donde la sutileza de las cuerdas y vientos toman el lugar de los beats y secuencias digitales de las melodías originales, dan otros colores e intensidades a aquellas canciones de su autoría que hemos oído por décadas de otra forma”.
Otros destacados del mismo festival fueron el indie-folk intimista del sueco-argentino
José González, el post-krautrock de los exintegrantes de Portishead,
Beak, entre varios más. En el Fauna Primavera, la perfecta actuación, debut en Chile, de la banda de Stephen Merritt,
The Magnetic Fields, fue un momento alto para los conciertos de 2022 y
Mr. Bungle y el metal filoso y deschavetado de esta nueva época, cierran nuestro recuento de lo que fue un 2022 con múltiples experiencias sonoras en vivo, que quedarán en los anales de la historia de la música en Chile.